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EDUCACIÓN

Un centro que "transformó de forma importante" la ciudad

Homenaje a los diferentes rectores y directores de los centros que han estado en las instalaciones de la Universidad Laboral.
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Parte de las personas que pasaron por la Universidad Laboral, que ahora ocupan los IES y CPIFP Pirámide y la Escuela Politécnica, recordaron sus 50 años de historia



JARA ARNAL
15/11/2017

HUESCA.- A lo largo de los próximos meses, los protagonistas de la historia de la antigua Universidad Laboral, rememorarán sus experiencias con los actos organizados con motivo del cincuenta aniversario del centro. Como pistoletazo de salida de esta conmemoración, alrededor de 300 personas se reunieron ayer en el salón de actos del IES y CPIFP Pirámide, el mismo lugar en el que hace cinco décadas el ministro Jesús Romeo Gorría inauguró las instalaciones de un centro que supuso un impulso a la educación y cualificación profesional de la época.

Un acto en el que sus protagonistas, tanto alumnos como trabajadores, recordaron su paso por este espacio y se rindió un homenaje tanto a los estudiantes y alumnos, representados por Eloy Arce, José Antonio Hernández, Fernando Viñuales y Arturo Sarasa. El segundo rememoró las vivencias del acto de inauguración y la huella que dejó la convivencia en el centro. "Éramos una gran familia" y cuando te juntas, a pesar del paso del tiempo, "te sientes muy cercano". "Nos formaron como personas y posibilitaron la formación en una época gris que para nosotros fue en tecnicolor".

Hubo también un reconocimiento a los rectores que tuvo la Universidad Laboral (Eliseo Escobar, con la presencia de sus hijos, Jaime y María José) y Enrique Sánchez Carrasco y directores del que luego fue Centro de Enseñanzas Integradas, IES Pirámide, CPIFP Pirámide y Escuela Politécnica Superior. El hijo de Escobar rememoró su infancia en la Universidad, donde residían con su familia en los conocidos chalets, y destacó lo "orgulloso" que estaba su padre de un proyecto que "realmente vivía".

A los actuales centros herederos de la extinta Universidad Laboral ahora acuden 1.700 alumnos, alcanzado las dos mil personas contando a los trabajadores, que hacen un uso intensivo de las instalaciones docentes, aunque con apenas 70 alumnos internos en la residencia, frente a los 1.200 que hubo en la primera década de historia.

El director general de Personal y Formación del Profesorado del Gobierno de Aragón, Tomás Guajardo, valoró el papel que ha tenido este centro como "una institución para el entorno tanto social como educativo" con actividades tanto de dentro como de fuera del mismo.

Su apertura a la par que la entonces Residencia Sanitaria San Jorge (ahora Hospital San Jorge) transformó "de forma importante a la ciudad de Huesca apuntó el alcalde Luis Felipe. Supuso un "hito" no solo por la fisionomía de su edificio, sino porque situó a Huesca "al frente de uno de los procesos más importantes de la época, la socialización de la educación", llevando la igualdad de oportunidades y consiguiendo que tuvieran acceso "a la cualificación profesional y al humanismo".

LA PIRÁMIDE, LA "PUNTA DE UN DIAMANTE"

El diseño del centro, recordaron durante el acto, ha sido objeto de tesis doctorales como la del arquitecto Pablo Basterra, y de multitud de estudios en estos años. El arquitecto responsable de su diseño, José López Zanón, junto a Luis López Laorga, explicó las influencias en sus proyectos de arquitectura escolar, reflejadas en las instalaciones de Huesca, declaradas Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés. Además López Zanón explicó el motivo por el que construyeron la pirámide, concebida como la "punta de un diamante" que rompía la horizontalidad del resto de los edificios y se integraba con el entorno. Posteriormente se proyectó el documental que realizaron alumnos del centro, junto con el profesor Enrique Satué, "Una pirámide en el carrascal", Premio Félix de Azara 2013.