A RIENDA SUELTA
 

Invasión zombi




JAVIER GARCÍA ANTÓN
26/10/2020


Me había convencido el ministro Illa con su prodigalidad en el adelanto de buenas nuevas de que la vacuna seria un excelente regalo de Navidad (declaraciones de hace menos de diez días), parafraseando al presidente Sánchez, que también habló de diciembre como inicio de la provisión de las anheladas inyecciones.

Las alegrías duran poco en casa del pobre y un ambiente tenebroso se apodera de España (y del mundo) con el anuncio de que el invierno va a ser oscuro, gélido, impersonal y temeroso

Desde hoy mismo, con el cierre de bares, restaurantes y comercios, presiento que empezaremos a comprobar que, debajo de las mascarillas, empiezan a asomar pómulos más prominentes. Los movimientos abandonarán la grácil armonía para aparentar autómatas. Los ojos perderán expresión y presumiremos que no existe ya, bajo el trapo, sonrisa alguna. La desconfianza se apoderará cuando nos crucemos con los semejantes -o disímiles, ¡quién sabe!-. Los seres, lejos de su condición de ciudadanos, tropezarán en las baldosas desprendidas y se desgajará una extremidad inferior. Los otrora templos del ocio serán lugares negruzcos, inhóspitos, abandonados, rotos, tétricos. Habremos dejado de ser esa legión de españoles simpáticos y alegres, brindadores, solícitos al abrazo. El carácter será definitivamente centroeuropeo, turbio, severo, inaccesible a la sociabilidad.

Despertaremos en abril y pensaremos si ha sido una pesadilla o el Apocalipsis Zombi, la Invasión Zombie o The Walking Dead. Y entonces, "habrá un día en que todos, al levantar la vista", quizás temamos salir. Y los muertos vivientes reinarán por los siglos de los siglos. Amén. Continuará...



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