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Los escolares muestran sus habilidades comerciales en el mercado de cooperativas

El grupo de teatro del Colegio Sancho Ramírez actuó en el salón de actos del Centro Cultural.
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Seis colegios del Alto Aragón instalaron en el Centro Cultural Ibercaja sus puestos con productos artesanos

LA CALLE Duquesa Villahermosa de Huesca, y por extensión los Porches de Galicia, tuvieron ayer un colorido especial. De ello se ocuparon más de trescientos escolares de 5º y 6º de Primaria de seis colegios de la provincia (CRA Alto Ara de Broto, Escuelas Pías de Jaca, La Laguna de Sariñena, Miguel Servet de Fraga, Sancho Ramírez de Huesca y Santiago Apóstol de Grañén) que despidieron el programa "Aprendiendo a emprender con Ibercaja" con un Mercado de Cooperativas que se instaló en el Centro Ibercaja.



S.D.
28/05/2016

A medida que uno iba caminando por los Porches, se acercaban chavales que ofrecían llaveros, pasadores de pelo..., y emplazaban a los oscenses a acudir al jardín del Palacio de Villahermosa para ver todos los productos artesanales que había fabricado durante el curso, a comprarlos y con ello ayudar a una entidad benéfica o una oenegé y a permitirles a ellos "darse un capricho" con los beneficios, en la mayoría de los casos un viaje de día con destinos tan atractivos como el Parque de Atracciones de Zaragoza.

La verdad es que daba gusto pasear por este centro neurálgico de la ciudad y cruzarse con los escolares, y qué decir del momento en el que uno ponía los pies en el jardín del Centro Cultural Ibercaja, no es fácil ver en él tanta concentración de chavales. Uno no sabía a donde dirigir la vista porque todo eran cosas originales, realizadas a mano por ellos y, sobre todo, llenas de color. Casi apetecía llevárselo todo y, de esta manera ser partícipe de un programa educativo que profesores y alumnos valoraron de forma muy positiva.

Escuelas Pías de Jaca lleva cuatro años desarrollándolo. Para Ana Ausaberri, una de las profesoras que acompañó ayer a los escolares, es muy positivo porque les enseña a emprender, "a tener iniciativa, a saber vender, a saber gestionar una cooperativa con presidente, secretario y tesorero. Para ellos es aprender de otra manera".

En los puestos de las cooperativas jaquesas había carteras hechas con tetrabriks de leche, broches con flores de goma Eva o fieltro, posavasos..., y entre los niños se notaba mucha ilusión.

Lo cierto es, que los de todos los colegios mostraron grandes dotes de vendedores y consiguieron su objetivo con simpatía, cercanía, buenos modales y cordialidad.

Eran los auténticos protagonistas y jugaban con la ventaja de vender cosas que ellos mismos habían hecho, y esa seguridad tuvo muy buenos frutos, tanto para ellos como para las entidades que, como en cualquier empresa, destinan parte de sus beneficios, en este caso un mínimo del 10 por ciento. En el caso de Jaca va a ir a Itaka Escolapios, Cruz Roja y la Sociedad Protectora de Animales.

El Colegio Miguel Servet de Fraga va a donar parte de la recaudación del mercadillo a Cáritas. Este centro se ha estrenado este año en el proyecto, pero la experiencia no ha podido ser más positiva. María Ángeles Santisteve reconoció que estaban "encantados". "No ha sido sólo la producción, sino que hemos trabajado en todas las áreas y lo hemos enfocado de una manera global que tiene como punto y final este mercadillo".

El estudio de mercado de los escolares fragatinos les llevó a pensar en los oscenses y en las fiestas de San Lorenzo, y sus rosas blancas y verdes se vendieron enseguida. También había en sus puestos perritos bayeta, portafotos, cajitas decoradas... Para el año que viene piensan repetir, y es un clamor al unísono porque "trabajar en este proyecto ha sido divertido y nos ha gustado mucho ya que hemos trabajado en equipo", comentaron ayer Alejandro Vera, Lucas Carcedo y Orlando Reyes.

El Colegio Santiago Apóstol de Grañén, también hizo un guiño laurentino. La pañoleta verde en uno de los puestos, y entre los objetos que vendían había pulseras, chapas y libretas pensadas para los oscenses, además de carteras, posavasos, salvamanteles, tarritos decorados...

El proyecto "Aprender a emprender" no es algo nuevo para este centro. Raquel Zamora, directora del mismo, contó que son cuatro años con este programa que es "muy interesante porque se trabajan la competencia, la colaboración, la cooperación en equipo, además del marketing y la publicidad que también es importante. Además, tienen que aprender que, a veces, se trabaja mucho y no se consigue lo que se quiere el día de la venta" que, según Zamora, no es lo más importante, "sino todo el proceso de formar la cooperativa, entrar en contacto con el Inaem, abrir una cuenta bancaria, estatutos, junta directiva, elección de productos, estudio de mercado..., mucho trabajo hasta que se ponen a fabricar".

Desde el Colegio Sancho Ramírez, además de vender en su puesto, quisieron dar un atractivo añadido al mercadillo y los miembros del grupo de teatro se encargaron, en un caso de atraer con bailes a la gente para que comprara sus entradas, y otros en dos pases por la mañana y uno por la tarde, subieron al escenario del salón de actos del Palacio de Villahermosa, entremeses de Cervantes y López de Rueda.

Para Alicia Gracia, profesora del centro, lo importante de este proyecto es "el trabajo en equipo, el sentirse responsables de algo e implicarse en ello y, sobre todo, que además de estar aprendiendo a emprender, se divierten y son buenos compañeros, que es lo que nosotras primamos".

En el Sancho Ramírez, con la recaudado los miembros de las cooperativas recuperarán su capital inicial, se irán de merienda y el 50 % lo destinarán a una oenegé que está por decidir.

Lucía Marco y Irene Villacampa, presidentas de dos cooperativas del CRA Alto Ara, entregarán una parte de su recaudación a Unicef, porque quieren que sea para los niños. En sus puestos había tira huevos, minions, pulseras o chiflos, y estaban muy contentas porque la venta había ido "mejor de lo que esperábamos". Ambas aseguraron que lo mejor del proyecto es "lo bien que nos lo hemos pasado, y lo peor que alguna vez hemos discutido", pero siempre han llegado a un consenso y han decidido entre todos.

Luisa Pellicer, indicó que el CRA reúne a los colegios de Torla, Broto, Fiscal y Boltaña, y que son cuatro los años que llevan participando en este programa que contribuye a que "tomen decisiones en común, se responsabilicen con sus creaciones, su dinero y sus decisiones".