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CRÍTICA MUSICAL

Energía positiva

Biella Nuei, el pasado viernes, en el Centro Cultural del Matadero.
Biella Nuei presentó el viernes en el Matadero el fruto musical que ha dado "La Fraternité"



PEDRO GÁLLEGO
02/05/2011

HUESCA.- La exposición "Espejos de la memoria" que une a la ciudad de Huesca con Olot y Tourneifeille en un proyecto de colaboración cultural tiene su plasmación sonora en un CD que se incluye en el catálogo de la exposición, y que reúne a una serie de músicos aragoneses, catalanes y franceses dirigidos por Luis Miguel Bajén, cabeza visible del magnífico grupo zaragozano de folk Biella Nuei, bajo el nombre de "La Fraternité". El fruto de esta colaboración entre unos músicos que no se conocían previamente es una sabrosísima colección de canciones que se pasean por el folk, reggae-ska, jazz manouche y otras hierbas, que tuvo su presentación el viernes en el Centro Cultural del Matadero dentro del ciclo Aragón Tierra Abierta.

El concierto empezó con unas jotas de ronda, con la estupenda voz de Inma Carné brillando sobre un original acompañamiento que incluía violín y acordeón, perfecto aperitivo de lo que estaba por llegar. Lo primero un paloteado, música que se tocaba, y se toca aún, en los días más señalados, en los días de fiesta, en este caso una melodía recuperada de Yésero, que Luis Miguel Bajén quiso dedicar a todas las personas que han contribuído con su esfuerzo a mantener viva la fabla a lo largo de los años. Con una banda de once personas ya sobre el escenario, un número que luego iría aumentando, ahí estaban los tres músicos franceses, Gogo, Yougo y Chloé, de la Compagnie Cuanol, y también Sol i Serena, dúo llegado de la zona de Olot, para encarar primero "El Gall Negre", un tema vibrante atravesado por el sonido de la tenora, un instrumento similar a la dulzaina que suele utilizarse para acompañar a las sardanas, y después "Olot, Olot", un hermoso tema tradicional de aire bucólico y evocador. Siguieron con otro tema tradicional catalán, el conocido "Cant dels ocells", una melodía que el legendario violonchelista Pau Casals convirtió en universal, con una nueva letra que habla de ansias de libertad, en una interpretación delicada y sentida.

Más exhuberante resultó "Yandandeiro", palabra sin sentido que titula un canto con cierto aire medieval que desemboca en un pequeño apunte de fiesta. También quiso recuperar Luis Miguel Bajén la emocionante "Aqueras montañas", una canción que no puede faltar nunca en el repertorio de Biella Nuei, antes de seguir con "Dama d"Aragó", un clásico del folclore catalán versionado incluso por Joan Manuel Serrat, que lo incluyó en un disco de romances medievales.

El lado más festivo del concierto llegó con "Mi jardín", un tema con mucho swing sazonado con unas gotas de irresistible jazz manouche cortesía del guitarrista Jean Pierre Bailly; y ya eran catorce personas en escena en ese momento cuando se sumó a la banda nuestro Justo Bagüeste, genial saxofonista que improvisó con gracia e inspiración sobre el ritmo ska-folk que sostenía "María de Tourneifeille", alegre revisión del "María, tres colores" de Biella Nuei haciendo bailar en plan jamaicano unas melodías tradicionales de Quinto de Ebro. "Petit Napoleon" ironiza sobre el presidente francés mientras que "Santa Pereza / Sainte Paresse" es un todo un himno hedonista.

Aunque para himnos la tremenda traca final: "Hue-Ska" es una desbordante versión de la música de San Lorenzo que debería incendiar la ciudad cada vez que sonara en las fiestas de este verano, todo un subidón de energía, o como diría el entrañable Fary un auténtico "melocotonazo". Y para cerrar definitivamente el concierto una curiosa versión bilingüe castellano-catalán del emocionante "Canto a la libertad" de Labordeta puso el punto final a una estupenda noche llena de energía positiva.