Aragón

ALTO ARAGÓN - PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Los niños salen por fin a la calle tras el confinamiento por el coronavirus en una jornada de risas tras la mascarilla

Miles de menores altoaragoneses jugaron al aire libre por primera vez tras seis semanas en casa

Los niños salen por fin a la calle tras el confinamiento por el coronavirus en una jornada de risas tras la mascarilla
Los niños salen por fin a la calle tras el confinamiento por el coronavirus en una jornada de risas tras la mascarilla
Á.H.

HUESCA.- Miles de niños de toda la provincia pisaron este domingo las calles por primera vez en seis semanas en una jornada que, según informó la Delegación del Gobierno, transcurrió sin incidencias reseñables. Algunos de estos menores que han estado confinados mes y medio pisaron la calle, literalmente, por primera vez porque en estas semanas han aprendido a andar.

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Fue una jornada para coger patines, bicis o pelotas y recuperar el territorio habitual de los niños, las calles, aunque fuera por una hora y todavía bastante alejados de la normalidad plena (mascarillas y guantes eran bastante comunes). Eso sí, las zonas de juegos infantiles siguen precintadas, aunque se pueda entrar en los parques pero solo para pasear.

Este primer día dio lugar a numerosos "reencuentros familiares": los padres y los niños desde la calle y los abuelos desde las terrazas. Para muchos, ha sido la primera vez que ven a sus nietos en persona tras seis semanas.

Precisamente ir a ver a los abuelos, aunque fuera a varios pisos de distancia, fue lo que hicieron dos familias de Huesca con las que habló este periódico. Rosa y sus hijas Ariadna y Victoria fueron a saludar a los abuelos antes de que las pequeñas siguieran su paseo con los patinetes. Rosa comentaba que sus hijas han llevado bien el confinamiento total, pero a la pequeña, de 6 años, la última semana se le ha hecho "muy dura". Ariadna y Victoria estaban "muy ilusionadas con este día", añadió su madre y su hija pequeña lo remarcó: "Tenía muchas ganas de salir. En casa leía y hacía legos, pero también me aburría un poco".

También por el centro, Maite y sus hijas Isabel y Judith iban a llamar a casa de los abuelos para que se asomaran por el balcón y verse por fin sin necesidad de videollamadas. Las dos pequeñas admitían que el estar encerradas en casa tanto tiempo se les hace "aburrido", aunque Isabel ya se haya "acostumbrado". No tanto Judith, que tenía "muchísimas ganas" de salir con el patín y la pelota. Tras visitar a los abuelos, tenían pensado ir a comprar cruasanes rellenos con chocolate, a modo de premio.

La limitación de tres niños por adulto hizo que Carol y su pareja se tuvieran que "dividir" los pequeños. Ella se fue con Estela por el centro y él, con los más pequeños y más cerca de casa". Estela, en cambio, "quería andar mucho, rápido y lejos", dentro de esa limitación de 1 kilómetro. La hermana mayor reconocía que se había agobiado algo en su casa estas semanas "porque hay mucha gente pero también juego mucho con mis hermanos". Eso sí, "me moría de ganas por salir y quiero hacerlo todos los días".

SOMONTANO

En Barbastro, absoluta normalidad y niños "soltando" la ansiedad del confinamiento a sus anchas por las calles vacías. En general, caras alegres en niños y niñas, de complacencia entre los padres y madres en una jornada definida por tranquilidad y la ansiedad con reparto de mascarillas a los menores de 14 años por iniciativa del Ayuntamiento.

Las fuentes consultadas resaltaron "el comportamiento excepcional de los vecinos durante la cuarentena". La ronda informativa por calles semivacías dejó imágenes propias del primer día de salida autorizada para niños que pasará a la historia local porque nunca se vivió una situación similar desde hace cien años con la "Spanish Pandemic" de 1918, según cuenta el historiador oscense Bizèn d"o Río.

La familia Abarca-Lordán pisó la calle con las tres hijas, Vega, Greta y Shira que con año y medio vivió su primera experiencia de andar sola. "Cuando sea mayor, le recordaremos que dio sus primeros pasos tal día como hoy después de aprender a andar por casa. Las tres han llegado contentas pero cansadas, ha sido una salida familiar con sensaciones muy distintas por calles vacías en domingo, echamos de menos la parada en los veladores", explicó Edgar. "Es una visión sorprendente de la ciudad con muchísimas ganas de que regrese la normalidad".

Javier Subías, que formó parte de la primera expedición española que cruzó la superficie helada del mar Báltico hace diez años, se refirió a las sensaciones de su hija Nayra, "han sido de cierta extrañeza con miradas de reojo no exentas de felicidad porque tenía muchas ganas". A diario sin salir de casa, "hemos compartido experiencias de barranquismo, parapente, piragüismo y senderismo, entre otras, equipados y con sistemas "online" han sido intensas y divertidas". Además, "hemos tomado cañas "online" con los amigos".

Rocío vive en Barbastro y trabaja en Graus: "A los críos les hacía falta este primer día, también a los padres y madres". Una madre con dos hijos: "Echo de menos la actividad de nuestro bar y los recursos que genera pero hoy damos una vuelta a nuestras anchas en espera de que vuelva la normalidad".

