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RÉGIMEN LABORAL

UGT denuncia la desprotección de las trabajadoras domésticas


Un informe del sindicato enumera los principales problemas del sector



D. A.
29/03/2020

HUESCA.- Casi 1.400 altoaragonesas están afiliadas al régimen general de empleadas del hogar, un sector que está "desprotegido" tanto "socialmente" como ante la actual pandemia de coronavirus, manifestó el sindicato UGT a raíz de un informe que ha hecho sobre la profesión con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar.

UGT afirmó que las trabajadoras de este sector "carecen de derechos" ya que "la primera y fundamental anomalía" es que trabajan en las casas de sus empleadores y que "el salario y la jornada de trabajo están relacionados con las posibilidades económicas de quienes las emplean, y con el cumplimiento de las obligaciones de la parte empleadora".

Y la crisis económica, apunta el sindicato, ha supuesto una merma importante en las horas trabajadas y en los ingresos de las trabajadoras de este sector.

Pero además, las empleadas del hogar no tienen ni cotización ni protección por desempleo. Tampoco están incluidas en la ley que regula la prevención de riesgos laborales y, además, "una parte importante de ellas está a tiempo parcial y el desestimiento es la forma principal de extinción del contrato".

Por otra lado, la economía sumergida está presente en el sector, de la misma manera que el empleo a tiempo parcial no deseado o una cotización inferior a las horas realmente trabajadas.

 

QUEJAS DE LAS TRABAJADORAS

 

UGT enumeró las principales quejas que trasladan al sindicato las trabajadoras de este sector. Además de las ya mencionadas sobre el salario, la contratación, la temporalidad y las condiciones y derechos laborales, las empleadas denuncian el abuso de los pagos en especie, la presión recibida para que se hagan cargo de parte o de toda su cotización a la Seguridad Social -que corresponde al empleador, apuntó la organización sindical-, las lesiones laborales ligadas a esfuerzos físicos, "los tocamientos e insinuaciones sexuales, tratos vejatorios y degradantes, o amenazas sobre cómo les puede afectar la pérdida del trabajo a la renovación de sus autorizaciones de residencia".

Todo ello hace que sea muy difícil su reciclaje profesional. El cambio de actividad, si se produce, suele ser a otro sector con circunstancias laborales muy precarias y sin haber promocionado a puestos de mayor responsabilidad, estabilidad o remuneración, detalló el sindicato.

 

LAS INTERNAS, "EXPLOTACIÓN LABORAL EN EL SIGLO XXI"

 

En el sector, apuntó UGT, está "igualmente extendido" la trabajadora interna, cuyas tareas corresponden a los cuidados, generalmente de mayores dependientes, y tareas del hogar.

"Soportan jornadas extenuantes sin vacaciones y sin apenas horarios de descanso semanal. Unido a ello, muchas de estas trabajadoras carecen de la privacidad e intimidad necesarias en los domicilios donde trabajan, el salario que reciben rara vez alcanza el mínimo y, en algunos casos, son amenazadas con denunciar su situación de irregularidad administrativa si solicitan sus derechos", relató UGT, que calificó la situación como "una de las caras de la esclavitud del siglo XXI".

 

CORONAVIRUS

 

La epidemia ha generado despidos sin previo aviso, por miedo a contagiarse o por la negativa de la trabajadora a desplazarse junto con los empleadores a otras localidades en pleno periodo de alarma. También se ha despedido por la imposibilidad de ir a trabajar sin el correspondiente certificado de empresa, ya que ha habido empleadores que se han negado a hacerlo al ser una relación laboral no regularizada, denunció la organización sindicall