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TIERRA NUESTRA

Una mirada al pasado

Iglesia de Cristo Rey preparada para su inauguración (1929).
La obra, en la que las fotos están recogidas cronológicamente, da una visión gráfica de lo que ha cambiado y de la evolución que ha sufrido la capital serrablesa



20/08/2006

SABIÑÁNIGO.- La Asociación Amigos de Serrablo ha presentado recientemente la tercera edición, corregida y aumentada, del libro “Sabiñánigo en imágenes. 1910-1975” en el que se muestran 151 fotografías de la vida social, política, cultural, industrial y festiva de la localidad serrablesa que nacía con el siglo XX.
La presentación de esta publicación se realizó hace unos días en las dependencias del Molino Periel ante numeroso público. Tanto el alcalde, Carlos Iglesias, como el vicepresidente de Amigos de Serrablo, José Garcés, tuvieron en sus exposiciones un recuerdo muy emotivo para Julio Gavín, fallecido recientemente, “quien había preparado y hasta elegido el color y la portada de este libro”, indicó José Garcés.

Las fotografías que se exhiben están colocadas cronológicamente, según explica José Garcés en el prólogo. “El pueblo de Sabiñánigo contaba en 1900 con 280 habitantes dependiendo totalmente de la agricultura y ganadería, pero con una característica muy peculiar: en 1893 había llegado el ferrocarril, lo que representaría un cambio de rumbo de cara al futuro”.

Esta importante actuación se recoge en una instantánea cuando el rey Alfonso XIII, el 18 de julio de 1928, llega a la estación de tren de Sabiñánigo, acompañado del general Primo de Rivera, con motivo de la inauguración de la estación de Canfranc.

La estación ferroviaria se situó a un kilómetro de Sabiñánigo Pueblo y ya en los primeros años del siglo XX empezaron a surgir alrededor de la misma fondas, viviendas y algún comercio. Además, en 1918 se instala en Sabiñánigo la empresa Energía e Industrias Aragonesas y pocos años después, en 1925, la fabrica Aluminio Español, contribuyendo todo ello a una importante evolución demográfica.

José Garcés establece esta evolución en cuatro etapas: Despegue inicial hasta 1917, con el nacimiento de un nuevo Sabiñánigo. Sabiñánigo Pueblo, o también conocido como Sabiñánigo Alto, seguirá a partir de ahora el mismo ritmo demográfico del resto de núcleos rurales de la comarca, un ritmo decreciente que irá en beneficio del nuevo asentamiento, el actual Sabiñánigo.

Crecimiento constante, 1918-1959, con la instalación de las fabricas Aragonesas y Aluminio Español. En 1959, Sabiñánigo contaría con 2.249 habitantes. “El crecimiento es constante y uniforme y corre paralelo al desarrollo industrial”.

El boom demográfico: 1951-1970. “Es la etapa de crecimiento más espectacular.

Sabiñánigo pasa de los 2.249 habitantes de 1950 a los 8.293 en 1970. “Pocas ciudades españolas habrán experimentado un crecimiento tan singular como el de nuestra ciudad, pero ello no responde a un crecimiento vegetativo normal, sino a una gran corriente migratoria procedente de la comarca y de otras zonas regionales y nacionales”.

La cuarta y última etapa sería la que José Garcés ha denominado Estancamiento desde 1971. A partir de 1973, Sabiñánigo sufre una crisis industrial “que provocaría un frenazo en la industrialización. Pero este estancamiento puede dejar de serlo en breve ya que se apuntan indicios de una clara recuperación demográfica que viene acompañada de la instalación de nuevas industrias y el dinamismo del sector servicios. A nadie se le escapa que esta evolución demográfica de Sabiñánigo ha sido espectacular y constituye un caso atípico”.

Toda esta trayectoria que ha vivido la ciudad se recoge en fotografías desde 1910 hasta 1975, recopiladas en la tercera edición “Sabiñánigo en imágenes”. Se trata de una visión gráfica de lo que ha cambiado y de la evolución que ha vivido Sabiñánigo en sus calles, sus fiestas, sus viviendas, la vida social, cultural, el ocio, el deporte...