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“La gente entendió que Labordeta era uno de los suyos”

Joaquín Carbonell.
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Joaquín Carbonell actuará hoy en el Centro Cultural del Matadero y rendirá homenaje a su amigo y compañero

Los oscenses todavía recuerdan el memorable concierto que ofrecieron Joaquín Carbonell, José Antonio Labordeta y La Bullonera (Eduardo Paz) en el festival Periferias de 2007 dedicado a "La Tierra", donde tocaron su disco conjunto "Vaya tres". Hacía una noche de perros, con mucho frío y viento, y los tres artistas llegaron a pensar que no iría nadie. Pero las inclemencias atmosféricas no impidieron que el Palacio de Deportes registrase una extraordinaria entrada.



MYRIAM MARTÍNEZ
14/11/2010

HUESCA.- Joaquín Carbonell tampoco lo olvida y por eso y por otras experiencias estupendas que atesora a lo largo de su trayectoria personal y musical tenía muchas ganas de regresar a la capital altoaragonesa para ponerse delante del público. "Por algo compuse la canción "Cuando vayas a Huesca", porque, a pesar de que soy de Teruel, en Huesca he encontrado un apego y un afecto descomunal", asegura a este periódico.

Hoy, a las ocho de la tarde, Joaquín Carbonell tocará de nuevo para los oscenses, esta vez desde el escenario del Centro Cultural del Matadero. Le acompañará a la guitarra Philippe Charlot, que además es su productor y amigo. Charlot forma parte del grupo Tonton Georges Trio y de otras formaciones francesas, y estuvo con Carbonell en Huesca, en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación, donde interpretaron un repertorio de Georges Brassens. Completarán la formación Ricardo Martínez "Richi", teclista y voces, que es el líder de la popular Bogus Band. Por último, Coco Balasch tocará el contrabajo.

Aunque el concierto lleva el nombre de su disco más reciente, "Clásica y moderna", Joaquín Carbonell defiende que los temas de sus trabajos anteriores presentan la misma vigencia, por lo que su repertorio incluye también "las mejores canciones" de discos como "La tos del trompetista" o de "Sin móvil ni coartada". ""Clásica y moderna" es un paso más y, sobre todo, suena mejor, aunque sólo sea por las nuevas tecnologías", comenta.

Joaquín Carbonell ha incorporado al concierto un recuerdo-homenaje a José Antonio Labordeta, que se materializará en algunos de los temas que más le gustan de su amigo y compañero desaparecido, como "Regresaré a la casa", "Quién te cerrará los ojos" "Réquiem para un pequeño burgués" y "Canto a la libertad". "Yo lo hago con mucho placer, porque fuimos amigos y compañeros durante muchos años", afirma.

Los oscenses también podrán escuchar "Con el sudor de tu frente", un tema con letra de Labordeta y música de Carbonell, que se grabó por primera vez en 1976 y que recientemente se ha vuelto a grabar en un disco que se ha editado para conmemorar el centenario del anarquismo en España. "Es una canción fantástica y me parece que sigue teniendo vigencia", opina.

"Uno de los suyos"

En los últimos días, Carbo­nell, ha asistido a algunos homenajes que se le han tributado a Labordeta, y que han tenido tonos muy diversos: charla en la Biblioteca de Estercuel (Teruel), concierto en las Jornadas sobre la Transición en Alcorisa, charla en el Ateneo Riojano de Logroño, proyección del documental "Con la voz a cuestas" en La Paz-Torrero y Concierto en Guadalajara. El día 22, participará en un homenaje organizado por UGT, y anuncia que se están preparando conciertos muy importantes en Zaragoza y Madrid, de los que saldrá un disco. "Le echamos de menos, pero, como dijo un amigo mío, tuvo la suerte de ser cantante, con lo cual seguiremos recordándole a través de sus canciones". Eso sí, subrayó que los actos e iniciativas que se están llevando a cabo constantemente en torno a su figura superan las previsiones incluso de su círculo de allegados. Destaca que más de 50.000 personas desfilaron ante él cuando murió. "Creemos que la respuesta de la gente de la calle se debe a que entendió que Labordeta era uno de los suyos, uno de los nuestros. La gente descubría que, a pesar de ser político, que no tienen mucho prestigio, era alguien en quien se podía confiar, porque se comportaba igual tanto en el Parlamento, como en la calle como en los escenarios. Es muy difícil que un personaje tan público como Labordeta reúna tanto afecto en todas las capas sociales y en todas las capas políticas, porque le vinieron a dar el último adiós gente de todas las ideologías, aragoneses y no aragoneses".

"Alguien ha dicho, y estoy de acuerdo, que Labordeta era uno de los tres aragoneses más importantes del siglo XX, junto con Buñuel y Costa, y no hay muchos más", añadió.

Joaquín Carbonell llega hoy a Huesca con el propósito de hacer disfrutar a sus muchos seguidores y al público nuevo que se quiera sumar. "Después de tantos años, se aprende que lo último que tiene que ser uno en el escenario es aburrido. Mis conciertos casi duran dos horas y todavía nadie se ha quejado. Yo creo que una de las peculiaridades de todos los cantantes aragoneses es la utilización de la ironía y el humor, y Labordeta era un maestro en eso. Ya cuesta bastante sacar a la gente de casa, no la puedes aburrir ni dar el coñazo".

Por eso, Carbonell huye de la solemnidad y el envaramiento, y apuesta "por que la gente se vaya contenta, con el pensamiento de que ha valido la pena". Y si esta máxima le vale para todos sus conciertos, en esta ocasión, más si cabe. "Y es que Huesca es para mí como mi segunda casa", concluye.