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ALTO ARAGÓN - MEDIO AMBIENTE

Estudian zonas de Monegros y Bajo Cinca para un almacén de CO2

CHA pide la comparecencia de Boné para hablar sobre el proyecto



D.A.
18/02/2010

HUESCA.- Los Monegros, el Bajo Cinca y la ribera baja del Ebro están siendo estudiadas como zonas susceptibles de albergar un almacén subterráneo de dióxido de carbono (CO2), según informó ayer Chunta Aragonesista (CHA) en una nota.

La formación política explicó que el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón está tramitando los permisos de investigación, autorizaciones de reconocimiento previo de estructuras subterráneas en las zonas denominadas "Ballobar" y "La Zaida-Bujaraloz 2". La primera comprendería municipios de buena parte de la comarca monegrina y todo el Bajo Cinca, mientras que la segunda abarcaría una parte importante de Los Monegros y del entorno de la ribera baja del Ebro, desde Zaragoza hasta La Zaida, según indicó CHA.

La captura y el almacenamiento geológico del CO2 (consistente en comprimir los gases de efecto invernadero que se emiten y enterrarlos) es una de las tecnologías que se está investigando en el mundo para evitar las emisiones a la atmósfera de este gas de efecto invernadero y combatir así el calentamiento global, remarcó CHA. Añadió que sobre este proyecto ya se habla en España desde hace "varios años" y que la mayoría de las acciones se han centrado en "detectar zonas propicias para confinar el gas y en evaluar sus distintas opciones de transporte". La formación recordó que en la primavera de 2008 también se hizo público que formaban parte de ese mapa dos zonas en Ejulve (Maestrazgo) y Caspe y en Mequinenza.

El diputado de CHA Bizén Fuster, ha presentado una solicitud de comparecencia del consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, para que informe de esta iniciativa y de cómo está participando en ella el Gobierno de Aragón. También le pide que se posicione a favor o en contra de "esta tecnología que está todavía en fase experimental, y de la cual no se conocen bien los riesgos de contaminación y afecciones a la salud de las personas que puede suponer", alertó la formación.

Fuster declaró que se trata de un proyecto que "en lugar de incitar a reducir la emisión de CO2, que debería ser el objetivo de la lucha contra el cambio climático, se limita a esconderlo". Abogó por invertir más esfuerzo y recursos públicos en "las energías renovables que tienen una viabilidad acreditada".