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VIVIENDA

Pisos okupas en Huesca, un problema reducido a zonas concretas y casos puntuales


La situación conflictiva se mantiene igual en la calle Joaquín Roig con Valencia y en la plaza de la Moneda



O. ISARRE
02/12/2019

HUESCA.- El Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España revelaba en un reciente informe que seis de cada diez administradores de fincas han sufrido casos de ocupación ilegal. Y si bien la situación en la provincia es muy diferente a tenor de las declaraciones de los representantes del Colegio en el Alto Aragón -"haberlos, haylos, pero en líneas generales prácticamente no hay"-, los pisos okupas sí causan problemas a los vecinos, aunque en lugares muy concretos de la ciudad, como las calles Joaquín Roig y Valencia en el Perpetuo Socorro y la plaza de la Moneda en el Casco Viejo, indican desde la Federación de Barrios Osca XXI.

José Luis González, uno de los representantes altoaragoneses de la junta de gobierno del Colegio de Administradores de Fincas de Aragón, afirma que no ha oído casos" de este tipo en Huesca ciudad, aunque admite que "haberlos, debe haberlos", aunque muy lejos de lo que ocurre en otras ciudades donde "hay ocupas en todo un edificio completo". González explica que en la provincia "prácticamente no hay en líneas generales, hay muy pocos casos", pero "otra cosa son los impagos".

La jaquesa Margarita Rigo, otra representante del Alto Aragón en el Colegio de Administradores de Fincas de la comunidad, expone que en los sitios turísticos de la provincia, en las localidades pirenaicas, "no hay" constancia de pisos okupas, aunque en Huesca ciudad algo hay, pero en una dimensión muy reducida.

De todas maneras, tanto González como Rigo coinciden en que los administradores de fincas "no tienen herramientas legales" para hacer frente a este problema cuando se da. En igual "indefensión" se encuentran los propietarios, añaden.

González manifiesta que los administradores "no tienen ninguna herramienta si llega el caso". La única vía que tienen es "denunciar y esperar que un juzgado los eche" del piso ocupado. Igual les ocurre a los propietarios de esos inmuebles, que "no están protegidos". "Es más fácil que un jubilado le corten la luz por no pagar que se lo hagan a un okupa, que tienen más derechos que cualquier vecino. Se les deja engancharse a la luz y a todo hasta que después de años se les puede echar, mientras que a un vecino que no puede pagar se le cortan inmediatamente" los suministros, se queja González sobre este doble rasero.

Rigo, por su parte, informa de que el Colegio de Administradores de Fincas imparte cursos y formación a los colegiados "para evitar que haya presunciones de alquiler por parte del okupa, para saber cómo actuar ante estos problemas y para atender las peticiones que generan estos okupas".

 

POCOS CASOS Y CONFLICTIVOS

 

La Federación de Barrios Osca XXI también sostiene que la okupación de pisos no ha llegado a los niveles de otras ciudades, generalmente más grandes, pero "se dan casos en Huesca". "Se sabe que pasan cosas pero se están ignorando" por parte de las Administraciones, se queja el portavoz Javier Moreno, que agrega que este mismo proceder de "meter la cabeza debajo de la almohada, negarlo y decir que son casos puntuales" se aplica para otras cuestiones como la seguridad y convivencia.

Además, los vecinos que sufren casos de okupación lo llevan como "una situación vergonzante de la que no se habla. El que lo sufre casi siempre lo lleva en soledad y con impotencia, sintiéndose indefenso".

Moreno ha apuntado a la plaza de la Moneda y las calles Joaquín Roig y Valencia como sitios donde los problemas por okupas son más frecuentes, aunque hay más lugares, "generalmente en ciertas calles de zonas aisladas" de casi cualquier barrio de la ciudad.

El portavoz del movimiento vecinal reclama sobre todo que las Administraciones "afronten los problemas" en lugar de "negar todo o decir que se exagera". Osca XXI espera que llegue ese momento para "apoyarnos unos a otros y buscar soluciones entre todos", en alusión al Ayuntamiento, la Subdelegación del Gobierno y el Ejecutivo regional para intervenciones como la de Joaquín Roig-Valencia, para la que se creó un grupo de trabajo entre las tres administraciones pero "que desde finales de 2016 está prácticamente desconectado".

También aboga porque los barrios acudan a las juntas locales de seguridad en las que se aborden estos asuntos. Recuerda Moreno que "hace 25 años, sí se hacía para evaluar los conflictos que había entonces en la zona de la Catedral, pero hoy no quieren oír a los vecinos".

Moreno ve positivo que a esas juntas de seguridad vayan entidades como la Federación de Polígonos, pero lamenta el doble rasero que hay, ya que las asociaciones vecinales no están invitadas cuando se tratan asuntos que les incumben.

Por último, el portavoz de la Federación de Barrios recuerda que la vivienda es un derecho constitucional y divide entre dos tipos de ocupas: unos "conflictivos, que no pagan la comunidad y destrozan la casa", y otros que son "personas en extrema necesidad y no generan conflictos".

También distingue entre dos clases de vivienda vacía, la que pertenece a particulares y la que está en manos de bancos, que "deberían tener más responsabilidad social" y ser más receptivos al alquiler social. "Los bancos son los principales morosos de las comunidades de vecinos, porque no pagan la comunidad" de los pisos vacíos que tienen, por lo que el resto de residentes tienen que pagar recibos más caros.

Moreno, además de solicitar soluciones para los casos conflictivos, también pide políticas de vivienda para quienes de verdad sufren el problema de la vivienda, sobre todo cuando, según el último estudio, alrededor del 18 por ciento de las viviendas en la ciudad de Huesca están vacías.

 

VECINOS DE PLAZA DE LA MONEDA DICEN QUE LOS PROBLEMAS SE HAN REDUCIDO

 

Varios vecinos de la plaza de la Moneda, donde se encuentra un piso okupa que ha causado muchas quejas entre el verano y el otoño, afirman que la situación en esta zona "ha mejorado bastante" en las últimas semanas. "No hemos notado más problemas de convivencia" como los que sí había anteriormente.

La situación en esta plaza incluso se trató en una Junta Local de Seguridad después de que hace unas semanas dos personas aparecieran inconscientes junto a unas jeringuillas y tuvieran que ser trasladadas al Hospital San Jorge.

Hasta entonces, los vecinos de las casas cercanas habían sufrido ruidos a horas intempestivas, alguna pelea o conato de reyerta, perros peligrosos sueltos y, lo más grave, inundaciones en sus garajes por las obras que, creen, han hecho los okupas y que hacen que cada vez que llueve, el garaje del cercano bloque de El Temple se llene de agua.

Pero ahora los okupas "están un tanto desaparecidos desde que estalló".

"Siguen estando pero ahora no dan motivos para que nos podamos quejar", apunta otra residente de la zona, quien sin embargo cree que la mejoría de la situación se debe únicamente a que "ha llegado el frío y ahora no están en la calle ni con los ventanas abiertas en casa".

Otra vecina de la zona también comenta que "tras el episodio de las jeringuillas, la cosa se tranquilizó mucho" y que hoy hay menos problemas que los que había semanas atrás, "pero aún hay gritos de vez en cuando y les da igual que sean las siete de la tarde o las tres de la madrugada".

En estas últimas semanas, según relatan varios vecinos de esta zona de la capital altoaragonesa, los episodios más llamativos han sido en el aparcamiento cercano a la casa okupa, un amago de pelea tras gritos de "te voy a matar" y que un perro rompió los cristales de un balcón de ese edificio y caían a la calle.