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ALTO ARAGÓN - COLABORAN: BANTIERRA Y DIPUTACIÓN DE HUESCA

En Benabarre nace una gaseosa con aroma a azafrán para hacer bullir a un pueblo


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#CONTRALADESPOBLACIÓN



ELENA PUÉRTOLAS
03/11/2018

Antaño en todos los huertos de Benabarre se criaba un poco de azafrán y se fue perdiendo. Con esta idea en la cabeza y la ayuda de un francés que lo cultivaba en las cercanas lagunas de Estaña, el grupo de amigos de Raúl Oliva, Marín Samper, José Antonio Pueyo y Quim Deu comenzaron a trabajar en los terrenos cedidos a cambio de su cuidado del antiguo convento de Benabarre. Así nació Azafrán de Benabarre.

"Es un hobby económico porque vivir de esto es imposible, y menos cuatro personas, pero a lo mejor sentamos unas bases para el futuro y para que alguien pueda continuar. Si no se hacen proyectos, la gente se va a ir de los pueblos", afirma Oliva. Marín Samper es además el impulsor de cerveza Dos Bous, y el único que dejó su trabajo para dedicarse a esto. Ahora, Marín y Raúl han creado Gaseosas de Benabarre, para rescatar esos sabores de antaño y esas fábricas que había en los pueblos. Y la suya sabe a azafrán. Pero también a limón y a café, lo que era el antiguo "soldado", e incluso a pino, detalla. Hasta ahora, se ha comercializado en Benabarre y, dada la aceptación, se va a sacar ya al mercado.

Este emprendedor llegó con su mujer, con ascendencia en el pueblo, y sus dos hijas pequeñas a vivir a Benabarre desde Lérida, ciudad a la que se desplaza a diario porque trabaja como funcionario. Ahora, que tienen 15 y 16 años, piensa en que se irán a estudiar y solo podrán volver los fines de semana. "La pequeña tiene idea de volver pero, ¿qué va a hacer aquí?", indica. Y enumera que además de los hijos de los establecimientos de hostelería solo está la empresa de butano (Sopena y Asociados), Chocolates Brescó y Quesos de Benabarre para trabajar. Y, casualmente, cita dos empresas de agroalimentación que junto con otros productores más pequeños y establecimientos de hostelería integran la asociación Benabarre Sabor.

El Azafrán de Benabarre se vende en tiendas gourmet y restaurantes del Pirineo, como en Aínsa, Benasque o San Juan de la Peña. Además, han participado con estos productos en los mercados del programa "Hecho en los Pirineos". "Los mercados han sido muy interesantes porque había muchos productos del Pirineo, pero ahora a ver quién continúa", se pregunta. Oliva sugiere que si no es la Diputación tiene que haber algún promotor que los organice. Por ello, ya se han inscrito en el II Congreso del Producto y la Gastronomía de los Pirineos, que se celebrará del 23 al 26 de marzo de 2019 en el Palacio de Congresos de Huesca, porque de ahí estima que tiene que salir una propuesta de futuro.

Azafrán de Benabarre también forma parte del proyecto que pronto se dará a conocer "Territorio de azafrán", que une a productores de todo Aragón. "Se van haciendo cosas, pero tienen aún mucho trabajo si quieren que en los pueblos se quede la gente", asegura. La localidad tiene 1.110 habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística, aunque en realidad son menos y en los últimos años ha perdido población. "Si me llegan a decir hace 30 años que estaría aquí... pero en un pueblo te sientes más arropado", indica.

"Frenar la despoblación lo veo complicado si no hay industria o grandes empresas. Además, a los productores pequeños nos exigen lo mismo que a una marca grande. Tendrían que intentar que fuera más fácil", indica. Su deseo es que estos proyectos que han puesto en marcha ahora sirvan para que en un futuro, si no son sus descendientes, otros del pueblo puedan continuar. Por eso, su gaseosa puede hacer bullir Benabarre.