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MONTAÑISMO - 66 CURSO DE PEÑA GUARA

Buscando la progresión en las cumbres

El grupo, en la cima de Oturia.
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El pico Oturia fue el primer objetivo de esta nueva convocatoria, que cuenta con setenta alumnos

Pasados los calores del verano, desde Peña Guara continuamos como cada otoño con otro programa de salidas que estamos seguros que a muchos os interesarán. Empezamos en el Pre Pirineo para calentar motores, en las tres siguientes nos adentraremos en el Pirineo, buscando una progresión en las cumbres, que a buen seguro nos resultará gratificante, y para terminar volveremos a nuestra querida Sierra de Guara.



Antonio BEIRED
23/09/2010

HUESCA.- Es nuestro deseo que cada uno en su nivel encuentre su espacio de realización personal y disfrute. Que podamos, como consecuencia de estos cursos, ser más autónomos en este deporte y a la vez disfrutar de las relaciones de grupo que se establecen.

Te puedes apuntar en grupo o de forma individual, pero tienes que saber que el compañerismo y la camaradería desde el primer día se imponen de forma natural. Animaos a formar parte de nuestro grupo y nos vemos en las excursiones propuestas.

De esta forma se ponía en conocimiento de todos los aficionados a la montaña el inicio de este 66 curso de montañismo organizado por Peña Guara al cual se inscribieron más de 70 cursillistas que se dieron cita a las 8 de la mañana en la estación intermodal, donde nos esperaba el bus que nos llevaría a la localidad de Satué, lugar de partida de esta primera jornada.

El objetivo marcado fue el ascenso al pico Oturia (1.921metros) en las inmediaciones de Sabiñánigo. El tiempo acompañaba, el cielo despejado con una temperatura más que agradable y un sol radiante, una mañana que invitaba a caminar, no sin antes escuchar el ya tradicional discurso de bienvenida y la siempre temida configuración de los diferentes grupos, con la asignación de los monitores, operación muy importante, ya que cada grupo trata de llevar un ritmo acorde con sus integrantes, con el fin de completar la actividad a tono con la preparación de cada uno.

El camino comienza por la parte izquierda de la iglesia de San Andrés de Satué, la senda está marcada con señales amarillas y blancas no tiene perdida.

Nos adentramos por el bosque, dirección este, hacia el barranco de las gargantas, senda muy marcada, cómoda y bonita, la cual asciende progresivamente, muchos tramos a la sombra resguardándonos del sol que ya empieza a calentar. Tendremos que cruzar el barranco de las gargantas dos veces, la primera de ellas nos ofrece una pequeña cascada, ya que apenas baja agua. Una vez cruzado estos dos vados apenas queda bosque y el sol comienza a verse a través de los pinos, lo cual aprovechamos para la paradita del almuerzo. En esta parada se imparte alguna charla técnica, por ejemplo cómo llevar la mochila y qué llevar dentro de ella.

Continuamos la ascensión dejando el barranco a nuestra izquierda para llegar a la pradera de Santa Orosia, lugar donde los peques de Isidro darán por concluida su ascensión. El sol aquí ya cae con justicia, crema protectora, gorra y todo para paliar este sol que nos acompañará hasta la cima. Hemos subido ya 750 metros de desnivel.

Llegamos a una señal que nos indica varias direcciones, Santa Orosia, Javierre, Susín. Nosotros no tenemos ningún problema para continuar el camino ya que el Oturia es la montaña más alta que vemos cerca de nosotros. Así, después de observar el pico cada grupo decidió atacarlo por diferentes vertientes, alguna de ellas un poco más larga pero más suaves y llevaderos esos 300 metros de desnivel que quedan a la cima de 1.921 metros.

En la cima, ya se sabe, además de las fotos de rigor, el descanso y las vistas de Cotiella, Turbón, Peña Montañesa, Posets Maladetas y más cerca el Manchoya, Peña Oroel, Guara, etcétera.

La bajada a la ermita de Santa Orosia, también escalonada, esta vez todos por el mismo camino y rapidita, que tenemos que comer a la sombra de la ermita, beber agua de las fuentes, además de juntarnos con los peques para continuar el descenso por la ruta de las ermitas.

Cuenta la tradición que fue en este escenario, en el año 870, donde la joven Orosia, venida desde Bohemia para casarse con el rey aragonés Fortún Garcés, fue acorralada por las tropas sarracenas, cuando intentaba adentrarse en la península. Los musulmanes la apresaron y terminaron salvajemente con su vida. Mutilada y decapitada.

Esta es la historia que recuerdan las ocho ermitas, cuatro de ellas incrustadas literalmente en la roca, que jalonan el camino que asciende desde Yebra de Basa hasta la cima del monte Oturia. Un sendero que parece abierto con la misma espada que terminó con la vida de Orosia y que recorre uno de los escenarios donde dicen que estuvo escondido el Santo Grial.

La senda es preciosa. A nuestra derecha, justo donde termina el llano, nos encontramos con la ermita de O Zoque, lugar donde los pueblos de los valles de Basa y Sobrepuerto se reunían el día de Santa Orosia. A partir de aquí la senda desciende notablemente atravesando el resto de las ermitas, San Blas, San Cornelio y Las Cuevas, sin olvidar el espectacular salto de agua que resguarda estas ermitas, que aunque están comunicadas por medio de una escalinata, son dos habitáculos distintos y superpuestos. Este trayecto hizo que nos retrasáramos un poco pero fueron inevitables las múltiples paradas. Merecía la pena.

Continuamos el descenso, aquí el camino se hace más pedregoso, lo cual dificulta el andar, sobre todo a los que más cansados están, pero es la rica vegetación, presidida por sauces y artos en esta zona baja y enebros, robles y abedules que da una especial sensación de tranquilidad y placidez al lugar. Algún buitre leonado y quebrantahuesos o algún ejemplar de águila real podrán surcar el cielo, "no tendremos esa suerte". Solo nos queda cruzar el barranco de Santa Orosia para casi al final del trayecto encontrarnos con las ermitas de L"Angusto, las Escoronillas y As Arrodillas. Este último habitáculo contiene una enorme roca, en la que se aprecian dos huecos y unos largos cortes. Según la tradición, son las marcas de las rodillas de la Santa cuando la decapitaron. Continuamos el camino para cruzar el puente a las puertas de Yebra de Basa, donde nos esperan los autobuses.

El domingo que viene a madrugar un poco más. A las 7 en la intermodal para ir al valle de Benasque.