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CICLISMO - VOLTA A CATALUÑA

Sergio Samitier, protagonista en los Pirineos


Pese a su caída del martes, se metió en la escapada del día que llegó hasta el último puerto



EFE
28/03/2019

SETCASES- El belga Thomas De Gendt (Lotto Soudal) salvó el liderato en las rampas de Vallter 2000, etapa reina de la Volta a Catalunya, en la que el barbatrense Sergio Samitier (Euskadi Murias) fue uno de los protagonistas de la escapada del día, en una jornada en la que estaba especialmente dolorido tras una caída el día anterior.

Pese a su caída del martes y sus heridas, Samitier formaba parte de la fuga del día de once ciclistas con Devenyns (DQT), Cuadros (CJR), Weening y Lammertink (ROC), Kämna (SUN), Lindeman (TJV), Bidard (ALM), Cabedo (BBH), Delaplace (PCB) y De Clercq (WWG). Un grupo que se redujo a seis unidades y que coronó los puertos de Oix (1ª) y Rocabruna (1ª).

Samitier incluso se permitió atacar a 11 kilómetros de meta y cuando la fuga ya se había reducido, hasta que era atrapado a falta de 10 kilómetros de la llegada. Completó 165 kilómetros en fuga. DEspués acabó la etapa en el puesto 102 a 14:41 del ganador junto a su compañero oscense Fernando Barceló.

Tras la etapa, señalaba en las redes sociales el desgaste que había supuesto, añadido a la caída de la jornada precedente.

Al final de la etapa el británico Adam Yates (Mitchelton - Scott) ganó la batalla a los colombianos Egan Bernal (Sky), Miguel Ángel López (Astana) y Nairo Quintana (Movistar), así como al irlandés Dan Martin (Emirates).

Llegaron los Pirineos y los primeras espadas del pelotón no se escondieron en un final emocionante en el que Sky trabajó para Bernal, si bien fue Yates el que se impuso al esprint en el último puerto de la jornada, de categoría especial.

En el repecho final, el británico fue más rápido que Bernal y Martin, que terminaron segundo y tercero, respectivamente. Quintana fue cuarto con el mismo tiempo, mientras que López cruzó a dos segundos.

Pese al ritmo de los cinco gallos que se jugaron el triunfo, De Gendt sobrevivió. El líder cruzó la meta a 2 minutos y 21 segundos de los mejores y mantiene una renta de 27 con respecto a Yates, su más inmediato perseguidor en la general.

También sucumbió Alejandro Valverde, que en Vallter 2000 cedió 2 minutos y 19 segundos. Todo ello sucedió en un día radiante. Y las rampas de la estación, con un desnivel medio del 7,6%, fueron decisivas.

Antes de Vallter 2000, al gran grupo le esperaba un recorrido exigente. En el control de firmas de la salida, situado en Sant Feliu de Guíxols, Chris Froome confirmaba su presencia en el pelotón después de caer en la segunda etapa y olvidarse de la general tras ceder más de 14 minutos con respecto a los favoritos. El miércoles el británico se dejó ir y perdió 26 minutos y 55 segundos.

La fuga del día llegó en los primeros kilómetros de la etapa coincidiendo con el primer alto (La Ganga), cuando los once valientes movieron la carrera.

La escapada se redujo a seis ciclistas en los últimos 50 kilómetros y superaron el Oix y Rocabruna, los dos primeros pasos pirenaicos de la jornada, ambos de primera categoría, con una ventaja cercana a los 4 minutos.

La batalla, sin embargo, se vivía en el pelotón. La carretera se endurecía y el avispero empezaba a moverse con Movistar, Lotto Soudal y Sky marcando el ritmo de crucero.

Con el último fugado (Pieter Weening, Roompot - Charles) neutralizado, empezaba la batalla. El Sky, con un generoso Iván Sosa, imponía un ritmo infernal que reducía el grupo de los favoritos. Sufrían De Gendt y Valverde, que quedaban rezagados poco antes de que Bernal clavara el primer puñal.

Solo Quintana siguió el ritmo de su compatriota que rompía la etapa. A 4 kilómetros Adam Yates, sin casi hacer ruido, se unía al festival colombiano. También Miguel Ángel López y Dan Martin tenían piernas para entrar en la terna.

Todos ellos, excepto Nairo, probaron suerte en los últimos 3 kilómetros. El colombiano mostró su sangre fría en los últimos tres kilómetros y, si bien no pudo batir a sus rivales en la rampa final, terminó cuarto con el mismo tiempo que Yates.

La Volta afronta este jueves el último final en alto. Será una etapa clásica y corta, de 150,3 kilómetros, con inicio en Llanars y final en la estación de esquí de La Molina. El último repecho a meta, corto y explosivo, es ideal para que Valverde imponga su ley. Pero antes se pasa el Coll de Coubet, de primera categoría, y el Port de la Creueta, el último alto especial.