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FOIE GRAS

Perplejidad en productores españoles por la prohibición del foie en Nueva York


Se descarta un impacto directo en los fabricantes nacionales, ya que no pueden exportar a EE.UU.



EFE
01/11/2019

MADRID.- La decisión del Ayuntamiento de Nueva York de prohibir la venta de foie gras en la ciudad causa "perplejidad" entre los productores españoles, quienes admiten su preocupación por la presión ejercida por asociaciones animalistas en todo el mundo para tomar medidas de este tipo.

Así lo explicó este jueves en declaraciones a Efeagro el presidente de la patronal del sector (Interpalm), Enrique de Prado, quien descartó un impacto directo a los fabricantes españoles, ya que no pueden exportar a Estados Unidos.

La propuesta partió de la concejala demócrata Carlina Rivera y, tras ser aprobada en votación, prohíbe a los comercios y restaurantes neoyorquinos ofrecer foie, bajo pena de multa de entre 500 y 2.000 dólares.

Sus impulsores enmarcan la medida en su estrategia de consolidar a Nueva York como ciudad que lidera la protección de los derechos de los animales.

"Es triste que se tomen medidas sin ninguna base científica; los estudios demuestran que no puede haber maltrato porque los animales maltratados -en este caso ocas- son incapaces de producir foie", defendió De Prado.

En su opinión, esta prohibición está vinculada con la presión ejercida "por grupos animalistas que encabezan un ataque frontal contra el sector de la carne y la producción animal a nivel mundial" y cuyos efectos también se ven en Europa durante los últimos años.

Sin embargo, consideró que no se vislumbran de momento prohibiciones a la venta de foie en el continente, ya que en Europa existen más "garantías" ante lo que en su opinión son "actuaciones arbitrarias".

"Estos activistas son muy activos en redes sociales, pero no representan a la mayoría social de sus países ni del continente", advirtió el presidente de la patronal, quien censuró lo que bajo su punto de vista es un intento del "mundo urbano de decirle a la gente que vive en las zonas rurales lo que se puede comer y lo que no", pese a que el primero es menos sostenible.

España produjo 613 toneladas de foie en 2018, apenas el 2,6 por ciento de toda la producción europea, aunque el país consume cerca de 3.000 toneladas, por lo que es claramente importador.