Aragón

ALTO ARAGÓN - VIVIENDA

El mes de julio deja un agravamiento en la caída en compra de viviendas en la provincia

Los siete primeros meses del año acaban con un retroceso del 30,8 por ciento, pasando de 1.649 a 1.141 adquisiciones

El mes de julio deja un agravamiento en la caída en compra de viviendas en la provincia
El mes de julio deja un agravamiento en la caída en compra de viviendas en la provincia
P.S.

HUESCA.- La caída en la compraventa de viviendas en la provincia, con un acumulado cercano al 40 por ciento en lo que llevamos de año, en la provincia se agravó en julio tras el repunte, aunque todavía en negativo, que tuvo en junio.

En los siete primeros meses de este año, según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), el número de compraventas de viviendas en el Alto Aragón se ha desplomado un 30,8 por ciento respecto al periodo de enero a julio del año pasado, pasando de las 1.649 operaciones a las 1.141.

Se distinguen dos periodos muy claros coincidiendo con la pandemia y con la entrada en vigor del estado de alarma. Aunque en ambos se registraron retrocesos, desde la crisis sanitaria la caída es casi cuatro veces mayor a la de los primeros meses del año.

Así, en enero y febrero las adquisiciones de vivienda en la provincia disminuyeron un 11,4 por ciento respecto a los dos primeros meses de 2019 (de 507 a 449), pero desde marzo a julio la caída se multiplicó hasta el 39,4 por ciento menos (de 1.142 a 692).

CAÍDA DEL 71 POR CIENTO EN MAYO EN LAS ADQUISICIONES

Junio es desde el inicio de la crisis sanitaria el mes con un menor descenso en comparación con el mismo mes del año anterior. Este junio se compraron 161 viviendas en la provincia, un 18,3 por ciento menos que un año antes.

Y ese cierto "respiro" que dejó junio -se venía de un desplome del 72,4 por ciento en mayo- se detuvo el pasado julio, cuando las compras de vivienda en el Alto Aragón menguaron un 30,6 por ciento respecto al mismo mes de 2019.

En los otros dos meses del año ya con estado de alarma, los retrocesos en la compra de viviendas fueron del 45,9 por ciento en abril y en marzo, mes cuya primera mitad quedó fuera del estado de alarma, el descenso fue del 20,4 por ciento.

En cambio, si se cuentan las compras sobre todo tipo de fincas (rústicas y urbanas, que además de vivienda incluyen solares y otras como locales comerciales), los retrocesos mensuales empezaron a relajarse en junio y continuaron así en julio.

De enero a julio hubo 3.524 compras en la provincia, un 31,5 por ciento menos. Antes del estado de alarma (enero y febrero) habían caído un 10,7 por ciento y el descenso se multiplicó por cuatro (40,7 por ciento) de marzo a julio.

Ciñéndonos a la comparación de un mes con el mismo del año anterior, el peor registro fue en mayo, cuando el desplome alcanzó el 72,4 por ciento. En marzo fue del 19 por ciento y en abril del 51,9 por ciento.

Tras ese mínimo de mayo, el mercado inmobiliario de la provincia inició una tendencia hacia arriba, con disminuciones del 31,9 por ciento para junio y del 19,1 por ciento para julio, el menor desde marzo.

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