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Artístico brindis de Heraldo en honor a los 40 años del Estatuto de Autonomía

Con la batuta de Carlos Latre, la gala alternó ágilmente el humor con la nostalgia y la música

Mikel Iturbe, Fernando de Yarza Mompeón, Rosa María Serrano, Javier Lambán, Paloma de Yarza López-Madrazo y María Rodrigo, momentos antes de la gala.
Mikel Iturbe, Fernando de Yarza Mompeón, Rosa María Serrano, Javier Lambán, Paloma de Yarza López-Madrazo y María Rodrigo, momentos antes de la gala.
Guillermo Mestre

La sala Mozart del Auditorio de Zaragoza albergó ayer la gala ‘Cómo hemos cambiado’ de Heraldo de Aragón. Una frase que popularizó el grupo valenciano Presuntos Implicados y que sirvió para recordar la efeméride local del año: las cuatro décadas que han pasado desde el Estatuto de Autonomía aragonés, que entró en vigor el 10 de agosto de 1982. Además, este año también se cumplen 15 desde la única reforma a la que ha sido sometido dicho Estatuto.

La sala se llenó. Los mensajes de ausentes muy presentes aparecían en pantalla: Berta Collado, Jorge Usón, Rafa Maza, Bianca Kovacs, Vanessa Montfort… el escenario, con dos de los bustos pintados y reinterpretados de Goya que han acampado estas semanas en la plaza de Santa Engracia, pedía un poco de mambo, y lo tuvo.

La ceremonia fue todo menos ceremoniosa; de hecho, el presentador Carlos Latre se gana bien la vida con la risa, ayudado de su larga experiencia en la comedia ‘stand up’ y su prodigiosa habilidad para imitar voces. Latre es una dinamo y tiene un guante en la garganta. A todos los imita bien, pero a algunos los clava. Felipe González, el rey emérito Juan Carlos I, el meteorólogo televisivo Roberto Brasero, Pancho de ‘Verano azul’, Michael Jackson, Miguel Ríos con su ‘Bienvenidos’ adaptado a referentes aragoneses, Aznar, Cela, Víctor Manuel, Julio Iglesias... el conductor de la velada siguió sacando personajes de su chistera antes de dar paso al músico zaragozano David Angulo, miembro de ‘Oregón TV’, que protagonizó uno de los momentos estelares de la cita. Hacer a guitarra y voz ‘Habla, pueblo, habla’ de Jarcha con el registro de Silvio Rodríguez no es fácil, sobre todo cuando tu cerebro no se compartimenta como el de este superdotado, de oído absoluto. Lo de poner a Pitingo a cantar la canción de ‘La batalla de los planetas’, la serie de dibujos animados del Comando G, fue el summum.

Latre se puso en la piel de Jorge Javier Vázquez para llamar al director de Heraldo de Aragón al estrado. Mikel Iturbe encajó el envite con una sonrisa antes de que se le uniese sobre las tablas el presidente de Aragón, Javier Lambán, para ser entrevistado en directo.

La charla tuvo un argumento troncal muy curioso: los regalos que había hecho Lambán a diferentes personalidades a lo largo de los últimos años, presentes de los cuales se había hecho eco Heraldo. El historiador y político ejeano respondió de manera solícita a todas las cuestiones.

La entrega de dos cajas de espárragos a Mariano Rajoy en la Moncloa poco antes de que dejase la presidencia del Gobierno fue la primera interrogante satisfecha por Lambán. “Tuve una buena relación con él, la sigo teniendo; creo que fue injustamente tratado por la historia reciente. Los espárragos eran de Quinto; el Ebro se había desbordado poco antes y se los llevé para recordarle que la huerta aragonesa daba productos fascinantes, que había que actuar en el río”. Iturbe recordó que también le llevó un libro de Baltasar Gracián, ‘El político’. “El libro se inspira en Fernando II de Aragón, el rey católico, que sufrió un atentado en Barcelona. Hay que recordar que a Rajoy le aprobó los presupuestos un grupo parlamentario que luego apoyó una moción de censura contra él; creo que llegaría a buenas conclusiones”.

A Pedro Duque, exministro socialista y astronauta, le regaló el presidente aragonés un ‘pendrive’ con la voz de Ramón y Cajal.

Después de aludir a otros regalos, Lambán soltó una pulla al independentismo catalán al recordar que se pueden tener relaciones relaciones internacionales desde las autonomías sin abrir sedes diplomáticas fuera de España, y siempre con la anuencia del gobierno central.

Iturbe, en un tono distendido, regaló a Lambán otro libro de Gracián: ‘Oráculo, manual y arte de la prudencia’, una edición especial de Heraldo de Aragón, y bromeó sobre el hipotético mensaje que llevaba aparejado el regalo. Lambán le replicó que sí, que había mensaje, y correspondió al detalle entregando al director del Heraldo una medida cuatribarrada aragonesa de la Virgen del Pilar, idéntica a la que entregó al papa Francisco en visita oficial hace unas semanas.

Con el metafórico telón, la equis de la ecuación se despejó sola: la versatilidad al mil por cien multiplicada por los aplausos del público y dividida por una elegancia retrospectiva solo podían dar felicidad de la buena.

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