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NUESTRAS RAÍZES

Fonz: Laureano Castán Lacoma, obispo de Sigüenza

Vista general de Fonz.



Por Santiago BROTO APARICIO
04/03/2007

El 8 de noviembre de 1912 nacía Laureano Castán Lacoma en la hermosa y antiquísima Villa de Fonz, famosa por su monumental fuente de piedra sillar de seis caños (que ostenta el escudo municipal con la leyenda Fons sine fronte da aquam ex tua fome), las ruinas de su medieval castillo denominado Castell Blanch, los restos arqueológicos, ánforas, monedas y pinturas prehistóricos allí hallados, las pulidas losas de lo que fue calzada romana, sus importantes efemérides históricas a través de lo siglos y especialmente por el elevado número de casonas nobles, levantadas en los siglos XVI y XVII que forman parte de su entramado urbano, en cuyo centro destacan la notable plaza porticada, el palacio Consistorial y la iglesia parroquial dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, en la que nuestro protagonista fue bautizado por sus padres Eufemiano Castán y Ramona Lacoma.

Cursó Laureano estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar de Lérida y, posteriormente, en el Pontificio Colegio Español de Roma, graduándose en Derecho Canónico por la Universidad Gregoriana en la que obtuvo el Premio extraordinario de licenciatura y su Medalla de Oro, presentando su tesina con el título La guerra y la paz en Molina.

Fue ordenado como subdiácono en Lérida en 15 de junio de 1935 y como presbítero en la iglesia de San Juan de Letrán de la ciudad de Roma, el 11 de abril de 1936, celebrando su primera Misa en las Catacumbas de San Calixto. El Alzamiento nacional español interrumpió sus estudios, que pudo finalizar más tarde en la Universidad Pontificia de Comillas culminándolos en el Doctorado que recibió con la máxima calificación.

Los primeros ministerios sacerdotales los ejerció en la diócesis de Málaga, donde desempeñó los cargos de Coadjutor y Profesor del seminario y luego pasó a prestar servicios espirituales como Capellán en diversos Batallones del Regimiento de Oviedo, n° 8, encuadrado en la división 33 del Tercer Cuerpo de Ejército que cubría varios sectores del frente desde el Pico de la Veleta al Puerto de Motril, en la provincia de Granada.

Ya en 1938 se le designó como Cura Ecónomo de Estadilla, en la provincia de Huesca, y más adelante Profesor de Teología Fundamental y Vice-Rector del Seminario de la Diócesis ilerdense, obteniendo en 1948, por oposición, una canonjía en la Iglesia Catedral de Lérida, siendo nombrado, en 1953, Rector de aquel Seminario. Durante este tiempo dio numerosos ejercicios espirituales a sacerdotes y seminaristas en su Diócesis y en otras entre las que figuraban las de Málaga, Valencia, Orense, Murcia, Oviedo, Seo de Urgel, Tarragona y Palma de Mallorca. A finales de 1953 presentó y defendió su tesis doctoral titulada Un proyecto español de Tribunal Internacional de Arbitraje Obligatorio en el siglo XVI.

El 24 de febrero de 1954, por Su Santidad Pío XII fue preconizado Laureano Castán Lacoma como Obispo titular de Dalisando e Isáuria y Auxiliar del Cardenal Arzobispo de Tarragona Benjamín de Arriba y Castro, que lo consagró, junto con los Obispos de Lérida y Tortosa Aurelio del Pino Gómez y Manuel Moll Salord, en el Monasterio de Poblet, el día 13 de junio del mismo año. Seguidamente el citado Cardenal le nombró su Vicario General.

En 1955, como representante de la Santa Sede, practicó la Visita Apostólica a los Seminarios de la provincia eclesiástica de Santiago de Compostela, para cuya misión había sido designado en 15 de noviembre anterior y recibió el nombramiento emitido por el Cardenal Arzobispo de Toledo, Dr. Plá y Deniel, para desempeñar el puesto de Consiliario Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas, pronunciando numerosas conferencias sobre materias jurídicas, teológicas, históricas y pastorales en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Tarragona, León, Ciudad Real, Bilbao, Lérida y otras más, muchas de las cuales fueron publicadas.

En 1962 los Metropolitanos lo eligieron como Miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Social, Vice-Secretario General segundo de Acción Católica Española y Consiliario de los Movimientos Sociales de la Acción Católica Española.

Su Santidad el Papa Paulo VI, mediante Bula expedida el 7 de febrero de 1964 le promovió a la sede episcopal de Sigüenza-Guadalajara, de la que tomó posesión el 15 de marzo, realizando su entrada en la misma el siguiente día 19. Asistió a los actos de apertura del Concilio Vaticano II y a la totalidad de las sesiones celebradas en los años 1964 y 1965 y en ellas trabajó incansablemente, entre otras muchas cosas, porque María fuera proclamada Madre de la Iglesia.

