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CINCA MEDIO MIEMBRO DEL PCE, ESTUVO 20 AÑOS EN PRISIÓN CON FRANCO

Muere Joaquín Saludas, el primer alcalde de Monzón en la democracia

Joaquín Saludas.



F.J.P.
27/01/2004

MONZÓN.- Joaquín Saludas Escalona, alcalde de Monzón en la primera legislatura democrática (1979-1983) encabezando la lista del Partido Comunista (PCE), murió el domingo a los 84 años de edad a causa de una neumonía. Ayer numerosos ciudadanos acudieron al tanatorio para expresar sus condolencias a la familia. Por deseo del finado, hoy no habrá ceremonia de pompas fúnebres y el cuerpo será incinerado en la intimidad. La figura de Saludas trasciende la del dirigente político por su compromiso con las clases más desfavorecidas “en una época en la que era muy difícil mantener viva la llama de la esperanza de la democracia”, según sus allegados. En suma, telón para un viejo luchador.

Ayer comunicaron oficialmente la noticia del deceso Víctor Castillón, amigo personal de Saludas y compañero de Corporación, Emilio Manrique, secretario regional del PCE, Fernando Heras, alcalde ribereño, y otros concejales. El primero indicó que Saludas, en el documento de últimas voluntades, dejó escrito que no quería ningún tipo de homenaje institucional, y que, no obstante, sus amigos y compañeros de militancia, así como el propio Ayuntamiento, habían creído oportuno informar del óbito en una comparecencia pública atendiendo a la proyección social y política del personaje.

Saludas nació en Bielsa y en la guerra civil se alistó voluntario en el ejército republicano. En la dictadura fue encarcelado varias veces por sus actividades políticas y militancia comunista (en total, más de veinte años). En la década de los sesenta entró a trabajar en Monsanto Ibérica, siempre fiel a su ideario.

Castillón señaló que Saludas fue una “referencia” para quienes debutaron en política en los setenta y los años de la transición, y “recurso” de los obreros y personas de las clases humildes que solicitaban su mediación o consejo en los lances más diversos, de suerte que su casa hacía las veces de “despacho laboralista”, y sin hacer distinciones por razones ideológicas. “Resistió contra la dictadura en un tiempo en los que muy pocos resistían, y ello le supuso cárcel y torturas. Conocía el riesgo y lo asumía, y lo hacía sin palabras de odio o rencor. Se sacrificó por principios y valores, y tenía una fe inquebrantable en la reconciliación nacional y en la desaparición de los enfrentamientos fratricidas”, dijo su amigo. Heras destacó su “bonhomía, solidaridad y dignidad”. “Es un ejemplo a seguir, y a él y su generación hay que reconocerles que el país de concordia que hoy conocemos es consecuencia de su lucha en pro de las libertades”. Manrique adelantó que el PCE rendirá homenaje “a Saludas y su generación” dentro de unos meses, con Monzón como sede del acto.