ENTREVISTA
 

Pilar Amorós: "El sonajero tiene un movimiento con una clara dramaturgia"

La titiritera, que recibió un homenaje con motivo del Día de la Mujer en la Ciencia, conversa sobre la tarea de investigar tradiciones



ANA ROSA MAZA
04/04/2020


HUESCA.- "Que una titiritera ocupe un lugar entre mujeres científicas y recibir un homenaje como este es lo que más orgullo e interesante me parece". Pilar Amorós cofundadora de los Titiriteros de Binéfar junto a Paco Paricio, se refiere al homenaje que recibió incluído en el programa Científicas para la ciudad (implementado por el Colegio Salesianos de Huesca) con motivo del día de la Mujer y la Ciencia.

Ciencia de las tradiciones y costumbres, que en la vida de Amorós se traduce en una labor de búsqueda e investigación, permitiéndole canalizar todo un conocimiento de las costumbres de Aragón, que ha sido continua y ha estado presente en cada espectáculo preparado, en los títeres creados, en cada canción tradicional recuperada, a lo largo de los 40 años que llevan subiéndose encima del escenario. "Con El Bandido Cucaracha, por ejemplo, y esos viajes por Los Monegros -recuerda-, después de cada espectáculo nos dedicábamos a grabar con un radio casette a las personas mayores".

Ciencia de los usos cotidianos que en estas cuatro décadas ha dado hasta para formular su propia teoría sobre el origen de los títeres, o al menos uno de ellos, el sonajero. No "suena" tan descabellado si se piensa en él como "un elemento que las madres o padres manipulan delante de los bebés con un movimiento que tiene una clara dramaturgia".

Esa búsqueda, continua, le ha llevado a ampliar la mirada, a plantear un trabajo que tuviera en cuenta la técnica y la estética, al mismo tiempo que se "escucha qué es lo que cuenta la historia", el texto, para que estos tres aspectos se acompañen mutuamente.

Los viajes que a lo largo de toda su trayectoria la han llevado por países como India, Colombia o Japón, entre otros, se han convertido igualmente en fuentes de conocimiento que han ayudado a Pilar Amorós -y Paco Paricio, razón de la que hable siempre en plural- a contextualizar cómo la tradición propia intersecciona con las de otras realidades. Canciones tan simples como la de Cinco Lobitos encuentra su pareja palestina en un viaje a Ramala, "cuando las mujeres que participaban en el taller que estábamos impartiendo vinieron a decir en árabe versos similares", explica. O como el contexto histórico que dominó España 40 años dejó letras populares en las que se anhelaba una señorita, que sepa coser, que sepa planchar, que sepa la tabla de multiplicar, cuando en Colombia, las expectativas para la "señorita" eran que sepa reír, que sepa bailar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar.

Una labor, la de investigación, que se completa con la labor de creación -"¿cuantos pueden ser, 4.000 títeres? No sabría decirte", confiesa- y la compilación, como cuando "un día en El Rastro de Madrid encontramos un sonajero con la figura de Punch (del clásico inglés Punch and Judy, herederos del pulcinella) en el mango. Eso confirmó nuestra teoría", exclama mientras ríe.



Volver


diario del Altoaragon
® Copyright Publicaciones y Ediciones del Alto Aragón S.A. | Diseño y Desarrollo: WEBDREAMS