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EDUCACIÓN

El Gobierno consolida los grados universitarios de cuatro años de duración

A través de un nuevo decreto, las universidades deberán distinguir entre máster oficial y de formación permanente

Inicio del curso académico en la Escuela Politécnica de Huesca.
Inicio del curso académico en la Escuela Politécnica de Huesca.
Pablo Segura

Las universidades deberán distinguir de modo nítido entre un máster oficial y uno de formación permanente, según el nuevo decreto de enseñanzas universitarias, que acabará con los grados cortos de tres años y obliga a que la enseñanza híbrida tenga entre un 40 y 60 % de la carga crediticia. En un encuentro con la prensa este martes, el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, explicó el contenido del real decreto que regulará las enseñanzas universitarias y cuyo envío al Consejo de Ministros será antes del verano, tras el estudio de las alegaciones que se presenten.

Sobre los máster, Pingarrón recordó la idea del Ministerio de que sus precios se vayan acercando a los de grado y anunció que la nueva norma obligará a las universidades a diferenciar de modo claro entre un máster oficial y uno de formación permanente. Los primeros requieren de la validación de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación y de sus homólogas autonómicas, y las segundas son diseñadas por la propia Universidad.

En concreto, las Universidades deberán distinguir las enseñanzas de formación permanente que requieran titulación universitaria previa de las que no lo precisan, según la propuesta conocida ayer.

El Gobierno tiene capacidad para legislar en las universidades públicas y privadas, y sus centros adscritos, pero no en la iniciativa privada, señaló Pingarrón en respuesta a que en ocasiones se comercializan cursos o máster sin la debida calidad.

“No soy experto pero lo que sí se puede, por ejemplo, es que por parte de Ministerio de Consumo se vigilen ofertas no adecuadas”, dijo.

El futuro real decreto consolida por regla general los grados de 240 créditos (cuatro años) -salvo aquellos que por directrices europeas deben ser de 300 o 360 créditos- y elimina los de tres años, que en el curso 2019-2020 solo supusieron 24 de los 3.880 títulos superiores que ofrece el sistema universitario, mientras que los de cuatro años suman 2.835.

En una de sus disposiciones, el real decreto prevé que desde su aprobación habrá un periodo transitorio de cuatro años para garantizar que los alumnos de hayan iniciado estos estudios de tres años los puedan acabar sin problemas.

Según Pingarrón, estos grados más cortos no permitían en “muchos casos” la adquisición de unos conocimientos generalistas, como marca la ley, y estaban muy orientados a la especialización y a las demandas del mercado laboral.

Fue en la etapa del ministro de Educación del Partido Popular José Ignacio Wert cuando un real decreto, en consonancia con lo aplicado en otros países vecinos, permitió que las universidades pudieran ofrecer grados de 3 y 4 años, para facilitar la internacionalización de los egresados españoles en Europa.

El conocido como decreto 3+2 provocó el rechazo de parte de la comunidad educativa al considerar que los grados de menor duración obligarían a realizar un máster de dos años, que son más caros.

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