print
 
CARTAS AL DIRECTOR

Quebrantahuesos: convivencia y Labordeta




David GARCÍA FERNÁNDEZ, portavoz de L"Aliaga, Barbastro
29/09/2010

Hace dos meses aparecía muerto en Lérida el quinto quebrantahuesos en lo que va de año. Nació en Aragón y fue marcado por la FCQ -Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos-. Marcar es perforar sus alas para colocar una banda de plástico que lo identifique. Fue bautizado como Rover, tenía 8 años. Su muerte no ha sido hecha pública. Las promesas tan inmediatas y mediáticas de investigar y dar a conocer la causa de toda muerte de quebrantahuesos quedan casi siempre olvidadas. Ordesa, Hecho o Collarada son algunos de los nombres de las aves bautizadas olvidadas y las hubo, hay y habrá olvidadas y sin nombre. Volvamos a Rover. Murió por la suma de varias causas, todas producto de nuestra intervención directa o indirecta en la vida de un ser libre. El próximo sábado, Barbastro acoge una jornada donde se plantea nuestra convivencia con el quebrantahuesos. El quebrantahuesos no quiere convivir con nosotros, no se le tache de antipático, quiere vivir en su intimidad, nada más. Pero no se respetan sus lugares de alimentación y descanso, ni sus nidos, ni sus huevos, sus pollitos van de aquí para allá criados por marionetas para al final ser liberados. Unos mueren Ventura y Covadonga, otro tiene vida de jaula, Segundino, y las ya "libres", Leoncia y Deva, están en Asturias donde son alimentadas in situ con cadáveres de cabras y ovejas dados por los pastores, informa FCQ en Asturias. Por cierto, pobre del pastor que "pillen" aquí dejando una res muerta en el monte como ley natural pide pero ley de negocio niega. Tanto disparate hasta aquí resumido (y los que podrían decirse) bien merecerían sentencia del tribunal de la ética que pedía instaurar en sus Memorias de un beduino en el Congreso el que es ya siempre José Antonio Labordeta. Volvamos al quebrantahuesos y a un modelo actual de convivencia basado en intervenir e imponer destinos por creerse más sabios que el mismo quebrantahuesos. Este modelo tergiversa el concepto conservación e hipoteca el futuro de la especie aunque no el de quienes de ella viven, así lo demuestran aves muertas pero proyectos a 15 años vista respectivamente. Tal vez la jornada de Barbastro cierre este modelo y abra uno sólo de vínculo ligado a la recuperación del muladar y al respeto y dejar hacer al quebrantahuesos.