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PUEBLOS OLVIDADOS

La senda amarilla se llena de arte para recuperar la memoria de Ainielle


La marcha senderista recorre hoy el camino entre Oliván y esta localidad



D. A.
06/10/2018

HUESCA.- La senda amarilla será hoy un espacio de creación artística para que la memoria de Ainielle no caiga en el olvido. Desde hace doce años, la Asociación O Cumo celebra una marcha senderista que recorre el camino entre Oliván y Ainielle y que se conoce como La senda amarilla. El nombre proviene del libro de Julio Llamazares La lluvia amarilla, en el que narra el abandono de este pueblo del Sobrepuerto. Este año la Diputación Provincial de Huesca se une con el proyecto cultural Visiona para recuperar desde la creación artística la memoria de Ainielle.

Desde el programa, que en esta ocasión quiere ofrecer nuevas caras de la despoblación, se propuso al artista visual Albert Gusi, quien también es director de Grisart, la Escuela Internacional de Fotografía de Barcelona, el resto de artistas lleva a cabo alguna intervención artística durante esta jornada para la que también se cuenta con la colaboración del profesor y escritor Enrique Satué. Para La senda amarilla este artista, que trabaja el paisaje a través de la fotografía, plantea dos acciones "poéticas, muy sencillas, y aunque no dejan rastro, muy bellas".

La primera acción que se desarrollará la ha llamado "Rememorar". Esta idea surge del libro de La memoria amarilla, en el que Enrique Satué explica que los cencerros y los trucos del ganado en el valle anunciaban que los jóvenes y los hombres volvían a Ainielle después de estar en las tierras bajas. "Pervivir" es la segunda intervención, en este caso centrada en la única ventana que resiste en la antigua escuela de Aineille. Allí se colocará una persiana, "que no es del Pirineo, sino una mediterránea, de color verde, con una cuerda larga a la que se unirán más cuerdas", concluye Gusi.