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LA ENTREVISTA

Raluca Maria Fratila: "El tumor se trataría desde su interior, sin afectar al tejido sano circundante"


La científica presentó este miércoles en Zaragoza el proyecto europeo TBMED para aplicar la hipertermia magnética al tratamiento del cáncer



S. D.
16/01/2020

HUESCA.- El Aula Magna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza acogió este miércoles la presentación del proyecto europeo TBMED, en el que se va a desarrollar un dispositivo médico para tratar el cáncer aplicando hipertermia magnética, es decir, elevando la temperatura de un tejido con fines terapéuticos usando de nanopartículas magnéticas.

Aragón tiene una importante participación en el proyecto, con una financiación de un millón de euros, repartida entre la Universidad de Zaragoza y la empresa nB nanoscale Biomagnetics. Este equipo de la UZ está encabezado por Raluca Maria Fratila, investigadora Ramón y Cajal de la Universidad de Zaragoza en el grupo Bionanosurf del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA), centro mixto CSIC-UZ, que recibirá 503.000 euros para poder desarrollar el trabajo.

Raluca Maria Fratila explica que el proyecto TBMED tiene como objetivo global "crear una plataforma o banco de pruebas que dé apoyo a pymes que trabajan en el ámbito de las tecnologías médicas, acelerando así el desarrollo de sus dispositivos médicos (DM) y reduciendo su tiempo de comercialización.

La joven científica indica que la idea del proyecto "surgió en respuesta a la aprobación en 2017 de nuevas normativas europeas que rigen las tecnologías médicas y que, si bien han supuesto nuevas reglas para mejorar la seguridad de los dispositivos médicos en beneficio de los pacientes, también dificultan la comercialización de ciertos dispositivos considerados de alto riesgo. Esto supone costes cada vez más elevados para las pequeñas empresas innovadoras en el campo de la salud".

Precisamente, uno de los campos de aplicación será el tratamiento del cáncer mediante hipertermia magnética, "es decir, el uso de nanopartículas magnéticas que actúen como pequeños imanes y generen calor tras la aplicación de un campo magnético alterno".

El proyecto, que tiene una duración de 4 años, comenzó en enero de 2019. "De momento, nuestra aplicación se encuentra en una fase de desarrollo bastante temprana, pero al finalizar esperamos poder demostrar su eficacia en modelos animales. Si estas pruebas iniciales tuvieran resultados prometedores, a continuación pasaríamos a diseñar los ensayos clínicos con pacientes", avanza Fratila.

La hipertermia tiene una comprobada eficacia como herramienta oncológica, en especial como tratamiento combinado con radioterapia y quimioterapia. En el caso de la hipertermia magnética, su ventaja principal sería "que las nanopartículas se administrarían directamente en el tumor, con lo cual el calor se generaría únicamente en el tejido tumoral mediante la aplicación de un campo magnético alterno no peligroso para el paciente. De esta manera, el tumor se trataría desde su interior y el tejido sano circundante no se vería afectado. Esto supondría una ventaja importante en comparación con la quimioterapia administrada de forma sistémica, que muchas veces tiene efectos secundarios no deseados".