Martina Fillat también vivió "con intensidad y contenta" su primera salida. Mari Carmen, que echa de menos la zapatería donde trabaja, saludó sonriente desde el balcón "con estos pelos" y la bandera de España antes de dedicarse a hacer tareas de repostería con "rosquilletas caseras". Asun Berroy también se mostró "sonriente" desde el balcón, Javier Cía policía local, se dedicó al reparto de mascarillas "en una mañana muy tranquila". Chema Satué, de Protección Civil, destacó la "conducta ejemplar de los vecinos.

Ansiedad por salir a la calle que ve desde la ventana de la habitación es la que tiene Esperanza Moreno (91 años) en la Residencia Municipal La Paz. "Echo de menos ir a la huerta, las visitas semanales de mi joven y de los nietos que me saludan desde la calle. La mejor noticia que he recibido estos días que seré bisabuela, de nuevo... mi niño -por el nieto- me lo dijo por teléfono. Menudo subidón tuve".

ALTO GÁLLEGO

Ordenados y dentro de lo establecido, así salieron este domingo a la calle los niños del Alto Gállego. En la capital comarcal, la alcaldesa Berta Fernández comentaba que la policía local le había trasladado que en la jornada "había imperado la normalidad. Hubo algún caso en el que habían salido dos adultos con un niño pero ha podido ser por desconocimiento. Daba alegría escuchar voces en unas calles en las que nos hemos acostumbrado a que reine el silencio constantemente".

Reyes Martín, una madre que salió a la calle en Sabiñánigo con su hija de 4 años, comentaba que se veía que los pequeños estaban "nerviosos y contentos por salir pero también con miedo por si hacían las cosas bien. Antes de hacer cualquier movimiento preguntaban si podían, supongo que por todas las indicaciones que les hemos dado antes". En el paseo, los pequeños se han encontrado con amigos "y estaban muy contentos de verse pero en ningún momento se han intentado acercar, parece que de verdad entienden".

LA RIBAGORZA

Los niños ribagorzanos salieron este domingo a la calle protegidos y contentos, pero extremando las precauciones. El Ayuntamiento de Graus repartió mascarillas quirúrgicas entre las familias, a la espera de hacer el reparto de las infantiles a mediados de semana. También en Benasque han encargado mascarillas infantiles. En Benabarre, los niños salieron sin incidencias, salvo alguna aglomeración en la plaza Mayor que se disolvió por sí sola.

De forma escalonada y sin que se registraran colas en ningún momento, el Ayuntamiento grausino puso a disposición de las familias 800 mascarillas quirúrgicas. La Guardia Civil estuvo muy presente para controlar el reparto y la salida de los niños. Hoy se retomará el reparto en las empresas locales en servicio, también 800, mientras que se repartirán 500 en los núcleos agregados a través de los alcaldes pedáneos.

Los niños tomaron la capital ribagorzana, salpicando de color unas calles desiertas estos días. "Tenía muchas ganas de salir", confiesa Álex, subido en su patinete en compañía de su madre Yolanda en su primer paseo después de seis semanas. En el pasaje de George J.G. Cheyne, se encuentra con un amigo y su hermana, con quienes se saludan en la distancia, con mucha prudencia, pese a que se intuyen las sonrisas bajo las mascarillas por volver a disfrutar de cierta libertad.

Además de los patinetes, y pese a ser un día nublado, se vieron niños subidos en bicis y paseando en carrito, porque también salieron los más pequeños. El paseo del Ésera, la calle Barranco o la plaza Mayor recuperaron cierta alegría, contenida incluso por parte de los pequeños, y un atisbo de normalidad todavía coartada por el miedo.

En Benasque, los niños salieron algo más tarde, cuanto dejó de llover. Muchos disfrutaron de su primer paseo en bicis. Desde el Ayuntamiento han adquirido mil mascarillas infantiles.

El Ayuntamiento de Benabarre recordó a los padres la necesidad de mantener el distanciamiento, evitando "reuniones" como ocurrió en la plaza Mayor.

LOS MONEGROS

Niños muy contentos de haber salido y disfrutado de la calle, del campo y del aire puro que se respira en la capital monegrina.

Este jueves se inició el reparto de mascarillas infantiles por las casas, "una sorpresa para todos los pequeños de 0 a 12 años y ya estamos preparando otra para los jóvenes de 14 a 18", comentó el alcalde, Juan Escalzo. Además de advertir que la mascarilla debe de ser lavada, "a los niños de la guardería no les hemos llevado porque está contraindicada".

A partir de este domingo, "en las zonas rurales como es nuestro caso se podrá disfrutar del campo", indicó Escalzo.

Además, pensando en los jóvenes, se han repartido en los buzones una carta de toda la Corporación por su "ejemplar comportamiento". También hay una carta "dedicada a nuestros quintos de este año, porque también se lo merecen. Un año tan importante como es cuando cumples 18 años, es de merecido reconocimiento su comportamiento. Lo celebraremos juntos".

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