print
 
TRATAMIENTO MÉDICO

La joven que rechazó una transfusión subraya que fue consecuente con su fe


Envía una carta a los medios en la que señala que usó de su derecho



D.A.
19/04/2019

HUESCA.- La joven testigo de Jehová que expresó su rechazo a que se le practicara una transfusión de sangre ha remitido una carta abierta a los medios de comunicación en la que señala que fue consecuente con su fe y que adoptó una decisión amparada por la Ley de Autonomía del Paciente, de modo que hizo uso de un derecho. La joven fue dada de alta hace varios días.

Comienza su misiva agradeciendo la atención sobre su estado de salud y a los médicos por el tratamiento recibido. Según señala, los facultativos "me han atendido con mucho cuidado y han respetado mi decisión de no aceptar transfusiones de sangre, tal como ordenó el juez, a quien también le doy las gracias".

Se muestra sorprendida por la trascendencia de su caso, recordando que no es la primera persona de su confesión religiosa que se ha negado a recibir una transfusión y cuyo resultado ha sido positivo". Señala que su caso "podría no haber ido tan bien", pero advierte que tampoco una transfusión conlleva absolutas garantías de que no suponga problemas.

"Yo he hecho uso de mi derecho, igual que harían muchas otras personas al negarse a un tratamiento de quimioterapia, a la amputación de algún miembro, etcétera, sin hacerlo por convicciones religiosas". "Esa decisión estaría protegida por la Ley de Autonomía del Paciente", agrega. Y continúa diciendo: "Yo he querido ser consecuencia con mi fe". Y agrega: "Entiendo que no todos estén de acuerdo con estas creencias, y eso es algo que respeto, al igual que he pedido que se respeten mis convicciones".

Concluye la carta pidiendo que se le permita seguir con su vida con toda normalidad, para señalar su convencimiento de que no se ha respetado su derecho a la intimidad. Por último, expresa su deseo de salir de la atención mediática que su caso ha despertado.

Hay que recordar que la joven sufrió una peritonitis aguda tras ser intervenida. Sin embargo, la paciente dejó escrito en su testamento vital y, de acuerdo a sus creencias, su posición de rechazo absoluto a las transfusiones de sangre.

La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Huesca amparó el derecho de la paciente cuando un facultativo del centro sanitario puso en su conocimiento la situación. Finalmente, se le prescribió un tratamiento alternativo con resultado positivo.