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PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

Ana Camino, profesora: "Se ha visibilizado las diferencias entre los alumnos"


La carencia de ordenadores supone un problema grave para no pocos estudiantes



A. R. M.
21/04/2020

HUESCA.- "Desde el inicio del confinamiento han empezado a trabajar con teleformación, con una plataforma de Google; a principio de semana les mandan tareas y otros días tienen una videoconferencia. Algunos profesores lo han trabajado mucho y están haciendo clases en directo", explica Carlos Costa, padre de dos adolescentes de 12 y 15 años.

Por su trabajo, Costa dispone de equipos informáticos para atender las necesidades de sus hijos y las suyas propias para el teletrabajo. Pero esto no es lo habitual, de hecho es el principal problema con el que se ha encontrado Ana Camino, profesora de 1.º de la ESO en el IES Lucas Mallada de Huesca. "En mi clase hay un 10 % de alumnado sin ordenador en su casa. Pero es que en el Lucas Mallada hay clases que los alumnos sin ordenador son el 80 %", explica Camino. En ese caso, lo que se hace es contactar con las familias por teléfono para comunicarles la tarea, pero claro, ese alumnado "tampoco puede devolver el trabajo".

Una dificultad que se ha estado intentando cubrir con el envío de ordenadores a petición de los centros y que, según confirma Camino, "empezaron a llegar la semana pasada a los alumnos".

Desde que comenzara el estado de alarma, Camino se ha estado comunicando con su alumnado por mail. Ahí puede contactar con las madres y padres o mandar información. Además de con el mail, con plataformas digitales como el Classroon y videoconferencias. "En mi caso, he empezado con esto hace 15 días por verles las caras, saber qué tal están, y que a ellos también les gusta verse".

En lo cotidiano se generan imágenes de madres, padres, hijos e hijas compartiendo no solo ordenadores sino también espacios de trabajo con lo que la capacidad de organización que se requiere es mayor. "Es complicado, tienes que estar encima; eso nosotros tenemos sitio pero habrá quien no", se plantea Costa. Porque más allá de lo tecnológico está el apoyo que madres y padres pueda dar a sus hijos con la tarea. "Madres y padres que tienen que salir a trabajar. La mayoría de estas familias no les pueden ayudar tampoco a nivel de acompañamiento en las tareas. Esta crisis ha hecho más visibles las diferencias que existen entre el alumnado", añade Camino.