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REBROTES DE CORONAVIRUS

Algunos usuarios se quejan por llamar "hasta diez veces" a los centros de salud de Huesca sin obtener respuesta


El Colegio de Médicos reconoce el problema y lo achaca a una "deficiencia" de medios



B. S.
26/07/2020

HUESCA.- Usuarios de los centros de salud de la capital oscense han mostrado su malestar por las dificultades con las que se topan a la hora de pedir cita con su médico de cabecera. No siempre es así, pero en algunos casos las llamadas quedan sin respuesta durante días debido a que nadie contesta al otro lado del teléfono.

José María Borrel, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Huesca, se muestra conocedor de las quejas de algunos pacientes "que pueden llamar diez veces sin que nadie les conteste", pero aclara que esta situación no puede achacarse a médicos o a enfermeros, sino a un fallo del sistema de citas y al alto volumen de trabajo asistencial que sufren los centros de salud. "Tampoco se puede echar la culpa al administrativo que está todo el día al teléfono, si todo el mundo está llamando igual lo que hay es una deficiencia en este sentido", advierte.

Actualmente, al igual que se hizo durante el estado de alarma, en los centros de salud prima el modelo de atención telefónica, y solo en determinados casos se opta por la consulta presencial, una vez que el paciente ha pasado el filtro de su médico de cabecera que determina qué tipo de asistencia requiere.

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Huesca insiste en que los facultativos no han pasado por alto ni a un solo usuario desde que se desató la pandemia. "No hemos dejado de ver a pacientes en ningún momento, ni siquiera en los días más duros del confinamiento, eso que lo tengan presente. Hay más problema a la hora de contactar con el centro que de que los veamos, una vez que ya les han cogido el teléfono", explica.

Se defiende así de algunas críticas de usuarios de centros de salud que se quejan de la asistencia recibida. "Ni el médico ni el enfermero se han escondido en el centro de salud, lo que pasa es que de entrada el sistema de telecomunicación está resultando insuficiente. Estamos acabando todos con las orejas echando humo. La culpa no es del médico, falla una infraestructura que es incapaz de absorber la demanda telefónica que hay", expone.

En esta línea destaca que "en Atención Primaria no hemos dejado de ver a pacientes de forma presencial en ningún momento. Ni el 13, ni el 14, ni el 15 de marzo. Paciente que ha contactado con nosotros y no se le podía resolver su problema por teléfono, si no se le ha podido hacer con una llamada un diagnóstico, los hemos visto en consulta".

Respecto a Huesca capital considera que hay "mucha demanda, recursos limitados y que si se han dado casos de falta de atención telefónica ha sido porque el personal de admisión estaba contestando a otras llamadas". Así, considera que la administración "igual tiene que plantearse que el sistema actual se está quedando insuficiente", y advierte que el exterior de los centros de salud se ha convertido en las nuevas salas de espera para frenar posibles contagios y evitar aglomeraciones en el interior de los centros de salud.

"Llegará un día que lloverá o que empezará a hacer frío y habrá que ver cómo resolvemos esa situación", considera.

Además, defiende que "la Atención Primaria, con las tremendas carencias que hay, lo está haciendo muy bien, pero también digo que nadie piense que la próxima oleada vamos a ser capaces de pararla. Los sanitarios estamos muy quemados, bajo mínimos y en Sanidad no se ha invertido absolutamente nada, con mayúsculas. Las carencias son tremendas y, o se lo toman en serio, o ya veremos cómo acaba esto".

 

MENOS ATENCIONES POR PATOLOGÍAS MENORES

 

La pandemia de coronavirus ha provocado que algunos oscenses se lo piensen dos veces antes de salir de casa para acudir a su centro de salud por ciertas patologías menores como conjuntivitis, rinitis, cefaleas, gastroenteritis o un dolor de oídos.

José María Borrel valora que muchos ciudadanos se han adaptado a la situación actual.

"La población ha aprendido a controlar y a solventar síntomas menores o patología leve , eso es cierto" y añade que, por ejemplo, antes en Pediatría a niños que estaban con fiebre se les ponía tratamiento de un antitérmico cada ocho horas "y cada ocho horas nos estaban consultando algunos padres diciendo que volvía a tener fiebre sin esperar a que hiciese efecto el fármaco. Esto ya no sucede tanto".

Asimismo, comenta que "todavía hay mucha gente mayor que tiene miedo a salir a la calle y no va al centro de salud. Con ellos seguimos hablando por teléfono", aclara. José María Borrel considera que la sociedad ha cambiado a todos los niveles a causa del coronavirus. "No es que haya variado la enfermedad, ni el proceso de enfermar, ni el sistema sanitario, es que la sociedad está cambiando, aunque hay gente que no se quiere dar cuenta", concluye.