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PRUEBA DE PATERNIDAD

Exhuman un cadáver en Monflorite para realizar una prueba de paternidad


El desenterramiento tuvo lugar este martes con el fin de extraer muestras de ADN que se cotejarán con las de su supuesta hija



BEGOÑA SIERRA
16/10/2019

HUESCA.- La exhumación del cadáver de un hombre fallecido en 2015 tuvo lugar este martes en Monflorite con el objetivo de determinar si es el padre de una mujer de 63 años que reclama que se le reconozca como su hija y heredera.

Tal y como ordenó el pasado verano la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Huesca, la exhumación se llevó a cabo para poder extraer una muestra de ADN que ahora se cotejará con las de la demandante, defendida por el letrado oscense Ricardo Orús.

El desenterramiento tuvo lugar con presencia del juzgado, los abogados y el médico forense, que sacó una pieza de los restos del fallecido. La muestra ósea ha sido enviada al Instituto de Toxicología, donde se extraerá el ADN del difunto a partir de esta parte del cadáver.

Una vez obtenidos los resultados de la prueba de paternidad, detalla Ricardo Orús, se enviarán al juzgado revelando si hay coincidencia o no. A continuación, el juez fijará fecha para la celebración de la vista oral, donde el forense explicará el resultado.

Los testigos aportados por la demandante también asistirán a este juicio tras el que se dictará sentencia, previsiblemente sobre el mes de febrero de 2020.

"El resultado del ADN es una prueba fiable casi al 100 %, con lo cual si es positivo el juicio servirá para bien poco porque lo importante es esta prueba. Si de lo contrario dijera que no, tampoco cabe la discusión", matizó el letrado.

El abogado aseguró que desconoce el patrimonio que está en juego, "eso no es algo que le preocupe a mi cliente", afirmó.

La demanda, relata que la madre de su defendida se quedó embarazada en 1956 mientras trabajaba como asistenta en la casa del fallecido y que la moral imperante en aquellos años la obligó a marcharse del lugar para evitar un escándalo.

La madre, hoy ya fallecida, informó a su hija sobre quién era su padre, pero esto no cambió la situación hasta que se produjo la muerte del supuesto progenitor, que nunca la reconoció como su descendiente.

También se incluye la declaración de una vecina de Monflorite que habló con la hermana del fallecido, que no tenía descendientes directos, para que le convenciera de que reconociera a la niña como hija, aunque los sobrinos consiguieron que les nombrara únicos herederos.

Una vez fallada la sentencia la parte demandante verá los efectos que pueda tener en todos los órdenes, incluido el testamento.