MÚSICA
 

Cuti Vericad: "Soy de los que piensan que lo mejor está siempre por llegar"

Los Premios de la Música Aragonesa reconocieron los treinta años de carrera del jaqués Cuti Vericad



RICARDO GRASA
26/10/2020


JACA.- El inconfundible Cuti Vericad, vestido de negro rockero y con sus clásicas gafas de sol, se alzó como el principal triunfador de la 21ª edición de la gala de los Premios de la Música Aragonesa, que se celebró el día 4 de octubre en el Palacio de Congresos de Huesca. El músico jacetano fue reconocido con el Premio Especial a la Trayectoria y también recogió el galardón relativo al Mejor Directo ante los aplausos de un aforo muy reducido a causa de la pandemia del Covid-19.

Uno de los grandes momentos de la gala se produjo cuando se hizo público el ganador del Premio Especial a la Trayectoria, el único que se guardaba en secreto y que Cuti Vericad recibiría de manos del músico barcelonés Carlos Segarra, el mítico líder de Los Rebeldes, banda de la que forma parte el jaqués como guitarra, piano y voz. Ambos son buenos amigos y compañeros de batallas. Y así lo demostraron cantando varios temas sobre el escenario.

No menos emotiva fue la entrega del Premio al Mejor Directo, gracias al sentimiento puesto por José María Glaria, que ha trabajado como técnico de sonido con Cuti Vericad desde sus comienzos y realizó una curiosa presentación del jaqués, enlazando algunos de los títulos de las canciones y los discos que sacó el artista a lo largo de sus 30 años de dedicación a la música.

¿Cómo valora el doble reconocimiento que le ofrecieron sus compañeros del mundo de la música en la gala de Huesca—

Como no puede ser de otro modo, lo valoro de manera positiva. Siento una inmensa gratitud por el hecho de que un grupo de personas decidan darme un par de premios. Es un reconocimiento a un montón de años de trabajo y, aunque esto de los premios en el fondo no tiene demasiada importancia, prefiero que me den un premio a una patada en el trasero.

Después de recoger este Premio Especial a la Trayectoria, ¿se podría decir que se encuentra en el mejor momento de su carrera en solitario—

Soy de los que piensan que lo mejor está siempre por llegar. Aún no he dado mi mejor concierto. Todavía no he grabado mi mejor disco. Lo mejor está por llegar. Aunque suena a frasecita de Coelho.

Su décimo disco titulado El retorno del samurái salió al mercado el pasado mes de enero. Es el segundo de una trilogía y se compone de 11 temas que van desde el pop rock hasta el rock and roll más clásico con reconocibles influencias de artistas como Van Morrison, Elvis Costello, The Beatles, Beach Boys, Andrés Calamaro o Fito Páez. ¿Cómo encaja dentro de su trayectoria? ¿Cómo definiría este nuevo disco—

Me planteo los discos como una recopilación de relatos cortos, que aunque no tengan que ver entre ellos, ordeno de manera que el disco responda a la fórmula clásica de planteamiento-desarrollo-nudo-desenlace, de manera que al final se observe y escuche como una obra única y completa, conformada por historias diferentes. Este disco sigue en esa línea. Es como una película coral de Robert Altman.

¿Qué parte de "culpa" tiene su familia y los primeros discos que escuchó en Jaca, a la hora de crear el músico que es hoy en día—

Pues muchísima. Si ahora te pasase una lista de reproducción con aquellas canciones, seguramente también marcarían tu vida y tu obra a partir de hoy tras escucharlas. Yo era muy pequeño y los sábados por la mañana mis hermanos y yo jugábamos a discotecas en el salón de nuestra casa familiar situada en la jacetana avenida de Francia.

¿Qué canciones de aquella época quedaron para siempre en su memoria—

Alucinábamos escuchando a Mungo Jerry, Shoking Blue o Crosby, Stills and Nash con su Expreso de Marrakech. Cuando sonaba Sapore di Sale de Gino Paoli o Il Mondo de Jimmy Fontana, entrábamos en éxtasis con los arreglos de la orquesta, absolutamente monumentales. Lo primero que escuché en mi vida fue el redoble de entrada de Hound Dog de Elvis y quedé absolutamente fascinado por todo aquello. Mi trayectoria empezó ahí.

