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AIRE LIBRE

La Ciudadela de Jaca lanza el programa Pequevisitas para niños


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Incluye retos desde los 6 años acerca de la fortaleza y el museo de miniaturas



RICARDO GRASA
01/01/2020

A los niños de Jaca y los que visitan el municipio se les presenta la oportunidad de convertirse en unos auténticos detectives medievales. Para ello tienen que ayudar al mosquetero Beltrán de Escuer a descifrar el acertijo del maestre de campo y conseguir el título de ayudante del cronista real de la Ciudadela, siguiendo los pasos de Martín Bajed.

Son los dos retos que propone el programa Pequevisitas, que se implantó el día 20. Consiste en un formato de visita diseñado y pensado para que niños de al menos 6 años puedan conocer y disfrutar de un entorno turístico y cultural con un espíritu ameno y didáctico.

La Ciudadela de Jaca es el primer entorno adherido a Pequevisitas. Se trata de un producto creado por Marketing Gabinet, una empresa de Zaragoza que se propone dinamizar toda clase de espacios turísticos con el objetivo de hacerlos más atractivos para el público familiar y especialmente para los más pequeños, mediante la resolución de misiones.

Marketing Gabinet elaboró un reto para la Ciudadela y otro sobre el Museo de Miniaturas Militares, que se ubica en la fortaleza pentagonal mandada construir por Felipe II en el siglo XVI. De este modo, los más pequeños recorren las diferentes zonas que componen este monumento declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Las Pequevisitas ofrecen un recorrido diseñado para realizarse de forma autónoma, sin necesidad de contratar un guía. El proyecto se sustenta en un cuaderno de ruta que recoge toda la información para completar los dos retos. Su precio es de 3 euros, pero se puede adquirir por 2 euros comprando el pack que incluye la entrada a la Ciudadela y su museo.

Los organizadores calculan que la Pequevisita de la Ciudadela de Jaca requiere invertir una hora y media, mientras que la del Museo de Miniaturas Militares dura una hora. Se puede llevar a cabo un reto o ambos y en cualquier orden. Una vez completados, el niño recibirá un regalo sorpresa, que consiste en un pequeño juguete.

Con el reto de la Ciudadela, Pequevisitas engloba siete zonas situadas al aire libre: la casamata, la espadaña, los baluartes, el polvorín, el palacio, la iglesia y el patio de armas.

Hay que recordar que el castillo dispone de cinco baluartes, cuyos nombres evocan importantes santos de la historia local: Santa Orosia, Santiago, San Jorge, San Felipe y San Francisco.

El recorrido comienza en la casamata, donde se situaban los soldados que defendían los muros, consiguiendo una vigilancia total del castillo, que tiene una única entrada (con una parte levadiza y otra fija).

Sobre dicha entrada se ubica la espadaña, que se empleaba para alertar a la población de un peligro. Otro rincón curioso es el polvorín, cuya pared absorbe la humedad y mantiene estable la temperatura, de modo que se conserva bien la pólvora.

Los niños conocerán el palacio donde vivían el gobernador o el maestre de campo, así como la iglesia construida en el siglo XVII y dedicada a San Pedro. En el interior del templo hay un sepulcro que pertenece a Juan de Velasco, antiguo maestre de campo. La misión concluye en el patio de armas, escenario habitual de ceremonias militares. El reto del Museo de Miniaturas Militares empieza en dicho museo, concretamente en los dioramas sobre las antiguas civilizaciones de Egipto y Grecia. Seguidamente, los niños deben prestar atención al espacio que se dedica a los íberos y los cartagineses, continuando en dirección al diorama de la Corona de Aragón.

La sala de las unidades de montaña y la zona de los Premios Ejército de miniaturismo son paradas obligatorias para los jóvenes detectives, a los que les espera una última prueba en la gran maqueta de la batalla de Waterloo, que reúne 8.000 figuritas en 15 metros cuadrados.