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LA PRENSA ALTOARAGONESA
El Centenario, 1904-2004

El Ribagorzano




Bizén D’O RIO MARTINEZ
02/01/2005

Dentro de lo que ha sido dado en llamar la Palestra Periodística, llegar un medio de comunicación al centenario es todo un acontecimiento, más si cabe, al haber tenido que cubrir ese largo periodo informativo, venciendo mil y una vicisitudes para poder superarse en el tiempo y a los acontecimientos, informando y luchando por un territorio apartado y pocas veces comprendido, aunque para ello, lo tuviera que hacer en cuatro épocas.

Antecedentes

Graus, la capital de la Ribagorza había vivido en el año de 1893 un proyecto editorial que bajo el nombre de “Gaceta de Graus” pretendía ser la voz y el corazón de aquél territorio, para lo que se preparó un programa de lo que sería la publicación, o mejor dicho, el ”prospecto” que es como se denominaba en aquellas fechas al número anunciador de su salida, que solamente consistía en la relación de los artículos, temas y trabajos que debería de contener. Impreso en los talleres de la imprenta de Gambón, circuló con anterioridad a las fiestas en honor del Santo Cristo, anunciando unas treinta secciones que desde luego resultaban interesantísimas, no solo por su título, pues se acompañaban de una pequeña recesión sobre su contenido. Tanto es así, que fueron varios medios de la prensa regional que saludaron a la “Gaceta de Graus” dándole la bienvenida, provocando con ello, el que durante mucho tiempo después se creyera que había sido el nacimiento de un nuevo periódico, cuando se había quedado como otros muchos que se anunciaron en el siglo XIX y que no pasaron de eso, del “prospecto” anunciador. Pero el germen de la inquietud por un periódico propio allí quedaba. Quizá fuera un sueño de D. Marcelino Gambón, el joven corresponsal de “El Diario de Avisos” de Zaragoza y de “El Diario de Huesca”, lo cierto es que la noticia de su aparición corrió en paralelo con la noticia del famoso “meeting” que D. Joaquín Costa pronunció el día 12 de septiembre en la Cámara Agrícola del Alto Aragón en Barbastro, que marcará en gran manera la política de los próximos años.

Durante varios años, D. Marcelino Gambón intenta sacar un periódico festivo en septiembre, al igual que hace para las fiestas del Pilar en Zaragoza el “Diario de Avisos” . Es decir, desea retomar la idea que se quedó atrás con anterioridad, pero no cuaja la idea hasta que un algunos amigos le animan a que saque solamente un número para las fiestas, pero a la vez, le desaconsejan la aventura editorial, pues consideran que es complicada y arriesgada.

I época

Será necesario que pasen otros años hasta que nuevamente el inquieto D. Marcelino Gambón Plana consiga que el día 13 de septiembre del año 1904, viera la luz en Graus, “El Ribagorzano”, que debido a su éxito animará a Costa que ha llegado ese día a Graus a leerlo y seguidamente a elogiarlo, dando incluso personalmente cuenta de su salida a otros medios. Esto anima a su editor y director a que siga como periódico quincenal, en tamaño folio, con cuatro páginas, convirtiéndose en este caso, en un proyecto consolidado, desapareciendo su tirada rápidamente y contando con las mejores críticas de sus compañeros de la prensa regional, que incluso se quejan a los servicios de correos, por la desaparición de algunos de sus números, que lógicamente se echan en falta porque se esperan, no en vano, muchos de estos medios encuentran entre sus páginas los profundos artículos y enseñanzas del maestro, llegando incluso a rebautizar a esta publicación como “La Gaceta de Costa”, algo que no debe de extrañar a nuestros lectores, pues en el “decano” de la prensa de Aragón en aquellas fechas, se rebautiza al también recién nacido “El Cruzado Aragonés” como el afectivo nombre de “Crucito”.

Se iniciaba su sólida andadura con el número tres en el que hace constar bajo su cabecera el subtítulo de “Organo de la Liga de Contribuyentes de Ribagorza”, asociación que había fundado J. Costa en el año de 1892, desde la que se constituiría posteriormente la plataforma que dará origen a la Cámara Agrícola del Alto Aragón, dando cauce a su primera época que abarcará desde su fundación hasta el número 349 de fecha 23 de septiembre de 1923, teniendo en este plazo de tiempo tres tiradas: una quincenal hasta el número 48 de fecha 1 de septiembre de 1906, otra decenal hasta el número 83 de fecha 1 de septiembre de 1907, volviendo a ser quincenal desde el número 84 hasta el número 349, que conmemora el vigésimo aniversario de su fundación y termina la primera etapa en la que además ha incluido en su cabecera el doble subtítulo que lo avala como órgano también del Sindicato Agrícola de Ribagorza. Etapa esta que ha sido calificada por los sucesores del León de Graus, los Auset-Viñas y Auset-Brunet, como seguimiento del ideario de Costa y mitificación.

