Aragón

ALTO ARAGÓN - COLABORAN: CAJA RURAL DE ARAGÓN Y DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE HUESCA

La vida que surge en los pueblos tras recuperarlos de la ruina

#CONTRALADESPOBLACIÓN

La vida que surge en los pueblos tras recuperarlos de la ruina
La vida que surge en los pueblos tras recuperarlos de la ruina
MONTAÑANA

HUESCA.- Montañana recupera su esplendor y arquitectura medieval a partir de la iniciativa pública, a la que se han sumado particulares que han rehabilitado su propiedad. Ahora, gracias al trabajo de años y al impulso de la pandemia, ocho vecinos más se han trasladado a vivir a este espectacular pueblo ribagorzano.

Es uno de la treintena de "Pueblos recuperados del Alto Aragón", que el arquitecto Sixto Marín ha estudiado y que recoge en la publicación así titulada y editada por la Diputación Provincial de Huesca. Concluye que "la práctica totalidad de experiencias de recuperación de núcleos abandonados han ayudado a fijar población y han descubierto nuevas formas de recuperar el territorio". Y Montañana es un ejemplo.

Marín distingue dos tipologías de pueblos recuperados atendiendo a su titularidad: pública o privada. "Huesca frente a cualquier otra provincia de España, por cómo se llevó a cabo la despoblación, tiene más localidades de propiedad pública y eso ha favorecido la mayor parte de los procesos", señala. De hecho, de los 30 hay 19 de titularidad pública. Entre estos últimos, hay algunos recuperados por iniciativa pública, con Búbal; y otros por privada mediante cesiones, como Isín, que gestiona la Fundación Benito Ardid. En este caso, la covid-19 ha obligado a cerrar las puertas de este centro vacacional del Alto Gállego creado para mejorar la vida de personas con discapacidad, pero solo de forma temporal, porque volverán con su singular propuesta.

Al margen de estos modelos, la mejora del acceso al castillo fortaleza de Muro de Roda, realizada por la Diputación Provincial de Huesca, a falta de una segunda fase, permite poner en valor un atractivo patrimonial que puede favorecer el asentamiento de población en el valle de la Fueva. Su alcalde, Ramón Laplana, apunta que si bien es muy complicado que se recuperen las aldeas deshabitadas dependientes de la fortaleza medieval -Pamporciello, Sosiaz, La Corona, La Lecina, La Plana y Ministirio- por la falta de agua, sí que contribuirá a "dar vida a la zona con el turismo". Solo el Humo de Muro y Aluján han estado habitadas. Pero todo puede ser, porque una familia ya se instaló en Fumanal, despoblada a finales de los años 60.

Son miles las personas que visitan al año esta fortaleza del siglo XI con conexión visual con todos los castillos del entorno (Troncedo, Samitier, Abizanda, Monclús...) y que dependía de San Vicente de Roda de Isábena. La DGA invirtió hasta 2009 casi 2 millones de euros en la reconstrucción de la muralla, la iglesia... pero, según el alcalde, sería necesaria otra intervención para terminar.

"La rehabilitación de elementos patrimoniales actúa de gancho para recuperar los pueblos de alrededor, con viviendas rurales... La Diputación funciona con unas estrategias estupendas", indica Sixto Marín, que resalta la importancia no solo de invertir en infraestructuras sino del Plan de Vivienda para poder intervenir y que haya disponibles para la llegada de vecinos.

MÁS VECINOS EN MONTAÑANA O DE VACACIONES A ISÍN

Desde 1999, el Gobierno de Aragón desarrolla un proyecto de restauración que, con una inversión de unos 2 millones de euros, ha conseguido recuperar el esplendor medieval de Montañana, un enclave ribagorzano con una extraordinaria riqueza arquitectónica que le ha valido los títulos de Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural. Aunque nunca ha llegado a estar totalmente despoblado, este núcleo perteneciente al municipio de Puente de Montañana perdió casi toda su población en los años sesenta del pasado siglo y los vecinos fijos han sido testimoniales -una persona durante muchos años- hasta el pasado mes de marzo. La llegada de la crisis sanitaria de la covid-19 ha animado a muchos propietarios de segunda residencia a ocupar de forma fija sus viviendas en este pintoresco lugar, vivo otra vez.

