Aragón

ALTO ARAGÓN - SUCESOS

La Guardia Civil esclarece 13 estafas en cinco municipios altoaragoneses con la operación 'Telefones'

Se han resuelto cinco en Fraga, cuatro en Sabiñánigo, dos en Jaca, una en Barbastro y otra en Panticosa

La Guardia Civil esclarece 13 estafas en cinco municipios altoaragoneses con la operación 'Telefones'
La Guardia Civil esclarece 13 estafas en cinco municipios altoaragoneses con la operación 'Telefones'
G.C.

HUESCA.- La Guardia Civil ha esclarecido un total de 13 estafas en cinco municipios de la provincia de Huesca, en el marco de la operación nacional 'Telefones', desarrollada en Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana, Murcia, Aragón y Cataluña.

La Benemérita ha resuelto cinco denuncias por estafa en Fraga, cuatro en Sabiñánigo, dos en Jaca, una en Barbastro y otra en Panticosa, desmantelando una organización delictiva dedicada a estafar a las compañías de telefonía móvil mediante falsas contrataciones y portabilidades telefónicas.

En las provincias mencionadas se han realizado 29 detenciones de personas con edades entre los 19 y los 55 años, de ocho nacionalidades diferentes, por la presunta comisión de 634 hechos delictivos, entre ellos estafa, usurpación de estado civil, falsedad documental, revelación de secretos, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

La Guardia Civil ha estimado que la red desarticulada ha defraudado 2,7 millones de euros al traficar durante tres años con móviles de alta gama en diferentes localidades de 48 provincias españolas.

INICIO EN ALBACETE

La operación se iniciaba cuando agentes de la Guardia Civil de Higueruela (Albacete), dentro de un servicio operativo de seguridad ciudadana realizado en una vía de comunicación próxima a la localidad de Caudete, intervinieron dentro de un turismo 21 teléfonos móviles de última generación sin que el conductor del vehículo pudiera acreditar la legítima procedencia de los mismos.

Tras la aprehensión de estos dispositivos comenzaron unas investigaciones que permitieron identificar el origen de los teléfonos y comprobar que constituían un envío dentro de un entramado criminal dedicado a la obtención de teléfonos móviles de alta gama mediante la estafa a las compañías operadoras utilizando un sofisticado y novedoso 'modus operandi'.

Asimismo, los agentes comprobaron que existía un elevado número de denuncias formuladas en casi la totalidad del territorio nacional de clientes de operadoras de telefonía que manifestaban haber sido víctimas de delitos de estafa, al sufrir cargos indebidos en concepto de pago de cuotas de terminales móviles de gama alta y tarifas de telefonía que nunca habían contratado.

Estas denuncias resultaban necesarias para el usuario en el trámite de reclamación de los importes facturados que finalmente eran asumidos por las compañías operadoras. Obtenían fraudulentamente teléfonos móviles de alta gama en Europa y los vendían en Marruecos.

El lucro principal de la organización criminal procedía de la venta en Marruecos de teléfonos móviles Smartphone, de alta gama, obtenidos de manera fraudulenta en España y otros países europeos, principalmente Francia y Alemania.

Para ello, una de las ramas de la organización se dedicaba a comprar de forma ilícita, en países de Sudamérica, datos reales de clientes de compañías operadoras de telefonía móvil que dan servicio en España. Con esos datos, en establecimientos comerciales de "confianza" para la organización, se activaban líneas de teléfono prepago de compañías virtuales para después solicitar la portabilidad de estas líneas a las principales compañías operadoras en España.

Puesto que los datos del supuesto "cliente" resultaban ser reales y conocidos por las compañías operadoras, éstas ofertaban la posibilidad de contratar la compra a plazos de teléfonos móviles de alta gama.

MENSAJERÍA

Hechas las contrataciones, los teléfonos eran enviados por las compañías a través de empresas de mensajería, donde la organización también contaba con repartidores captados que entregaban irregularmente los terminales a la última rama de la organización, encargada de receptar los smartphone', gestionar su salida hacia Marruecos mediante el uso de "mulas" y lograr allí su venta al público obteniendo el beneficio final de la actividad criminal.

Todas las personas que formaban parte del entramado criminal recibían un pago por los "servicios" prestados de acuerdo a sus funciones, previamente delimitadas.

Los cabecillas se encargaban de pagar un precio prefijado por los datos de clientes obtenidos en Sudamérica y posteriormente vendían los terminales móviles a un segundo escalón jerárquico.

Este segundo escalón se dedicaba a pagar a los repartidores por cada envío entregado, así como también a las personas encargadas de transportar los terminales hasta Marruecos, y tenía sus propios cauces de venta de los móviles al público general.

Algunos de los miembros, utilizaban los datos obtenidos de terceros para estafar a financieras automovilísticas y formalizar pequeños créditos o préstamos personales.

ALTO NIVEL DE VIDA

Una de las principales características de los líderes de la organización era su movilidad geográfica, con el fin de obstaculizar cualquier tipo de investigación de la que pudieran ser objeto, lo que les hacía desplazarse continuamente por distintas provincias españolas e incluso por el extranjero.

Las actividades delictivas reportaban importantes beneficios a los principales miembros de la organización, quienes mantenían un alto nivel de vida en España llegando incluso a adquirir propiedades inmobiliarias y vehículos de alta gama.

Además, para no levantar sospechas, trataban de mantener las cuentas bancarias con un saldo normalizado realizando continuas extracciones de efectivo. El dinero en efectivo era transportado hasta Rumanía y Marruecos, países de origen de los integrantes de la organización, donde lo utilizaban para la adquisición y acondicionamiento de propiedades, algunas de ellas de lujo.

Durante los 9 registros practicados en la operación, la Benemérita ha intervenido numerosos efectos de valor procedente de las actividades ilícitas del grupo, destacando 10 vehículos, 305 teléfonos móviles, 425 tarjetas SIM, 16.153 euros en efectivo, 335 dólares americanos, 41.000 pesos venezolanos, dos ordenadores portátiles provistos de programas para manipular documentos de identidad y números de cuentas bancarias y abundante documentación de interés relativa a la actividad delictiva desarrollada por la organización.

Igualmente han sido bloqueadas 34 cuentas bancarias, así como 24 tarjetas de crédito. La operación ha sido llevada a cabo por agentes pertenecientes al Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Almansa, que han contado con la colaboración de agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial y Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Guardia Civil de Albacete, de las Áreas de Investigación de la Guardia Civil de Fraga y Vall de Uxó, de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Lleida, así como de la quinta Unidad de Distrito de la Policía Local de Valencia.

Asimismo, ha sido determinante para el desarrollo de la investigación el intercambio de información con otros países. Las diligencias instruidas han sido centralizadas en el Juzgado de Instrucción número 1 de Almansa (Albacete), con la participación directa de distintos Juzgados de las provincias de Algeciras, Valencia, Alcira, Játiva, Castellón, Nules, Villareal, Zaragoza y Murcia.