Aragón

ALTO ARAGÓN - SECTOR PRIMARIO

Asaja Huesca plantea simplificar la burocracia de las roturaciones

La agrupación agraria insta a la administración a abreviar plazos

Asaja Huesca plantea simplificar la burocracia de las roturaciones
Asaja Huesca plantea simplificar la burocracia de las roturaciones
ASAJA HUESCA

HUESCA.- La organización agraria Asaja Huesca aboga por la simplificación administrativa en las roturaciones derivadas de la construcción de parcelas y modernización de regadíos, de modo que se agilice el laboreo y desarrollo para el agricultor frente los retrasos que conllevan estas tramitaciones.

En declaraciones a este periódico, el técnico de Asaja Huesca, Gerardo Torralba, puso como ejemplo los permisos de roturación que se precisan para poner en marcha una parcela de regadío o para delimitar con mayor exactitud una parcela pequeña.

Estos permisos, explica, "también son necesarios para las que se han dejado de cultivar durante 15 años y en una concentración parcelaria o modernización de regadíos se asignan a un nuevo propietario".

En concreto, las roturaciones mayoritarias van aparejadas a actuaciones como cambios de márgenes de cultivo porque pasan a ser de riego por aspersión, cuadrar espacios que se han dejado de cultivar por parcelas de reemplazo o pequeños ajustes en parcelas de secano.

Según Torralba, en estos casos, "para poder realizar las roturaciones hay que solicitar un permiso, con una memoria de la actuación y, sobre todo, justificar que reúne las condiciones necesarias para que se ponga en cultivo, como un suelo fértil y rentable, sin una pendiente excesiva, etcétera".

Con este informe, explica el técnico de Asaja Huesca, "se pagan unas tasas para roturar y la administración se encarga de su estudio". Su gestión corre a cargo del Departamento de Agricultura, que se encarga de decir "si la parcela resultante reúne las condiciones adecuadas para el cultivo" y además precisa de "un informe medioambiental que prevalece sobre el primero cuando hay afecciones a la fauna o flora".

Todos estos trámites llevan consigo un proceso muy largo para el agricultor a la hora de preparar sus tierras. "El problema es que cualquier actuación del agricultor, por muy pequeña que sea, precisa de un permiso para roturar por lo que se alargan los plazos", comenta.

De este modo, si el agricultor presenta un solicitud para roturar, la contestación por parte de la administración llega entre un año y año y medio después. A juicio de Torralba, con estos retrasos el agricultor "puede llegar a perder una o dos campañas de cultivo".

Según el técnico de Asaja Huesca, "estos retrasos se ven agravados cuando hay ayudas de por medio, como por ejemplo modernizaciones de regadío subvencionadas por el Gobierno de Aragón".

Por ello, el Gobierno de Aragón ya pide que "se agilicen los trámites para las roturaciones ligadas a los planes de incorporación o de modernización". Para las roturaciones más pequeñas, Asaja Huesca plantea que el agricultor realice una comunicación a la administración y pueda resolverse un plazo máximo de dos o tres meses.

En el caso de las concentraciones parcelarias, Asaja Huesca reclama también más agilidad a la administración para que el agricultor o el propietario de la tierra pueda realizar la roturación. "Se tiene que mejorar la simplificación administrativa en la concentración parcelaria, al ser una actuación muy difícil de hacer y puede generar muchos problemas en los pueblos en el momento del reparto de lotes de tierras", explica Torralba.

De no agilizarse estros trámites, añade, "se frenan actuaciones de inversión importantes como concentraciones parcelarias, modernizaciones de regadío y, en algunos casos, de plantaciones de cultivos de leñosos y con ello se desincentiva la inversión".

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