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"La variedad de contrastes es lo más atractivo"

Marco Lobera.
Marco Lobera, montañero y estudioso del clima del Pirineo

Marco Lobera es, además de montañero y excursionista, investigador y estudioso del clima del Pirineo. Autor de la página web "climaynievepirineos.com", ha participado recientemente en las "Jornadas de Montañeros de Aragón", donde impartió una charla sobre el clima del Pirineo aragonés. En la conferencia, Lobera realizó un recorrido por todos los valles con datos sobre pluviometría, temperaturas medias y frentes, aspectos que centrarán el contenido de su próximo libro.



Ángel HUGUET
14/12/2009

BARBASTRO.- Marco Lobera es una de las personas que mejor conocen el clima de los Pirineos, donde pasa más de cien días al año en su residencia de Benasque. Como punto de partida, el estudioso afirma que lleva "toda la vida recopilando informaciones sobre temperaturas, precipitaciones, nevadas y datos meteorológicos in situ".

"Son temas que me han gustado siempre y, aunque no es mi profesión, la climatología y la meteorología me han atraído desde que nací", declara.

La variedad entre los valles es uno de los aspectos más importantes. "La pluviometría no tiene nada que ver entre Ansó y Benasque, por ejemplo. Las diferencias pueden ser muy grandes en el mismo valle. Pineta es un valle espectacular que en zonas de umbría se han registrado temperaturas de hasta menos 20 grados en 2005. Hay días con siete y ocho grados bajo cero, frente a los ocho sobre cero en Góriz, que está más alto. La pradera de Ordesa es muy parecida".

Respecto a la evolución climática, Lobera comenta que la temperatura ha subido 0,7 grados en el último siglo, según datos de observatorios. "Los años setenta fueron muy fríos y nubosos, y en cambio subieron las temperaturas entre los ochenta y los noventa. Es simplemente cuestión de ciclos".

La paulatina desaparición de los glaciares es una de las consecuencias negativas. "El retroceso es incuestionable, en fotos y mediciones habituales se aprecia de forma clara y la gente que subimos a la montaña lo vemos. El glaciar de la Maladeta está entre los ejemplos más claros, pero se aprecia el mismo fenómeno en casi todos los demás".

En este aspecto, señala que desde la mitad del siglo XIV hasta la mitad del siglo XIX se produjo el fenómeno de la pequeña Edad de Hielo, en la cual los glaciares del Pirineo estuvieron sobredimensionados. "Ahora vuelven a su estado normal porque antes hubo un periodo cálido y se cree que no había glaciares en esas zonas".

El montañero considera que "la variedad de contrastes es lo más atractivo", desde las nevadas de 1996 con seis metros acumulados en Cerler y los menos 25 grados de Sabiñánigo en 1954. "El Pirineo es la única gran cordillera que tenemos, y desde criterios climatológicos me parece la más interesante por sus vertientes y su amplitud, con 450 kilómetros de una gran variedad", concluye.