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FESTIVAL PERIFERIAS 2010

"Labordeta marcó un antes y un después en mi vida"

La mesa estaba compuesta por Luis Lles, Ángela Labordeta, Carlos Castán y Juanjo Javierre.
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La Diputación acogió ayer un emotivo homenaje al cantautor aragonés

Con la excusa de la presentación del libro "Memorias de un beduíno en el Palacio de Congresos", los altoaragoneses rindieron ayer homenaje a José Antonio Labordeta en forma de recuerdos personales, y por medio de lo que él más amaba, la palabra. En el marco de la programación de Periferias, Luis Lles, Juanjo Javierre, Carlos Castán y su hija Ángela Labordeta se dirigieron al auditorio de la Diputación Provincial de Huesca, casi completo, para explicar los tres primeros cómo le conocieron y cuáles eran sus impresiones sobre este personaje que Luis Lles calificó como "una de las grandes figuras de la cultura y la sociedad aragonesa del siglo XX".



Alba AGUILÓN
26/10/2010

HUESCA.- Su hija Ángela, que intervino en último lugar, expuso brevemente la faceta literaria de su padre, y agradeció una vez más las múltiples muestras de cariño que la familia ha recibido desde su muerte, el pasado 19 de septiembre.

"Todos los actos de estos días han sido impresionantes. Y yo me pregunto, ¿realmente era mi padre tan importante, tan bueno y tan famoso yo creo que la gente le quería porque se mostraba tal y como era". Ángela Labordeta resaltó que su padre amaba la literatura y la palabra, aunque decía que la mejor poesía era la que "construía mundos", y la suya no entraba dentro de esa definición.

"Su poesía hablaba de su realidad, de sus sentimientos", apuntó. "El remolino", según reveló su hija, era la novela de la que estaba más orgulloso, precisamente porque era una novela en sí misma. Con la voz quebrada de la emoción, finalizó su intervención en seguida y dio las gracias por las palabras que los demás dedicaron a su padre, y en especial al escritor Carlos Castán.

"Conocí a Labordeta en un concierto que dio en Huesca en 1975. Yo tenía 15 años -dijo Castán al comienzo de su intervención-. Hasta entonces, lo que escuchaba eran canciones de Camilo Sexto o Nino Bravo, y ese momento marcó un antes y un después en mi vida. Me quedé sobrecogido, y al salir ya no era el mismo. Me enseñó a amar la palabra y fue él quien me introdujo en la poesía. Por eso fue verdaderamente importante en mi vida".

El escritor le recordó como una de las personas con "el sentido del humor más fino", y definió su relación con él como "la historia de una persecución". "Desde el primer momento sentía la necesidad de transmitirle lo que él había sido para mí, pero tenía miedo de parecer el típico fan empalagoso. Entonces, hace muy poco tiempo, en la inauguración de una exposición, aproveché y se lo dije. Fue una situación un poco incómoda, pero estoy seguro de que lo supo apreciar", relató. Para terminar, destacó que fue una persona que "se entregó totalmente a los demás, y en concreto a los aragoneses".

El músico Juanjo Javierre lamentó por su parte que en los diversos homenajes a Labordeta se hubiera dejado de lado su parte musical. "Yo, como compositor, le tengo mucha envidia porque la capacidad que tenía para crear himnos con sólo unos acordes, está al alcance de muy pocas personas. Él era nuestro Dylan", sentenció.

También subrayó que, aunque haya pasado a ser un clásico, fue un "vanguardista" de la canción de autor en su época, y una persona muy valiente. "Era transgeneracional, y, al convertirse en un icono en los medios, hizo mucho bien a los aragoneses, porque la imagen que proyectaba era de alguien sensible, sensato, sencillo e intelectual".

El acto lo abrió Luis Lles, técnico de Cultura del Ayuntamiento de Huesca, quien comentó que su primer contacto con él fue durante un concierto en la Facultad de Ciencias a mediados de los 70. Destacó su compromiso político, su voz austera, su repertorio de canciones magníficas y su espíritu abierto e inquieto. También recordó la última actuación que ofreció en Huesca, durante el Festival de Periferias 2007, cuando hizo resurgir los sentimientos de arraigo aragonés que ya se creían olvidados. Lles agradeció la presencia de los familiares de Labordeta en el acto, y, para finalizar, propuso al público que expresara sus propias experiencias con este personaje tan querido.