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"El estuco es una técnica tradicional de la construcción"

Oriol García i Conesa.
Oriol García i Conesa, maestro estucador, dio un curso en Huesca

Oriol García i Conesa pertenece a la quinta generación de una familia de estucadores y está considerado uno de los mejores de España en su oficio. Colaboró en la restauración del Museo del Prado realizada por Rafael Moneo y ha trabajado en la restauración de importantes iglesias y edificios. Hace unos días impartió en Huesca un curso organizado por el Colegio de Aparejadores en el que mostró a profesionales del sector los secretos de un oficio que ha llevado a la categoría de arte.



Sara CIRIA
20/02/2010

HUESCA.- Oriol García i Conesa se define a sí mismo como "maestro artesano estucador", y pertenece a la quinta generación de una familia dedicada a un oficio casi perdido. Hace unos días compartió sus conocimientos en Huesca con un grupo de profesionales de la construcción en el que había arquitectos, aparejadores, restauradores y oficiales de obra. "Enseñamos técnicas de morteros de cal, como antiguamente trabajaban los romanos. Es un material tradicional de la construcción", explicó Oriol García, considerado uno de los mejores de España de un antiguo oficio.

En las Pirámides de Egipto ya había recubrimientos con cal. "Lo que hacemos aquí es recopilar trabajos tanto de enlucido como de labrado, con texturas finas y rugosas, pinturas al fresco y dibujos con relieve", explica.

Algunos estucos son verdaderas obras de arte. De hecho, Oriol ha trabajado en la restauración de obras en edificios modernistas de Barcelona, iglesias y la reforma del Museo del Prado realizada por Rafael Moneo. El modernismo fue una época con gran auge de estas técnicas, y muchos edificios barceloneses de la época fueron restaurados en la época de las Olimpiadas.

"Son técnicas bastante en desuso, pero se utilizan. Hace dos años terminamos las salas nuevas del Museo del Prado de Moneo con una piel fina lustrosa que es el estuco planchado en caliente". Su empresa trabaja actualmente en el Hotel Reina Petronila de Zaragoza. Su falta de visión desde hace unos años no le impide desempeñar una amplia actividad docente y tiene continuador en su hijo, que suma ya la sexta generación y asegura la pervivencia de la saga familiar.

Los alumnos oscenses respondieron con interés y consiguieron trabajos de calidad. "Lo que nos interesa con estos cursos es dar a conocer las técnicas a aparejadores y arquitectos, para que cuando después las contraten se las hagan como hay que hacerlas, y no les vendan sucedáneos de los tradicionales, que tengan calidad", señala Oriol García.

El oficio se intenta potenciar con talleres y cursos. "Hay una escuela estable en León que da cursos de estuco. En Monroyo, en el Matarraña, tenemos una escuela del verano de técnicas de construcción". Aunque con otras técnicas se pueden conseguir resultados similares, Oriol comenta que "esto es como las angulas y las gulas, pero cada cosa tiene su público".