II época

Con el número 350 se iniciaba su segunda época que tiene fecha del 22 de octubre de 1923, etapa en la que la devoción que sentía D. Marcelino Gambón por Costa le llevará a enfrentarse incluso con la Dictadura de Primo de Rivera que utiliza descaradamente a Costa para sus fines estando muy lejos de los verdaderos conceptos dictados en su famoso trabajo “La revolución de arriba”. Sería una etapa difícil e incomprendida para algunos, pero deberemos de tener en cuenta que fue muy difícil la edición de prensa durante esos años en los que se ejercía desde el Directorio Militar una férrea censura y que las pruebas de imprenta debían de ser bajadas a Huesca para su corrección en el Gobierno Militar. No obstante, la tenacidad de su editor, condujo la nave de este periódico a través de numerosos embates, que en la mayoría de las ocasiones eran buscados por sus declaraciones, hasta el número 397 que con fecha 21 de mayo de 1930 habría un paréntesis editorial.

III época

Abarca desde 1981 a 1985, llega cuando El Ribagorzano vuelve a surgir con fuerza en marzo de 1981, y lo hace al amparo de la Asociación de Amigos de Sobrarbe y Ribagorza, un colectivo de 35 miembros de las poblaciones de Mediano, Benasque, Ainsa, Graus, El Grado, Arén, Bonansa, La Puebla de Castro, Lascuarre, Isábena y La Fueva, que emprenden esta experiencia nuevamente con una tirada de 1500 ejemplares de los cuales 900 eran suscriptores. Es precisamente esta época en la que con un estilo ágil y fidelidad absoluta, este grupo, animados por un espíritu progresista y popularista abordan en sus páginas temas interesantes y con un talante crítico, a la vez que buscan los temas comarcales e incluso los supracormarcales, pero como decimos con planteamientos ágiles y periodísticos que satisfacen las necesidades informativas de los distintos núcleos de población que comprenden los antiguos reinos de Sobrarbe y Ribagorza. En tamaño folio, a tres y cuatro columnas y dieciséis páginas salía en Graus su primer número de la III época con un comentario en primera titulado “Nuestra Voz” cuyas primeras líneas expresan por si solas lo que en adelante iba a ser esta publicación : “Hoy más que nunca debemos apurar nuestras gargantas para manifestar nuestro ineludible deseo de libertad. Una Libertad que tanto cuesta conseguir, y que una fatídica noche de febrero nos quisieron arrebatar por la fuerza de la sinrazón, con la fuerza de las armas.” Terminaba este sensato y razonado editorial manifestando.....”El Ribagorzano se une a todos esos millones de españoles que quieren seguir viviendo en libertad. Queremos trabajar...” En cuanto a sus secciones quedaron desde el primero de sus números muy claramente definidas y estructuradas, destacando sus “Primeras Páginas”, que suelen dar el “aldabonazo” de llamada de atención para muchos temas que son de vital solución o por lo menos de atención en el territorio que defienden, así se suceden títulos como : El campo estrena riegos; Vivir en paz y libertad; La Mojiganga y la morisma; Cuando la vida pesa; El día de mujeres, Tres años de Ayuntamientos democráticos; 28-O España eligió el cambio; Las Comunicaciones; Los nuevos Ayuntamientos; Jánovas. Sus columnas y páginas “Editoriales”, son serenas reivindicaciones que reclaman la atención, sucediéndose algunos titulares pues es difícil condensar en una página temas como Sobrarbe, identidad histórica y administrativa, o Ribagorza, unidad histórica de varias comarcas naturales, a los que seguirán, Libertad de expresión; El turismo, necesidad de equilibrio; Ver televisión, cuanto menos mejor; Yo tampoco iré al mundial; Sobrarbe y Ribagorza, comarcas despobladas; Estatuto, entre ilusión y apatía; Ayudenos a encontrar argumentos para explicar el abrazo de Tardienta; La Ribagorza catalana o quién pierde los orígenes; Tractores en la carretera; La Iglesia en Sobrarbe y Ribagorza. Preocupados por territorio y habitantes, darán a la luz extraordinarios trabajos antropológicos y sociológicos en la sección de “Nuestros Pueblos, Nuestras Gentes” donde se suceden trabajos sobre ciclos festivos, conjuntos monumentales, costumbres, folklore, arte, arquitectura civil y religiosa, romerías, naturaleza, leyendas y voces. El problema lingüístico de Aragón se acrecienta más si cabe en esta zona con unas variedades dialectales que la enriquecen. Desde las páginas de El Ribagorzano se acomete su estudio y defensa y junto con las páginas y artículos dedicados a los “Límites Aragón/Cataluña”, más todo aquello cuanto en aquellas fechas preocupaba a todos los habitantes de aquellos territorios ribagorzanos y sobrarbeses.

