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CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA

Corleone, Genius y Edén podrían perder unos 130.000 euros


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Las salas altoaragonesas cancelan 40 eventos hasta el 19 de abril por la crisis sanitaria, que afecta a sus 27 trabajadores



S. C. O.
29/03/2020

HUESCA.- Las tres salas de conciertos de la provincia pertenecientes a la red Aragón en Vivo han suspendido 40 eventos por la crisis del coronavirus, que está afectando a 27 trabajadores (camareros, porteros, técnicos de sonido, djs,...) y que podría conllevar unas pérdidas económicas de unos 130.000 euros.

Así lo asegura la organización en un comunicado de prensa, en el que explica que para aportar estos datos ha tomado como modelo exclusivamente los ingresos (taquillas, barras,…) obtenidos en el periodo comprendido entre el 12 de marzo y el 19 de abril del año pasado (39 días) y los eventos a realizar en ese mismo periodo el presente año por las salas oscenses Edén y Genius, y la Corleone (Sabiñánigo).

Como asegura Joaquín Domínguez, coordinador de Aragón en Vivo, la asistencia a conciertos "mejoró progresivamente tras las crisis", por lo que todo el terreno ganado estos años acaba de perderse.

Desde que se decretó el estado de alarma en España el sector ha tenido que cancelar la totalidad de su actividad, teniendo que "asumir las suspensiones con los músicos, solicitar Ertes, costear los pagos regulares (proveedores, alquileres de locales)", enumera.

Además de que están en peligro más de 200 puestos de trabajo en las salas aragonesas, algunas incluso podrían cerrar "si se prolongara esta situación", asevera.

Domínguez opina que el Gobierno debería tomar medidas "sin ninguna duda", además de las ya aprobadas como los Ertes o aplazamientos de impuestos. "Se necesitarán ayudas al reinicio de la actividad y promocionar de nuevo las actividades de ocio en conciertos, teatro, cines y hostelería", señala.

Más que necesidades, los responsables de los locales les han transmitido "incertidumbre y preocupación por el desarrollo de la pandemia", algo que confirmaron a este periódico.

Desde la Sala Genius, Miguel Ollés lamentó haber tenido que suspender, entre otros, conciertos tan importantes como los de la Huesca Big Band o Los Gandules, así como sus fiestas habituales. "A nivel económico ya veníamos tocados por las obras que tenemos en el Coso, pero esto ya ha hecho el problema mucho más grande", comenta.

Cuando pase la tormenta esperan que "vuelvan por todo lo alto los conciertos y la música en vivo", así como "alguna campaña institucional que promueva la cultura y nos ayude un poco", agrega.

El Edén también ha tenido que suspender un concierto y las fiestas de dos conocidos congresos que iban a celebrarse estos días.

"Estamos mal porque, además de acoger eventos, somos un bar, así que hemos tenido que hacer un Erte. Intentaremos pasar este bache como se pueda", afirma desde la sala Carlos García.

García cree que la situación puede alargarse más de la cuenta y que cuando se pueda salir de nuevo a la calle "igual empiezan restringiendo un poco el aforo de los bares", así que "veremos cuánto podemos aguantar", añade con tremendo pesar.

Eduardo Lardiés, de la Sala Corleone, explica que cerraron unos días antes que la mayoría de los establecimientos porque "veíamos la que se nos venía encima" y ahora mismo están "buscando nuevas fechas en otoño" para los conciertos que se aplacen estas semanas. "Pedimos que, cuando todo esto acabe, el Gobierno de Aragón nos eche una mano para tratar de encauzar nuestra actividad", agrega.

 

ARAGÓN

 

Además de las salas Edén, Genius y Corleone, Aragón en Vivo lo componen La Casa del Loco, Moliner 7, Sala Z, La Campana Underground, Rock & Blues, La Lata de Bombillas, Teatro Arbolé, Sala Creedence, Sala López, La Ley Seca, Juan Sebastián Bar, Sala DPCH, La Bóveda del Albergue, Teatro de las Esquinas, Teatro de la Estación y Las Armas, es decir, más del 95 % de los recintos privados de la comunidad que realizan conciertos con regularidad.

Entre todas han suspendido 350 eventos hasta el 19 de abril y las pérdidas, sin contar a Las Armas, podrían ascender a los 800.000 euros, una situación dramática y con muchos interrogantes por resolver.