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ALTO ARAGÓN - SENTENCIA POR LOS BIENES

Enrique Calvera: "La reclamación por vía civil fue una decisión del Obispo, arriesgada pero necesaria"


El exdirector del Museo Diocesano de Barbastro, recuerda los inicios del litigio por la devolución de los bienes



Á. HUGUET
12/12/2019

BARBASTRO.- Enrique Calvera que ha sido delegado de patrimonio y director del Museo Diocesano (2001- 2019) conoce muy bien los inicios del litigio por la devolución de bienes ya que por su cargo participó en reuniones conjuntas entre los obispados. "Esa situación la conozco de primera mano desde que el obispo Ambrosio Echebarría pensó en la delegación diocesana de Patrimonio para reclamar las obras por escrito, en cumplimiento del Decreto del Nuncio Apostólico de España, en junio de 1998".

Portador, en mano, de la primera carta de reclamación de las obras de arte, acompañado por Manuel Iglesias (fallecido) en la visita al Obispado de Lérida, sin efectos, "la verdad es que no nos hicieron ningún caso y mosén Tarragona advirtió que no entregarían ninguna obra. Así que pensé, ¡bien empezamos!...Todo lo que ofrecieron fue el sarcófago de Nachá, bastante deteriorado pero no lo trajimos. Han pasado 21 años y no han devuelto las obras de las parroquias aragonesas".

La reclamación por vía civil fue "una decisión del Obispo, arriesgada pero necesaria aunque nadie podrá decir que no se hayan intentado todos los caminos posibles, entre ellos el diálogo, desde el inicio". En la jornada que se conoció la sentencia recordó aquellos primeros momentos, "era el día de los Santos Inocentes y ahí comenzaron las inocentadas. La sentencia del juez es motivo de alegría y de satisfacción personal porque, al menos, nos dan la razón aunque las piezas será más difícil que lleguen al Museo por la contumacia de estas personas de Lérida, apoyadas por la Generalitat. La razón que nos dieron por vía canónica se confirma por la civil".

Al mismo tiempo reiteró que "en la sentencia se deja claro que el obispo Meseguer nunca compró piezas ni objetos religiosos a los párrocos, eso consta en el Boletín Eclesiástico del Obispado de Lérida donde dice con claridad que no hubo operaciones de compraventa ni de mercadería. El obispo emérito Alfonso Milián llevaba ese texto en el bolsillo para salir al paso de acusaciones infundadas. Es evidente que un obispo no puede ser arte y parte".

En este aspecto, "Meseguer hizo lo posible por llevarse obras en malas condiciones para restaurarlas y conservarlas en el Museo y se recoge en la sentencia, entre los aspectos importantes. Los obispos tienen la obligación de cuidar del Patrimonio diocesano y casi todos los catalanes estaban más sensibilizados por el arte que los prelados aragoneses".

En cuanto a la posibilidad de que se cumpla la sentencia después de dos acuerdos incumplidos que firmó Milián con Salinas y Piris, "pienso que hasta ahora han demostrado tozudez suficiente, son testarudos para no ceder y además tienen recursos para seguir el pleito con manga ancha para gastar". Por último opina que, "los cuatro obispos, Ambroso Echebarría, Juan José Omella, Alfonso Milián y Ángel Pérez que han participado en el litigio no podían renunciar a la reclamación de los bienes porque estaban y están convencidos de que la justicia les asistía y porque tienen el deber de defender los derechos de las parroquias de las que el Obispo es el administrador principal".