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PATRIMONIO CULTURAL

"El antiguo Palacio Episcopal tiene muchas posibilidades"

Estado ruinoso de los restos de la zona de los canónigos.
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Antonio Naval documenta historia y restos del entorno de la Catedral. La Diócesis espera la elaboración del Plan Director, un documento esencial

"Casi seguro que aquí se iluminó el Vidal Mayor del obispo Canellas", apunta el historiador Antonio Naval para poner en valor el significado histórico del antiguo Palacio Episcopal. Situados tras la Catedral, los restos de este noble complejo incluyen el Tanto Monta y dependencias del Museo Diocesano. Dejado por los prelados en 1954, cuatro décadas de abandono se sumaron al deterioro del paso de los siglos pese a los esfuerzos de algunos de sus últimos ocupantes. Naval ha publicado un estudio titulado "Palacio Viejo de los Obispos de Huesca" y enfatiza la importancia del entorno, en el cual observa "muchas posibilidades".



J. ORÚS
18/02/2018

HUESCA.- "Hay sitio para sacar rendimiento", apunta el historiador oscense sobre el entorno catedralicio, que podría sumarse a otros valores monumentales de la ciudad: "Tenemos el Panteón Real, que no es poca cosa, la Catedral, el Palacio Real y todo el conjunto (del entorno de la Seo) sería el equivalente a otro monumento histórico, distinto a todos, evocador y bonito". Y dos son las claves para esta recuperación del conjunto: el pendiente Plan Director de la Catedral y "lo de todos, no hay dinero; o no hay dinero bien ajustado", dice Naval.

Limpieza, consolidación de las construcciones, recuperación de espacios y restos permitirían abrir una valiosa zona arqueológica, además de materializar la idea que viene de tiempo atrás de destinar parte del área a jardín.

El estudio de Antonio Naval, documentado con fotografías, planos y gráficos surgió del interés especial por un entorno que comenzó a conocer con cierta profundidad en 1978, cuando comenzó a hablarse de algunos derribos que empezaron un año después.

"Ninguna de las catedrales de Aragón tiene estas posibilidades y cuenta con un espacio descubierto con restos arqueológicos que tienen su historia y su capacidad de evocación visualmente", agrega el profesor e investigador.

Como se ha apuntado, se utilizó hasta 1954, "en unas condiciones casi penosas". El obispo Zacarías Martínez (1818-1923) procuró hacer más habitable el palacio: "pintó, rehizo, puso el agua corriente y unas letrinas". Su sucesor, Mateo Colom (1918-1933), introdujo también reformas. "No ha sido deslumbrante como otros palacios en parte porque ya era muy viejo (se remonta al siglo XIII) , pero precisamente por esto tenía muchas posibilidades interesantes", reflexiona Naval.

Han pervivido hasta nuestros días dos salas con varios arcos (recuperadas por las escuelas taller y que vienen sirviendo de almacén o talleres durante las restauraciones) y otra estancia que debió de ser un zaguán, en un conjunto que incluye además el Tanto Monta y una estructura que parece la base de una torre adosada a este salón.

En los últimos años 90 comienza una lenta recuperación de espacios con la decidida opción del obispo Javier Osés de potenciar el Museo Diocesano. Destaca Naval en esa época reciente la colaboración del Ayuntamiento (que permitió, por ejemplo, mantener la parroquieta, condenada a derribo) con escuelas taller que consolidan las estancias del antiguo palacio episcopal situadas bajo el Tanto Monta.

Hay que precisar que la zona de los obispos conforma una unidad en cierta medida separada de la zona de los canónigos, ubicada en el entorno del claustro junto a la esquina que conforma la calle Forment. Naval tiene previsto un segundo estudio específico para el área de los canónigos.

Y en este sector, fue en la década final del siglo XX cuando se recuperaron los trujales en los que almacenaban los productos del diezmo. La Sala de la limosna ya se había venido abajo en 1979, también en este entorno, en el cual permanecen además los restos de la casa más antigua de Huesca y de un pequeño barrio de origen medieval.

Pone Antonio Naval en valor el trabajo de las escuelas taller, especialmente la de cantería que dirigió Carlos Goñi y que permitieron salvar el claustro románico, en ruina total hasta este trabajo e incorporado actualmente al Museo Diocesano. "Trabajaron muy bien", reconoce. De hecho "se recuperó y le sacó partido" y permitió ir ampliando el Museo Diocesano con bajo presupuesto.

ACTUACIONES URGENTES

Sobre la importancia del Plan Director habla también el director del Museo Diocesano, José María Nasarre, quien señala que no hay noticias al respecto desde que el Gobierno de Aragón anunció la contratación de su elaboración.

Nasarre urge a la definición y planificación de acciones ante el estado de semi abandono del entorno de la Seo y expresa el interés de la Iglesia oscense por que el entorno pase a convertirse en un jardín arqueológico.

Las últimas intervenciones, aparte del caso excepcional del Tanto Monta, han correspondido al Obispado, como la mejora del acceso de la calle de Palacio, en la que invirtió 12.000 euros.

Nasarre recuerda que hay aspectos que hay que afrontar de manera perentoria. Cita entre ellos la restauración de los pináculos de la zona de los ábsides y la rehabilitación de la portada de la Seo de la calle de Palacio. Este acceso en la fachada sur se encuentra protegido provisionalmente por una malla desde que en 2014 cayeron cascotes. También es necesario reponer en esta fachada la vidriera, que se expone en una capilla de la Catedral. Sin embargo, este elemento sólo podrá ser repuesto si primero se consolida la portada.

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