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CARTAS AL DIRECTOR

Huesca y la ecología cultural




José María ARROJO HERNÁNDEZ
24/05/2007

La ecología cultural, más que una ciencia, es una realidad exclusivamente humana, y, en tanto que tal, no aplicable a otras especies animales, aunque, desde el ángulo de la perspectiva humana, sí puede afectarnos. Porque podemos cuidar de los animales, amaestrarlos, evitar que manchen las casas o las ciudades y convertirlos en seres vivos que nos acompañan, pese a que estos seres no sean inteligentes.

Para explicar lo que quiero decir, he de hacer un breve inciso y aclarar que, la palabra “ecología”, procede del término griego “oikos”, que significa “casa” y no “equilibrio”, como alguien pudiera erróneamente creer. También se llama “habitat”. Las personas estudiosas de la Ecología, tienen el nombre de ecólogos o ecólogas. Estos especialistas, consideran que hay casa, cuando, espontáneamente, diversas especies de seres vivos (animales, plantas, microorganismos, etc.) viven, se reproducen y mueren juntos. Se alimentan mutuamente, estableciendo un orden de vida y muerte entre dichos seres. Si un ave se come un insecto o un herbívoro come una planta, es lo normal, porque estos seres vivos siguen sus tendencias animales.

Pero, cuando se trata de seres humanos, la cosa es diferente. Entre seres humanos no se establece el ciclo de vida-muerte de la misma manera. La vida entre seres humanos no admite la antropofagia ni que sean los instintos los que gobiernen la “casa”, sino la razón, el respeto, la solidaridad, la amistad, la comprensión, la colaboración, la ayuda mutua, por lo que, el ser humano, intenta controlar los instintos animales y establecer una convivencia razonable, amigable y respetuosa. Pero, puede ocurrir quizás, que haya casos en los que la envidia, la calumnia, el odio, la mentira, el clasismo, la discriminación...etc, campen por sus faltas de respeto y, entonces, se use la inteligencia para ir en contra de la inteligencia. El ser humano es el único capaz de ecología cultural y el único capaz de hacer insoportable la convivencia. En las aldeas, los pueblos, las ciudades, las comunidades autónomas, etc., las casas no las constituyen los ladrillos, las paredes, sino, sobre todo, las personas. Las que hacen que la convivencia sea humana y, por tanto, casa en el sentido cultural y humanista.

Que esto sea lo que quiere alcanzar en Huesca D. Fernando Elboj, quien a fuer de historiador es humanista, nos ha gustado mucho escucharlo. Sí, que piedras sí, pero recordando que las casas de Huesca se componen de personas unidas y que, también la Ciudad la forman el conjunto de familias unidas. No nos cansa oír y ver y saber que el Señor Alcalde, el equipo municipal, etc, luchan por la unión de los ciudadanos y ciudadanas, más, si cabe, que por los ladrillos. Oigámoslo muchas veces más, señor Elboj y hágalo; que no nos cansa. Y ¡gracias!