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ALTO ARAGÓN - PANDEMIA DE CORONAVIRUS

El turismo rural ve en la crisis la oportunidad para reinventarse


Ante el importante volumen de solicitudes de información para este verano, las casas rurales se preparan para posicionarse como un destino vacacional saludable



P. PÉREZ ÁLVAREZ
22/05/2020

HUESCA.- La actual situación por la pandemia de la covid-19 ha hecho resurgir el interés por el turismo rural, que de repente tiene muchos de los atractivos más deseados estos días para un destino vacacional ideal: zonas poco golpeadas por el coronavirus, grandes espacios abiertos, cero aglomeraciones y alojamientos para grupos numerosos con pocas posibilidades de mezclarse con otros turistas.

"En este momento, en las casas rurales hay una demanda importante de solicitudes de información de viajeros que están buscando dónde pasar este mes de agosto ante la previsión de que se permita esa movilidad", asegura el presidente de la asociación de Turismo Verde de la provincia de Huesca, Francisco Parra.

El perfil de estos potenciales viajeros que se interesan por el turismo rural son generalmente "grupos familiares con reservas más largas que estos años atrás", indica Parra. Mientras que lo habitual era que los clientes de las casas rurales distribuyesen sus vacaciones entre varios destinos distintos, ahora quieren quedarse los 15 días en el mismo lugar. "Están huyendo de las masificaciones, buscando casas de alquiler completo, apartamentos aislados, alojamientos que les permitan mantener una independencia con respecto al entorno y estar juntos. Una casa toda para ellos, donde cocinarse ellos mismos y estar todo el día haciendo montaña", añade.

Hace solo unos meses el turismo rural altoaragonés estaba en retroceso. El año pasado el número de viajeros había bajado un 10,4 % respecto a 2018 y el panorama no era muy halagüeño. El propio Parra señalaba que había sido "un año incierto, irregular y complicado, con más trabajo y menos rendimiento". Sin embargo, ahora el sector ve en las condiciones generadas por la pandemia una buena ocasión para "reinventar y reorganizar" su oferta. "Para el turismo rural esta crisis es una oportunidad", dice el empresario.

Para empezar, las casas rurales se están preocupando de promocionarse como un destino seguro. "Un destino sano, saludable", señala Parra. El Instituto para la Calidad Turística Española, la Asociación para la Calidad del Turismo Rural, organizaciones territoriales y empresas del sector han elaborado un protocolo con medidas a llevar por los alojamientos para reducir el riesgo de contagios. Van desde evitar el saludo con contacto físico y ventilar con frecuencia, a minimizar la decoración o eliminar folletos de uso compartido.

"Son una cantidad de pequeñas cuestiones perfectamente asumibles que debemos incorporar con la finalidad de que el viajero se encuentre tranquilo, cómodo", explica Parra. Por ello, al cliente se le informará de antemano de estas medidas, pero también se le pedirá su implicación para reducir los riesgos.

"Muchos de los alojamientos rurales están en pueblos con una población envejecida y que puede sentir en algún momento alguna inquietud porque a fin de cuentas los turistas vienen de sitios que han estado muy castigados por la covid-19 y aquí ha sido mínimo el efecto", indica el presidente de Turismo Verde. Por ello, "les tenemos que pedir complicidad a la hora de respetar el entorno, vamos a apercibir a todo visitante de que está en un entorno donde hay una población que es mayor y, por tanto, de riesgo", añade. "Eso de ponerse a hablar con la persona mayor que está en la plaza tranquilamente tomando el sol y que te cuente batallitas se ha acabado, por decirlo de alguna manera".

Parra admite que de momento, el importante volumen de solicitudes de información no se está transformando en el número de reservas que desearían, y que uno de los aspectos por el que más preguntan son las condiciones de cancelación. "Todavía es inseguro el escenario sanitario en cuanto a la movilidad y también es incierto el panorama laboral, porque no saben si van a tener vacaciones o no, pero en general el viajero está confiado y elige naturaleza".

Pese a ello, considera que esta situación es ideal para el cambio que necesita emprender ese sector turístico. "El sector rural en general llevaba mucho tiempo viviendo de la rutina, haciendo las cosas bien, pero haciendo siempre las mismas cosas", reconoce. "Ahora de lo que se trata es de ver qué es lo que podemos hacer nuevo y de mejor manera. Buscar sobre todo acercarnos al concepto del ecoturismo. Ya no turismo rural como alojamiento solo, sino turismo rural con una opción para el viajero de conocer cómo se vive, cómo se trabaja, por qué están las cosas así. Que tenga un mayor conocimiento del espacio que está visitando", afirma.