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MONTAÑISMO

Descubriendo la Sierra de Belarra

Foto del grupo que realizó la excursión.
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El Club Montisonense disfrutó del paraje natural y los vestigios históricos

Un numeroso grupo de la sección de senderismo del Club Montisonense de Montaña, se desplazó el pasado domingo al Valle de Belsué, para recorrer la Sierra de Belarra y sus despoblados, esta se sitúa entre la Sierra de Guara al sur y el Valle de la Guarguera al norte.



JULIO GONZÁLEZ
28/02/2018 / 17:38

La ruta circular parte desde la chopera de Belsué. Pronto recorreremos las orillas del Flumen, que serpentea de qué manera. Cuando llegamos al despoblado de Santa María de Belsué, muy próximo al punto de salida, solo se conserva en pie su Iglesia románica del S. XI, templo declarado Monumento Histórico Artístico. Merece la pena hacer una parada para visitarlo.

Seguimos el camino. Las gélidas aguas del Rio Flumen nos acompañan y forman una serie de pozas de agua cristalina. El paisaje es espectacular, ente bosques de robles, pinos, boj y acebos. Continúa el camino, ganamos altura para acercarnos a la Pardina Ascaso. Todavía se mantienen en pie sus paredes, así como los corrales. Esta Pardina, como casi todas, eran autosuficientes y data la fecha de su último censo en la década de los 30. Seguimos el camino, volvemos a cruzar el Flumen y giramos a la derecha. Ahora quien nos acompañará hasta la Pardina Usieto será el Barranco Barón. El sendero va ganando altura, cuando llevamos 2 horas de marcha, llegamos a la Pardina Usieto. Nos encontramos ante un lugar completamente arruinado, sus viviendas están arrasadas y la vegetación va poco a poco ganando terreno. El último censo es de 1930 con 9 habitantes. Pese a su estado tan ruinoso esta Pardina era de las más ricas de la zona, y constaba de una vivienda principal con sus edificios de apoyo y una Ermita románica del siglo XII en el que solo se conserva parte de su ábside.

Tras un descanso, continuamos el camino, dirección Lúsera, entre pinares de repoblación. Vamos avanzando por el antiguo camino que une está Pardina con Ibirque y descendemos entre robledales por el Barranco de Laña, por la senda que une Lúsera e Ibirque.

Llevamos casi 4 horas de marcha, cuando llegamos a la localidad de Lúsera. Parece que tras la despoblación que sufrió hace unos años, está recobrando parte de vida. Su núcleo se sitúa sobre un risco dominante al Valle de Belsué. Destaca la Iglesia de San Miguel del X XVII de estilo barroco. Callejeando, descubrimos bellos rincones, varios pasajes, bonitas chimeneas, y también un interesante pozo usado en épocas musulmanas.

Tras un descanso, continuamos por el GR-1 hasta el punto de inicio. Finalizamos una muy buena jornada de senderismo, por un territorio en ocasiones no tan conocido, pero que merece la pena una visita. CMM