¿El premio al Mejor Directo lo entiende como una forma de respaldar el afán que le caracteriza de cuidar los detalles y elegir con mimo las salas y la parte técnica—

La verdad es que sí. Cuido mucho los detalles y trato de que el concierto de hoy sea el mejor de mi vida. Y ese espíritu es el que imperará en el concierto de mañana. Prefiero dar pocos conciertos y solo hacerlo cuando las condiciones van a ser óptimas. Quiero que la sala, el equipo, el técnico de sonido y la banda tengan las herramientas para hacer su trabajo de la mejor manera posible. No creo que nadie sea mejor que nadie sobre un escenario y además, no soy nada competitivo. No me fijo en los demás para superarles. Solo me fijo en lo mío y me obsesiona dar lo mejor de mí para así dejar un recuerdo imborrable en la gente que acuda al concierto. Con una banda entregada, un buen técnico y una buena sala, además del favor del respetable, ya tienes el mejor directo del mundo.

¿Cómo ve la salud de la música en directo, en estos tiempos de pandemia, con un otoño y un invierno repletos de incertidumbre, más si cabe con el nuevo estado de alarma—

La veo bastante mal, aunque las situaciones extremas no son nada nuevo para mí. No lo olvides, "Yo soy Cuti Vericad. En crisis desde 1990". Desde luego, los que no saben lo que es viajar en tercera clase, lo van a pasar muy mal. Yo estoy desde hace mucho tiempo, curado de espantos.

En sus diferentes proyectos, ha compartido escenario con The Rolling Stones, The Who, Nick Lowe, Andrés Calamaro, Linda Gail Lewis o los Blues Caps de Gene Vincent, entre otros muchos. También compartió escenario con Willy DeVille, aunque eso ya es otra historia... ¿Con qué músicos se ha sentido más a gusto en sus actuaciones ante el público—

Siempre estoy a gusto sobre el escenario. He tocado con toda clase seres humanos. Pero creo que donde estoy más a gusto es con mi banda. No solo son estupendos músicos. Son mis amigos. Esos discursos de tocar con los mejores y demás, o que una empresa competitiva no se puede atener a sentimentalismos no van conmigo. Nada en contra de nadie pero yo, aunque pudiera permitírmelo, no contaría nunca con renombrados músicos mercenarios con los que no me une ningún vínculo afectivo. Soy muy feliz con mi gente y no me interesa en absoluto lo que pase en ambientes capitalinos. Ésta es mi tierra, mi refugio y mi centro de operaciones. El resto, un mar plagado de tiburones en cuyas aguas no tengo la más mínima intención de sumergirme.

Durante sus 30 años de carrera, ha colaborado en infinidad de proyectos paralelos como cantante y compositor. Sin ir más lejos, ha compuesto música para cine y televisión. Además, ha firmado el libreto musical de más de una docena de espectáculos teatrales de diferentes compañías. A estas alturas, ¿se puede decir que se han cumplido la mayoría de los sueños que tenía de pequeño—

He sido muy feliz. Y pienso seguir siéndolo. Prefiero vivir intensamente la realidad y no perderme demasiado en ensoñaciones. "Con los pies en el suelo, la cabeza en las nubes y el rock and roll en el corazón". Ése es mi lema. Lo de ayer pasó. No sabemos qué ocurrirá mañana. Hoy es la única certeza. Por supuesto tengo grandes momentos grabados a fuego en mi memoria que podría destacar, pero soy muy de caminar, caminar y caminar, sin mirar demasiado al pasado.

¿Se puede llegar a dar la posibilidad de que presente el nuevo disco en Jaca en próximos meses—

Eso espero y deseo. En este 2020 teníamos una actuación prevista en el mes de junio, pero lamentablemente fue cancelada por la pandemia. Seguro que en un futuro no muy lejano, estaré por ahí dando lo mejor de mí mismo en la ciudad que me vio nacer.



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