print
 
LA HOYA - EMPRENDIMIENTO

Àngels Castellarnau, directora de Edra Arquitectura Km 0 en Ayerbe: "Debemos mejorar el sitio a nivel social, ecológico y patrimonial"


Lo que hace esta experta en construcción ecosostenible es "revisar la arquitectura tradicional y tecnificarla y transportarla al futuro"



JORGE NAYA
16/10/2019

HUESCA.- Àngels Castellarnau dirige Edra Arquitectura km 0, con sede en Ayerbe. Doctorada en arquitectura natural y sostenibilidad y energía, llegó a esta profesión, en parte, porque "siempre me ha gustado mucho el contacto con la materia, trabajar con las manos". Por eso está como pez en el agua cuando proyecta construcciones a base de tierra, madera, lana de oveja, paja... Una forma de entender la construcción que le ha dado ya varios premios, siendo el más importante el Terra Award 2016, de Lyon, el Premio Internacional de Arquitectura Contemporánea en Tierra Cruda, en la categoría de vivienda individual, por su casa de tapial de Ayerbe, por la que también recibió el premio nacional de Construcción Sostenible de Castilla y León; o el accésit de sostenibilidad y medio ambiente de los Premios de Arquitectura García Mercadal por una vivienda de madera, piedra y lana de oveja en el municipio de Gistaín.

Explica que el objeto de sus proyectos de bajo impacto ambiental es provocar "cambios en las personas, en los agentes que intervienen, en el lugar, a nivel de material, que todo lo que hagamos o toquemos produzca una mejora en el sitio a nivel social, ecológico, patrimonial".

Lo que realmente hace Àngels Castellarnau es "una revisión de lo que tenemos en el lugar a nivel de materiales, a nivel de técnicas; revisar la arquitectura tradicional y tecnificarla y transportarla al futuro, aprovechando que esta arquitectura lo que nos aporta es la sostenibilidad de origen total". El objetivo primero y último, "aunar territorio, material y solución constructiva".

"Primero, trabajamos con los recursos locales, tanto sociales como materiales, basado en lo que es la arquitectura de bajo impacto ambiental, que trabajamos con materiales que están poco manufacturados y que tienen poco transporte y al ponerlos directamente en la construcción, se reduce significativamente lo que es el impacto ambiental", lo que está directamente relacionado "con los indicadores que nos están pidiendo a nivel de Europa y en horizontes 2020 para la reducción del impacto ambiental".

Se trabaja "como se hacía tradicionalmente y mejorando las técnicas, y la ventaja que tienen este tipo de materiales es que al estar poco manufacturados y no tener aditivos pueden volver directamente a la naturaleza, y todo lo que es el ciclo de vida del elemento arquitectónico tiene muy poco impacto". Sus edificios -añade- "pueden llegar a reducir hasta un 60 % las emisiones o el impacto ambiental, respecto a los convencionales".

Defiende Àngels Castellarnau que la construcción ecosostenible, "ahora mismo, sale al mismo precio" que la que mayoritariamente se hace, aunque afirma que "a futuro, conforme se vaya implementando y conforme todos los agentes, desde técnicos, constructoras y clientes, se vayan habituando y vaya estando en el mercado, tenderá a ser más económica, porque por ejemplo en un edificio de tierra, el 80 por ciento del peso de material que estamos utilizando es local, y el coste del producto es casi cero o muy bajo".

Esta reducción de costes, no obstante, "nos va a llevar un poquito de tiempo porque estamos introduciendo las técnicas, estamos formando a las constructoras y a los clientes y llevará su tiempo, pero esta es la tendencia".

Y sobre si es un sistema de ejecución más rápida que el tradicional, Castellarnau explica que el que ella propone "es un sistema competitivo, podemos resolver muy rápido. En algún momento dado podemos compararlo con un sistema prefabricado, de hecho también trabajamos con prefabricado de madera". Resalta que el proceso ecosostenible, "a nivel de inicio de la obra, sí que lleva un trabajo que tiene que ser preciso y que a los técnicos nos obliga a estar muy pendientes y controlarlo todo muy bien. Pero a nivel de ejecución, puede ser muy competitivo".

En los últimos años la demanda de este tipo de proyectos se ha incrementado de tal manera que "ahora mismo tenemos suficiente demanda como para vivir de ello", y el futuro parece asegurado.

Resalta que, aunque están empezando a tener proyectos para la administración, la mayoría son de particulares muy diferentes, y cita el caso del Hotel de 5 estrellas que están realizando en un pueblo del Matarraña turolense, "y esperemos que éste sea un edificio piloto para otras edificaciones, que lo que nos falta un poco son ejemplos para que el sistema se acabe de lanzar".

Preocupa especialmente a Àngels Castellarnau "cómo el hombre se desvincula del territorio, lo que hace que al final no seamos conscientes del impacto que genera nuestra acción", y añade que el problema de la despoblación "no lo resolveremos si no podemos dar valor a los recursos o no les damos alternativa a los recursos que tenemos en el lugar y vamos evolucionando con la gente y en el lugar".