BARBASTRO.- Una delegación presidida por el provincial de Hungría,
Jorsef Urbán, y formada por varios rectores de colegios de Budapest, Vac, Kecskemet
y Nagykanissa, visitaron ayer el colegio de Barbastro -primero fundado en España-
y el santuario de Peralta de la Sal, donde nació el fundador San José
de Calasanz. En el transcurso de esta visita de trabajo, extensiva a Zaragoza y
Soria, se reunieron con Javier Negro, Superior Provincial de las Escuelas Pías
de Aragón -que incluye el ámbito de Nueva York, Puerto Rico y Camerún-,
Joaquín Nadal, rector de Barbastro y Peralta de la Sal, y José Pablo Pena,
director del colegio en Barbastro.
Javier Negro informó de que el motivo de la visita se enmarca en la política
europea de conocimiento entre las Escuelas Pías de España, Italia, Hungría,
Eslovaquia, Polonia y Austria "para que haya más colaboración y coordinación
en todo el movimiento educativo y en proyectos comunes. El colegio de Barbastro
tiene mucho que aportar en estos aspectos porque está entre los más específicos
en familiaridad, inmigración e integración de diferentes culturas".
El modelo del colegio ha sido motivo de visitas anteriores de otros rectores europeos
pero no con la misma intensidad de conocimientos, intercambios y planificaciones
nuevas, según explicó Negro, quien destacó "la gestión de
calidad en los colegios aragoneses". De la experiencia acumulada durante sus
viajes por el amplio territorio de la provincia de Aragón extrajo la conclusión
de que la Escuela Pía está viva en todo el mundo y en auge por la apertura
de nuevos colegios. "Aquí se consolidan los que tenemos y también
la gestión educativa del profesorado en más proyectos".
La construcción del nuevo colegio de San José de Calasanz en Barbastro
es perdurable. "Seguimos en ello pero la crisis nos ha afectado mucho porque
estamos embarcados en cuatro colegios nuevos a la vez y es una dificultad añadida.
Aquí también tiene que decir el Ayuntamiento, porque está todo hablado
y falta concluir el acuerdo. De momento, no hay fecha concreta. Pueden ser dos años,
pero el colegio nuevo es una necesidad porque aquí ya no cabemos".
Pero considera que hay más razones. "La unión de las aulas del colegio
Seminario para impartir la Enseñanza Secundaria Obligatoria es un motivo añadido
porque estamos contentos, la integración ha sido buena y el clima de trabajo
excepcional, favorable para educar en paz y responsabilidad. La experiencia ha dado
resultados muy satisfactorios una vez superados los primeros momentos de la integración
de profesores y alumnos. Si hubiera que ponerle nota sería de nueve sobre diez".
"MUCHO QUE APRENDER"
Jorsef Urbán, superior de la provincia de Hungría, señaló que
"estar en el ambiente de Peralta y de Barbastro es satisfactorio, por encima
de las connotaciones históricas. En este colegio hay mucho que aprender en
sistemas de educación y de apertura para implantar en Hungría, donde aumenta
el censo de alumnos inmigrantes cada vez más". La atención personal
a los alumnos está entre los aspectos más valorados por Urbán, junto
con el enfoque pastoral.
Respecto al modelo educativo, lo consideró "altamente profesional"
y con buenos resultados. "Nos interesa ver cómo funcionan los colegios
aquí para aplicarlos en Hungría, en especial la evaluación de calidad".
La enseñanza en su país "es más tradicional y se centró
en colegios de Secundaria y Bachillerato. Hasta la caída del comunismo no se
prodigaron las escuelas de Infantil y de Primaria pero tenemos que abrirnos más
hacia los pequeños".