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CUIDADOS A MAYORES

Falta personal y formación en el sector de cuidados en España

La precariedad laboral es otro de los problemas detectados, según un informe

En la primera ola, la covid atacó especialmente los centros de personas mayores.
En la primera ola, la covid atacó especialmente los centros de personas mayores.
S.E.

Escasez de personal, precariedad laboral y déficit de formación son algunos de los problemas del sector de los cuidados de larga duración en España, según un informe de la Fundación Alternativas que analiza el impacto de la pandemia de la covid-19 en el ámbito de los cuidados a las personas mayores.

Así se desprende del proyecto ‘En la primera línea del coronavirus: el trabajo de cuidados a personas mayores en España’, un estudio comparado que analiza cómo se vio afectado el sector por la crisis del coronavirus en España e identifica las dificultades de las personas que trabajaban en las residencias y en los servicios de ayuda a domicilio durante la primera ola.

“La pandemia de covid ha creado algún nuevo problema en el sector de cuidado a mayores pero lo que ha hecho fundamentalmente es agudizar y sacar a la luz problemas estructurales que existían hace muchos años”, explicó este martes el investigador Manuel Pereira-Puga, coautor del estudio junto a Jorge Hernández-Moreno, quien puso de relieve la “complejidad” de tomar decisiones de política pública en este ámbito.

Por su parte, la autora de la comparativa en nueve países europeos, Lisa Pelling, apuntó algunos de los problemas que no solo han identificado en España, como “la precarización de los trabajadores, la falta de personal, las privatizaciones, la organización fragmentada, la financiación insuficiente”, que han “puesto en peligro a los más vulnerables durante la pandemia: las personas mayores”, y pidió “escuchar a los sindicatos”.

El documento centrado en España precisa que, en el contexto de la primera ola de covid, el principal problema en materia de personal fue la falta de trabajadores, “especialmente grave” en las residencias de personas mayores, como consecuencia del “alto impacto” que la pandemia ha tenido en el personal. Las principales causas del escaso número de efectivos disponibles durante la primera ola fueron: alta tasa de contagio; cuarentenas; tener alguna patología previa o factor de riesgo; problemas de carácter psicológico ante la dificultad y complejidad de esta situación, o cuestiones en el entorno social y familiar.

Otro problema, la “baja cualificación formal y una insuficiente oferta dirigida a la formación y la acreditación profesional”. Y ante la covid, se contrató a trabajadores sin certificado de formación ni experiencia, “dificultando la consecución de los objetivos de mejora en este ámbito”.

Por otro lado, los niveles de retribución de los trabajadores del ámbito residencial en las categorías profesionales, en su inmensa mayoría mujeres, “son significativamente menores que en puestos equivalentes en el Sistema Nacional de Salud”. 

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