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SANIDAD

Francisco Javier Falo: "El año pasado la gripe común mató a 6.000 personas en España y convivimos con eso"


El director general de Salud Pública pide "relativizar" un virus con baja letalidad y transmisibilidad no muy alta



O. ISARRE
28/02/2020

HUESCA.- Nueva llamada a la tranquilidad. Nuevamente basada en los datos que se conocen del coronavirus, un virus menos letal que la gripe de todos los años y con una transmisión no muy alta. El director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, admite posibles contradicciones en los mensajes de las autoridades sanitarias, pero explica que cuando la OMS advierte de una posible pandemia, se dirige sobre todo a países pobres, con sistemas sanitarios muy endebles que nada tienen que ver con los europeos. En el caso de Aragón y España, "tenemos capacidad para responder sin ningún problema".

¿Qué sabemos del coronavirus?

-Lo que ya sabíamos las últimas semanas. Al llegar a territorios próximos, como Italia, puede parecer que se ha modificado, pero su virulencia y mortalidad no ha cambiado. Seguimos hablando de un virus que, según las circunstancias (del paciente), tiene un 1 o 2 % de letalidad. No tiene una transmisión muy alta. El R0 (número de casos a los que contagia un afectado) es de alrededor del 2. No se ha modificado pero sí es verdad que está en territorios donde no estaba hasta ahora, Corea del Sur, Japón, Irán y norte de Italia, mientras China informa de una tendencia decreciente, de estar en la parte final de la curva epidémica.

Con una letalidad inferior a la de la gripe común, ¿por qué ha cundido esta psicosis?

-Es muy complicado. El miedo es muy difícil de controlar. Hay elementos que contribuyen, como un virus nuevo, de transmisión además, en un país como China donde hay una accesibilidad a la información que puede generar dudas. En el imaginario se instala la desconfianza. También es verdad que a veces las autoridades sanitarias lanzamos mensajes contradictorios. Pedimos calma porque es similar a la gripe y, a la vez, la OMS avisa de una posible pandemia. Pero cuando la OMS lanza mensajes globales, su destino normalmente no es ni España ni Europa, sino países con sistemas sanitarios que no tienen nada que ver, del tercer mundo o en vías de desarrollo. No es lo mismo España que Etiopía. Un ejemplo es Irán, con mortalidad alta. ¿Hay más letalidad? No, sino que la gestión de los casos nada tiene que ver con nuestros hospitales. El virus no es más letal. Otro ejemplo es encerrar a mil personas en Tenerife. Es porque estamos en la fase de contención. Intentamos que no pase fronteras, pero en los gérmenes respiratorios es muy complicado, aunque este no sea muy transmisible. Tenemos la experiencia de la gripe pandémica de 2009 de México. Se intentó contener dos meses y al final tuvimos gripe en verano, aunque muy suave. Pero siempre lo primero es la contención. Es muy importante identificar las cadenas de transmisión, quién está contagiado y a quién puede contagiar. Por eso es muy importante conocer los contactos estrechos, ponerlos en vigilancia... Así sabemos el origen y sus posibles causas. Pero en Italia de repente aparecen casos, más de 300, y en muchos no se sabe ni quién lo ha contagiado. Se pierde la cadena y la consecuencia es que ahora se vigila a todo el que tenga síntomas y venga de allí. La diferencia es bastante importante. En Canarias hay pocos casos, pero están en vigilancia y se sabe el que lo originó y sus contactos, por lo que no tiene que estar sometido a sospecha a nivel general. Esa es la contradicción; si es una gripe, ¿por qué se toman medidas tan contundentes? Para identificar la cadena.

Con unos síntomas parecidos a la gripe, ¿es de esperar un rebrote de casos sospechosos sin que haya que alarmarse?

-Claro. Se están descartando todos a nivel nacional salvo unos pocos. Menos el último, todos leves. Un afectado decía que tenía un catarro y leve. Ese es el perfil de la enfermedad, incluso en China. Los graves tienen el mismo perfil que con la gripe: mayores y con patologías previas.

¿Qué medidas se han tomado?

-Compartimos las del resto del país. Tenemos los mismos protocolos, aunque con adaptaciones. Aquí, la puerta de entrada es el 061 porque si son leves, y la mayor parte se va a descartar porque siguen circulando nuestros procesos respiratorios, lo lógico es que estén en casa, vaya un profesional, tome muestras y las envíe a un laboratorio. Si estás unas horas aislado, mejor en casa que en un hospital. Es un circuito específico de Aragón. Para las zonas a las que no pueda llegar el 061, se trasladan a un centro sanitario. Todo el sistema sanitario está constantemente informado y perfectamente preparado. Tenemos capacidad de responder sin ningún problema. Tranquilidad porque aquí no hay difusión comunitaria. Es un proceso similar a otros respiratorios y no debería preocupar más a la ciudadanía, sí a los responsables. Se ha acabado llevar mascarilla, que no sirve para nada. Crea una alerta innecesaria y puede causar desabastecimiento donde sí hace falta, el sistema sanitario.

Casos anteriores, como la gripe A, al final se acabaron incorporando a las enfermedades comunes sin más repercusión que la alarma inicial...

-Podría ser que se incorpore a los procesos respiratorios de todos los años si al final no se puede contener. Tampoco llevaría al desastre, sería un germen más. Lo nuevo produce miedo y ha habido muertos (fuera de España), pero en enero también hubo por gripe y no nos llevamos las manos a la cabeza. El año pasado la gripe mató a 6.000 personas en España y con eso convivimos. Por eso hay que relativizar. El sistema sanitario va a seguir muy atento y adaptándose, pero hoy por hoy, tranquilidad y vamos a quitarnos las mascarillas.