En 1967, la Conferencia Episcopal Española lo nombró Presidente de la Comisión para la Doctrina de la Fe y posteriormente fue llamado a presidir la Junta Episcopal pro Doctorado de San Juan de Avila y miembro de la Comisión Episcopal del Clero. En 28 de mayo de 1979, con motivo del XXV aniversario de su ordenación episcopal, el Papa Juan Pablo II le envió su felicitación personal. Y el 20 de junio siguiente presentó a Su Santidad su renuncia al gobierno de la diócesis para dedicarse a la “Obra de la iglesia”, que le fue aceptada un año después.

Como obras destacadas realizadas durante su episcopado en la diócesis, aparte de su inmensa labor espiritual, frecuentes visitas pastorales, una constante y efectiva acción social caritativa y humanitaria e intensa dedicación para lograr la consagración a los altares de la Beata María de Jesús López de Rivas, de Tartanedo, hemos de señalar las siguientes:

En Guadalajara: El colegio de la Santa Cruz, en el Barrio del Alamín, destinado a hijos de trabajadores, con más de 600 plazas; el Hogar de Transeúntes de Cáritas; la Casa Diocesana para sede de varias organizaciones católicas; a través del Patronato Diocesano de Nuestra Señora de la Antigua, la construcción de 18 bloques con 36 viviendas cada uno, con un total de 648, de carácter estrictamente social; la Casa Sacerdotal para sacerdotes ancianos, jubilados y enfermos y familiares que los atendieran; el Seminario Menor y el llamado “Jesús Adolescente” con un total de 700 plazas; creación de ocho parroquias con sus templos y casas parroquiales y reconstrucción de iglesias en otras cuatro.

En Sigüenza: la Escuela Universitaria de Profesores de EGB -de 300 alumnos- con sus residencias masculina y femenina, en la planta baja del Palacio episcopal; ampliación del colegio de la Sagrada Familia, dotándole de modernas y completas instalaciones deportivas; el Museo Diocesano de Arte Sacro, uno de los más importantes de España, por sus valiosas colecciones de pintura y escultura.

Ha sido autor de las siguientes obras:

-Destellos sacerdotales.- Vida del Beato Maestro Juan de Ávila.- Zaragoza, 1946.

-Esbozo de una Teología de la Información.- Madrid, 1956.

-Un proyecto español de Tribunal Internacional de Arbitraje Obligatorio en el siglo XVI- (Tesis doctoral).- Tarragona, 1957.

-Programa de acción parroquial- Tarragona, 1958.

-¡Padres, educad! Sociedad de Educación Atenas.- Madrid, 1959.

-Jerarquía y pueblo en la iglesia.- Sociedad de Educación Atenas.- Madrid, 1959.

-Las Bienaventuranzas de María.- B.A.C..- Madrid, 1985.- (Varias ediciones).

Le fueron otorgadas, en distintas épocas de su vida, las siguientes condecoraciones: Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort y Gran Cruz del Mérito Militar.

De él se ha dicho que era un hombre sencillo, amigo de los humildes, sin apetencias de gloria humana, austero y pobre. Un hombre de Dios, de corazón grande y alma de niño. A sus diocesanos nunca les faltó luz y orientación clara y segura cuando la necesitaron, ni el ejemplo de su solicitud por todos y su actividad infatigable, traducidos en un amplio y multicolor abanico de cartas, exhortaciones e instrucciones pastorales; de pláticas, conferencias, declaraciones, notas..., cuya reseña sería inacabable, pero tremendamente sorprendente, por lo profundo, sugestivo y actual de su temática.

Su escudo heráldico estaba así formado: en campo de oro un castaño de sinople terrazado, y atados a su tronco, en el flanco siniestro, dos canes de plata, levantados (linaje Castán), surmontado en jefe por un cometa de cinco puntas y cauda, todo de plata (linaje Lacoma).- Orla de púrpura con trece cruces griegas de plata (significando los sacramentos y órdenes recibidas por el prelado). Al timbre, la mitra y báculo de plata y el sombrero episcopal con cordones a ambos lados de seis borlas cada uno puestas en tres órdenes de una, dos y tres, todo de sinople. Al pie la divisa: Quae sursum sunt quaerite (Buscad las cosas que son de arriba).



DOCUMENTACION:

Varios.- Guía de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara.- Año 1976.

García Esquivel, A.- Semblanza de nuestro Pastor.- Diario Nueva Alcarria.- 12-XI-1977.