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JUICIO

Piden en Huesca tres años de cárcel para un cirujano que operó la rodilla buena de un paciente


La acusación solicita también la inhabilitación durante diez años para el facultativo



D.A.
11/11/2019

HUESCA.- El juicio contra un cirujano y la Clínica Santiago por haber sustituido una prótesis de rodilla en la pierna equivocada se celebra este lunes en el Juzgado de lo Penal número 2 de Huesca.

La acusación particular, ejercida por Ricardo Orús, reclama tres años de cárcel para el cirujano por un delito de lesiones con imprudencia grave y una inhabilitación para su profesión de otros diez años, así como una indemnización a la mujer que fue operada erróneamente de 387.099,32 euros más los intereses, que computan desde el año 2010. Por su parte, la defensa del acusado pide la libre absolución.

Mientras, la Fiscalía pide dos años y nueve meses de cárcel para el cirujano, cuatro años de inhabilitación profesional y una indemnización de 94.612,80 euros más intereses desde 2010.

Los hechos se remontan a hace prácticamente nueve años. El 27 de noviembre de 2010, el cirujano acusado operó en la entonces Clínica Santiago (hoy, Viamed), donde trabajaba como autónomo, a una mujer a la que el Servicio Aragonés de Salud había derivado al centro privado para que se le implantara una prótesis total de la rodilla derecha. El Salud remitió para dicha intervención toda la historia clínica y documentación médica necesaria.

Sin embargo, y según sostiene la acusación, "el acusado, con total desprecio a los derechos de la paciente y a las más elementales reglas de la ciencia médica, sin estudiar adecuadamente la historia clínica de la paciente ni la documentación que al respecto le remitió el Salud para llevar a cabo la práctica quirúrgica ordenada, llevó a cabo la sustitución de la prótesis en una rodilla equivocada, interviniendo la rodilla izquierda" en lugar de la derecha.

En su escrito al Juzgado, el representante de la paciente operada en la rodilla equivocada afirma que para al acusado "le resultara rentable su trabajo en la Clínica Santiago, debía concentrar en una sola jornada laboral el mayor número posible de intervenciones quirúrgicas, lo que efectivamente hacía con el beneplácito de la Clínica Santiago de Huesca, sin importarles y sin valorar previamente si ello resultaba perjudicial para la salud de sus pacientes o solamente bueno para su bolsillo".

A juicio de la acusación, la Clínica Santiago actuó "de forma negligente e incomprensible" al permitir esta concentración "desmesurada" de operaciones, "número a todas luces excesivo".

La mujer, a raíz de la operación, no puede ser operada en la rodilla que tenía mal (la derecha) y ha sufrido un agravamiento de su estado de salud, que le impide llevar una vida normal, por lo que se reclama que se declare la incapacidad total.