print
 
CRISIS DEL CORONAVIRUS

La marcha negacionista de Berlín proclama el fin de la pandemia


La protesta se desarrolló en pleno repunte de contagios en todo el país



GEMMA CASADEVALL/ EFE
02/08/2020

BERLÍN.- Miles de manifestantes, incluidos conspiranoicos, ultraderechistas y defensores de que las restricciones vulneran la libertad individual, marcharon por Berlín proclamando el fin de la pandemia en pleno repunte de contagios en todo el país.

La marcha, convocada como el "Día de la Libertad", discurrió por las cercanías de la Puerta de Brandeburgo entre consignas contra la "tiranía de Angela Merkel" y sus supuestos aliados, la industria farmacéutica y el multimillonario estadounidense Bill Gates.

Quedó desarmada antes de llegar a su objetivo, la Columna de la Victoria, en el corazón de la capital, en medio de tensiones entre policía y los convocantes. Apenas nadie respetaba el distanciamiento físico ni menos aún usaba la mascarilla, pese a ser ésta una de las condiciones impuestas por las autoridades para permitir la marcha.

La manifestación se transformó entonces en decenas de grupos disgregados dispuestos a concentrarse de todos modos en la Columna, mientras otros se dirigían a objetivos alternativos, como la sede de la Cancillería.

Llegaron a reunirse unos 17.000 manifestantes, según la televisión pública regional RBB, entre los que además de conspiranoicos y ultras había ciudadanos de a pie o comerciantes descontentos con la restricciones a la vida pública.

El mero hecho de adoptar como consigna común la referencia al "Día de la Libertad" delataba un interés ultraderechista en la convocatoria. Es el título de la película sobre el congreso del partido nazi de 1935 dirigida por Leni Riefelstahl, la cineasta que trabajó al servicio del aparato de propaganda de Adolf Hitler.

Las autoridades berlinesas desplegaron un fuerte dispositivo de seguridad; además de esta movilización había convocadas este sábado una veintena de manifestaciones, incluidas tres de signo izquierdista contra la marcha de los negacionistas.

Al despliegue para ese tipo de manifestaciones políticas se suman otros dispositivos policiales destinados a evitar problemas de orden público ante el creciente número de fiestas "espontáneas" que desde hace semanas se suceden en la capital alemana.

Son fiestas o picnics al aire libre, que llegan a juntar a miles de participantes. Las autoridades muestran cierta tolerancia, por ser válvulas de escape al ocio juvenil mientras clubes y discotecas siguen cerrados.

La manifestación por el fin de las restricciones se produce, además, en un momento de gran preocupación entre el Gobierno federal de la canciller Angela Merkel y los poderes regionales por el incremento de nuevos contagios.