En diciembre de 1985 con el nº 51 veía la luz el último número de esta tercera época. La imagen del torreón de Fantova nos oscurecía el entorno, y a su lado un texto breve y conciso : “ Cerramos, pero nos despedimos con la esperanza de que alguien vuelva a coger el testigo y con la convicción de que, a pesar de que en algunos momentos no hemos estado acertados, nuestro esfuerzo no ha sido valdío”.

IV época

Cumplieron una etapa los anteriores, dejando el buen sabor del recuerdo de algo bien hecho, pero también dejaron abierta una puerta que sería franqueada más tarde por la cuarta etapa de El Ribagorzano que cual ave fénix iniciaba un vuelo auspiciado por La Liga Ribagorzana, declarándose continuadores de esta prestigiosa publicación, que si desde luego ha tenido una curiosa y difícil historia, siempre, siempre, ha sido sentida por muchos y necesitada por un territorio. Esta vez, otro hombre, el inagotable D. Francisco Salamero Raimundo hablaba por despachos y estamentos de la nueva etapa que tenía que iniciar esta publicación bajo los auspicios de la Liga Ribagorzana creada en 1994, su tesón y la ayuda de todos sus compañeros, hizo posible esta realidad, así es como en el mes de septiembre de 1997 con el número 1 de la 4ª época se reiniciaba “El Ribagorzano” como Organo de La Liga Ribagorzana.. En su primera y a modo de presentación venía la apuesta editorial para defender la comarca. En su interior, un amplio sumario en el que se reflejaban los temas de mas vigente actualidad o necesidad para Benabarre, Graus, Castejón de Sos, Benasque, Fonz, entre las razones y esencia de la nueva edición de este periódico, que en 32 páginas a cuatro columnas ponía en las manos de todos sus lectores la ilusión renovada por un territorio.

Con periodicidad trimestral, impreso a cuatro columnas y entre 40 y 72 páginas, variable según números, recoge desde declaraciones sobre la amenaza de la comarca con el proyecto de la línea de alta tensión, la presa de Santaliestra, La Terreta, Puente de Montalñana, los límites de Ribagorza, los tendidos eléctricos, la problemática del agua, el eje viario del Isábena, la comarcalización, el expolio de Cancer, el túnel de Benasque, las carreteras, la lengua ribagorzana, el patrimonio, la nieve, el campo, los pesticidas, las trufas, la situación del ovino, porque todo es importante para sus páginas, además de temas como la dinamización de la comarca, economía, juventud, deporte, el PGOU de Graus, turismo, las tradiciones, historia, los proyectos innovadores, museos, el folklore, mas un sinfín de temas, para llegar a su número extraordinario que con motivo del centenario nos habla de sus cien años de historia, del bien hacer de la Liga Ribagorzana con diez años de actuaciones importantísimas para la comarca, de innumerables testimonios que han sido plasmados en las páginas de este periódico durante estos cien años de existencia, la relación de los artículos de Costa publicados en sus páginas además de reproducir en facsímil artículos y notas del ilustre polígrafo y jurisconsulto grausino como “La revolución de arriba”, “Minuta”, “España”, “Contra el orden vigente”, “La Cuestión de Marruecos”, “Incienso que hiede”, “A propósito de los del Rif”, ”Isidrismo y abyección”, “Los amnistiadores amnistiados”, “El rey de la lana”, “Gozaban ya la República”, “Otra Cuba que se pierde”, “Ermitaños y políticos”. Cerrando esta parte con las esquelas y fotos del sepelio de Costa. Pero no puede dejar en este número de reivindicar, por ello reclama el túnel de Benasque, advierte de las consecuencias de la despoblación en la Ribagorza, y dedica, como no, unas páginas a la Comarca, entre las que se cuenta con las declaraciones del presidente, estudios sobre el turismo y deporte comarcal, plantea la continuidad de la casa de Costa en Graus, nos sitúa ante la figura y obra del grausino Diego Cera de la mano de Helen Samson, para terminar con el homenaje a Costa en el centenario de El Ribagorzano, más el que le rinde la Asociación Cultural en Defensa del Esera.

Sacando una frase de Joaquin Costa de su contesto, bien puede ser la voz de aliento para esta publicación.....” Que siguen y que seguirán “..................