El próspero pasado de Montañana es palpable en todo el conjunto, pero sobre todo en sus tres iglesias románicas, los restos de dos castillos y su hermoso puente de traza medieval de doble arcada que se ha convertido en el emblema de esta villa que nos sumerge en el medievo. La pandemia ha animado a establecerse de forma fija a un total de 8 del medio centenar de vecinos que tienen en Montañana su segunda residencia.

El alcalde, José Peris, es uno de esos habitantes que disfrutan de este marco excepcional y seguro en la pandemia, que cuenta ya con todos los servicios. "La luz se puso en los sesenta, justo antes de que se fuera la mayoría de la gente. Entonces, quedó una familia que siguió aquí fija aunque el resto siempre volvieron y mantuvieron las casas: la Uralita, tan denostada hoy en día, evitó que se cayeran las casas porque si no esto sería un pedregal". Paralelamente a las restauraciones artísticas, se han empedrado casi todas las calles (con una inversión de más de 150.000 euros gracias a la Diputación de Huesca) y se ha llevado a cabo la traída de aguas, una de las principales reivindicaciones de los vecinos.

La recuperada antigua casa de los maestros alberga la Oficina de Turismo desde donde se gestionan las visitas guiadas y la amplia oferta medioambiental. "El reto es que se instale alguna familia y se ponga en marcha algún pequeño establecimiento de hostelería que se echa en falta", concluyó Peris.

La Fundación Benito Ardid, ahora Fundación Adislaf, comenzó en el año 2000 a reconstruir el pueblo de Isín, en el municipio de Sabiñánigo, abandonado en los años 60 en el Prepirineo aragonés, respetando la arquitectura típica de esta zona del Pirineo y siguiendo las huellas del pueblo antiguo.

La construcción finalizó en el año 2006 y, desde entonces, Isín es un Centro Integral de Recursos de Ocio y Tiempo Libre destinado a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y de sus familias, mediante el disfrute de un entorno natural privilegiado y el desarrollo de programas adaptados de deporte, ocio y tiempo libre, así como la realización de diversos talleres de aprendizaje.

Isín cuenta con albergue, apartamentos, restaurante-bar, granja escuela, aula de la naturaleza, iglesia, piscina y una pista polideportiva, todo ello totalmente urbanizado y adaptado a la discapacidad. Tras la primera fase de puesta en marcha, se construyeron diez estudios independientes, englobados dentro de un mismo edificio, para las personas con discapacidad y sus familias.

Todo el pueblo de Isín se encuentra completamente adaptado para personas con discapacidad. "De esta forma, intentamos acercar el Pirineo a todas las personas, por eso Isín es el Pirineo Para Todos", indica Paco López, director del Centro. En estos años, se han organizado actividades para todos los públicos, desde campamentos y talleres de granja-escuela, juegos tradicionales, cerámica y cocina, hasta deportes de naturaleza, campos de trabajo con el Instituto Aragonés de la Juventud, para personas con y sin discapacidad de todo el territorio aragonés entre 15 y 17 años, se han desarrollado programas de Respiro para las familias, etcétera. "Hemos hecho programas orientados a la infancia, a la adolescencia y a las personas con discapacidad, también hemos trabajado el tema de la nieve, siempre buscando hacer cosas en el territorio para tener menos gastos y contando con la gente del pueblo y de la casa".

Actualmente las instalaciones del pueblo de Isín se encuentran cerradas. "En el verano tomamos la decisión, por responsabilidad, de cerrar el centro vacacional porque la situación por la covid nos obligaba a ello. Nosotros tenemos el Centro Especial de Empleo, no hemos hecho ERTE y ahora estamos realizando mantenimiento de las instalaciones y preparando las temporadas futuras. Estamos trabajando en programas de turismo para personas con discapacidad y dotando al Centro Vacacional de mejores servicios", explica Paco López.

El diccionario de Madoz (1845-1850) dice de Isín: "Forma ayuntamiento con Acumuer y es partido judicial de Jaca. Se compone de 8 casas reunidas en una calle irregular y mal empedrada. Los caminos dirigen a Acumuer y Larrés en muy mal estado. El presupuesto municipal asciende a 2.000 reales que se cubren por reparto vecinal". Hoy, todos reviven.

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