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CRISIS MIGRATORIA

Melilla frustra nuevas entradas y Ceuta intensifica los regresos

González-Laya quiere dejar atrás “cuanto antes” la crisis con Marruecos

Un grupo de jóvenes migrantes lleva meses viviendo en los montes de Ceuta.
Un grupo de jóvenes migrantes lleva meses viviendo en los montes de Ceuta.
Efe

La presión migratoria seguía centrando este domingo la actividad en las dos ciudades españolas norteafricanas, con Melilla evitando la madrugada de este sábado al domingo que 70 marroquíes saltaran la valla y Ceuta acelerando los controles para que regresen los que entraron ilegalmente hace seis días. Melilla experimentó así la sexta noche de presión consecutiva en su perímetro fronterizo, las últimas dos sin ninguna entrada gracias al refuerzo policial y militar en la zona española y en la marroquí, donde las fuerzas de seguridad trabajan en la contención y disuasión de los migrantes.

En Ceuta, donde la frontera del Tarajal amaneció este domingo tranquila por cuarto día seguido, la Policía Nacional y la Policía Local aumentaron los controles en las zonas montañosas donde se tiene constancia de que hay asentamientos ilegales de inmigrantes que llegaron al principios de semana en un episodio de migración inédito.

La intensificación de los controles se produce porque aún quedan en la ciudad decenas de marroquíes que lo último que quieren es regresar a su país de origen. El número de devoluciones de inmigrantes marroquíes que han entrado irregularmente en Ceuta asciende ya a 7.500 personas, según la Delegación del Gobierno.

La cifra se incrementó en 500 personas durante las veinticuatro horas de este domingo como consecuencia de la entrega de más inmigrantes a Marruecos, así como por los retornos voluntarios de otros muchas.

Nuevo conflicto político

En Ceuta, además, surgió este domingo un nuevo conflicto político al decidir la Delegación del Gobierno la prohibición de las concentraciones en la ciudad como consecuencia de la crisis migratoria que se ha producido, lo que afecta al mitin que el presidente de Vox, Santiago Abascal, tenía previsto ofrecer este lunes en la ciudad tras visitarla este miércoles. Por otra parte, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, afirmó este domingo en RNE que quiere dejar atrás “cuanto antes” la crisis en las relaciones con Marruecos y abogó por el diálogo y la diplomacia. 

Respecto a cómo se reconducirán las relaciones con Marruecos, consideró que “hay que mirar hacia el futuro y evitar que estas escenas se reproduzcan”, además de ayudar a retornar a los que quieren volver a ese país “y en ello estamos con las autoridades marroquíes”, porque “reconducir la relación es clave para los dos países”. Para ello, continuó, mantienen muchas conversaciones de manera discreta.

“No hay ningún contacto”

Palabras que, sin embargo, desmintió el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Naser Burita, quien afirmó que “no hay ningún contacto con España desde el estallido de esta crisis actual, en una entrevista en la emisora francesa Europe 1.

Burita hizo la distinción entre la Unión Europea y la mayoría de sus países, con los que hay “muy buena relación” y “una actitud hostil de España” que ha creado esta crisis bilateral. Como se recordará, España permitió en abril que el jefe del Frente Polisario Saharaui, Brahim Ghali, fuera atendido en un hospital de Logroño de varias dolencias, incluida la covid, frente a la oposición marroquí. 

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