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FUERZAS DE SEGURIDAD

Los problemas en la Policía se agravan con el inicio de año


Para CSL y CSIF, el nuevo cuadrante y la seguridad privada empeoran la situación



O. ISARRE
05/01/2020

HUESCA.- La Policía Local comienza el año sin cubrir los servicios mínimos determinados en el nuevo cuadrante y, además, teniendo que sacar agentes de la calle para asumir las labores de seguridad privada que hasta ahora ejercía una empresa pero cuyo contrato, por problemas en la contratación, aún no se ha formalizado.

Los sindicatos con representación en el cuerpo (CSL-Cipol y CSIF) advierten nuevamente de que "el mayor perjudicado" por esta situación "es el ciudadano, que tiene a dos agentes menos como poco en la calle". Fernando Vinué (CSL-Cipol) vaticinó que estos problemas de inicios de año "no son puntuales", sino que van a ser "la tónica habitual durante todo el año" en una plantilla que tiene 30 agentes menos que hace unos años.

Tras cerca de tres décadas con el mismo cuadrante, la Policía Local usa desde este año un nuevo que establece un mínimo de siete efectivos del cuerpo por turno. Sin embargo, en estos primeros días del año ya ha habido bastantes turnos por debajo de esas cifras. Por ejemplo, ayer por la mañana con solo cuatro agentes, de los que además uno estaba en el Ayuntamiento para asumir la seguridad privada y otro en la comisaría. Hay turnos, agregó Vinué, "que hay seis agentes menos que los mínimos marcados".

"Es la primera semana de cuadrante y no sé dónde vamos a llegar", manifestó Eduardo Pérez (CSIF), para quien unos servicios mínimos tan altos con la falta de personal que hay "son incongruentes y no llevan a ningún sitio".

El problema también sucede, como apuntó Pérez, cualquier mañana, porque se tienen que destinar tres agentes para la vigilancia de edificios de la que antes se encargaba una empresa privada. "Esos tres agentes menos son casi dos patrullas menos en la calle y eso es muchísimo para una ciudad como Huesca", explicó el representante de CSIF.

Y con la asunción de la seguridad privada, estos servicios que son "fijos y prioritarios" -vigilancia del parquin del Ayuntamiento, de Servicios Sociales o del Centro Cívico Santiago Escartín, por ejemplo-, "se dejan de cubrir otros", básicamente los de presencia en la calle, explicó el representante de CSL-Cipol.

Pérez agregó que, en contra de lo que dice el Ayuntamiento de que el contrato de seguridad privada se solventará en breve, la cuestión "puede demorarse días o meses". También Vinué comentó que "no tiene pinta de que (la solución) vaya a llegar pronto".

Por ahora, según relató el representante de CSIF, el caso más grave en el que se ha dejado notar todo este cúmulo de circunstancias -30 agentes menos, nuevo cuadrante y seguridad privada- se dio en los primeros días de Navidad cuando la Policía Local, "por falta de efectivos", no pudo colaborar con la Nacional en un atraco a mano armada en una tienda de la calle del Olmo. "En una situación normal hubiéramos ido a colaborar", afirmó Pérez, pero la escasez de plantilla más el hecho de que hubiera "tres agentes en funciones que no les correspondían" al tener que asumir las tareas de vigilancia privada, hizo que no pudieran ayudar.

 

MÍNIMOS "IMPOSIBLES" POR LA FALTA DE AGENTES

 

Los dos representantes sindicales coincidieron en que con la merma de plantilla -que es el problema de fondo que repercute en todo lo demás- el nuevo cuadrante "marca unos mínimos que son imposibles de cumplir".

Vinué y Pérez declararon que el Ayuntamiento tampoco parece tomarse la falta de plantilla como algo muy urgente. La OPE del año pasado recogía 7 plazas para agentes, pero "ha pasado un año y no se ha hecho nada", criticó el representante de CSIF sobre unas oposiciones que se han demorado porque el Ayuntamiento cambió las bases para incluir una reserva para militares.

Y cuando se ve que hay turnos cuya cobertura va a ser especialmente baja -para hoy por la mañana, para el que solo había un agente en la calle inicialmente, o para el derbi Huesca-Zaragoza- "el Ayuntamiento saca las horas extra tarde y mal". Vinué explicó que en ambas ocasiones el Consistorio autorizó las horas extra el viernes por la tarde, a escasas horas de que comenzaran los turnos a reforzar.

Además, el nuevo cuadrante ha elevado los grupos de trabajo de cinco a nueve por lo que "se dan casos de que si falla una persona como un oficial o alguien de atestados, nos podemos quedar sin oficial o sin atestados y aunque todos sepamos hacer atestados, no es lo mismo", explicó Pérez, para quien el aumento de grupos de trabajo con 30 agentes menos en la plantilla "no tiene sentido"